La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

¿Por qué ese interés en demonizar a Rajoy?

En el laberinto en que se ha convertido el Partido Popular tras su derrota del 9 de marzo hay muchas piezas que no encajan. ¿Soy yo raro o nadie ve extraño que ahora se ofrezca una imagen de Rajoy como alguien que ha traicionado a las esencias de la patria? Si hace tres meses y medio me dicen que Losantos y Pedro Jota iban a convertirse en los principales fustigadores de Rajoy no lo hubiera creído. Pero es que lo mismo sucede con otras personas y colectivos que antes veían en Rajoy el referente de la derecha española. ¿Y ahora qué? ¿Ahora Rajoy es un “rojo”, “un vendido a los nacionalistas” y “un sumiso ante ETA”? Por favor…

Y todo esto empezando por el propio PP. Que venga gente como Elorriaga (que metió la pata hasta el corbejón cuando antes de las elecciones dijo que al PP “le convenía una alta abstención”), parte esencial del proyecto popular en la última legislatura, a decir que Rajoy se debe ir es de risa. ¿Y por qué no empieza por aplicarse el cuento e irse él mismo? Lo que ha sucedido en el PP está muy claro y además se lo escuché decir en petit comité a un importante diputado popular, perteneciente al denominado sector “crítico”: Lo que duele es que Rajoy haya apostado por la generación más reciente; esto es, Cospedal, Sáez de Santamaría, el tal Ayllón (no lo digo con sorna, pero no conozco nada de él, ni siquiera su voz)… Y entre medias se ha quedado tirada una generación que tras los Cascos y los Ratos, protagonistas del aznarismo, pretendían ser los protagonistas: los Acebes, Zaplana, Costa, Arístegui… Este es el núcleo del problema. La generación destinada a mandar, curtida en los años de la Moncloa, se ha perdido. A manos de alguien como Rajoy, que pertenece a su antecedente; el aznarismo.

Es tan sencillo como esto. La guerra es de nombres, generaciones y poder. Los principios son sólo un instrumento con el que luchar. Pero es una guerra falsa. ¿Acaso Rajoy, si llegara al poder en 2012, “rompería España” y se “entregaría a los nacionalismos”? ¿Acaso se sentaría a negociar con ETA? ¿Acaso aplicaría un programa socialdemócrata? ¿Acaso entraría en pugnas con la Iglesia? Es que eso es de lo que se le acusa. No quiero ser el abogado del diablo, pero el actual presidente del PP sólo busca que su imagen no despierte sarpullidos en gente que únicamente sale a votar cuando se cree “que viene la derechona”.

Rajoy, conocedor de que sí que tiene un verdadero talante, que no es dogmático, que es capaz de dialogar y defender un proyecto de principios, sólo tiene que limitarse a no parecer un anticatalán o un antivasco. Dirán lo que se quiera, pero si miles y miles de personas que hubieran votado ERC o PNV no hubieran votado PSOE el 9 de marzo (ante el miedo de que llegara a la Moncloa un PP “fascista”), Zapatero no sería hoy el presidente. Rajoy pareció a muchos lo que realmente no es. Su error fue de comunicación. O más bien el acierto fue de Pepe Blanco y compañía, cuyo mensaje alarmista cala más (nadie quiere oír hablar de una derecha “franquista” en el poder).

Ahora, tras el Congreso de Valencia, queda claro quién es el presidente. Por mucho que se diga, si no hubo otro candidato fue porque nadie se vio con posibilidades reales de ganar. Así es que dejemos a Rajoy trabajar con su gente y su proyecto. Ya se apagarán las voces de aquellos que reivindican unos principios y machacan al único que a día de hoy (junto a Rosa Díez) es capaz de defenderlos. ¿O es que esperan que lo haga Zapatero?

PD. ¿Rajoy ya no es «facha»? ¿Hace tanto tiempo de estas otras demonizaciones? Si ves esta imágenes y ya las ves nauseabundas es que el PP va por el buen camino.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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