La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

España en mi cabeza

A diferencia de Manuel Fraga, de quien decían que España le entraba en la cabeza, debido a su preclara visión estatal así como a unas amplias dotes intelectuales, yo me conformo con susurrar que tengo una idea muy concreta de cómo me gustaría España. Ante todo, con una esencia principal: sueño con una España basada en los conceptos de ciudadanía e igualdad.

Sueño con una España en la que el voto de cada ciudadano valga lo mismo, proceda del territorio del que proceda. Sueño con una España en la que la separación de poderes, en especial la Justicia, sea real y no retórica. Sueño con una España unida, no centralista. Sigo soñando con un Estado autonómico, pues estoy convencido de que este modelo, pese a todo, ha articulado el país. Sueño, eso sí, con unas competencias autonómicas realistas: que cada autonomía acepte las que pueda desempeñar para la mejor atención de sus ciudadanos. Quien necesite más, más; quien necesite menos, menos. Eso sí, Educación para el Estado. Aunque también con realismo: con una asignatura de Historia en la que se ofrezca el ayer y el hoy de España, y en la que haya un apartado para el ayer y el hoy de la autonomía. Y con igualdad para la lengua oficial conjunta y las cooficiales particulares, allí donde existan. Sueño con una España donde el hablar una y no sea un arma arrojadiza.

Sueño con una España en la que no solo se acepten, sino que se valoren, las diferencias culturales que indudablemente son seña propia de este país. Sueño con una España en la que el folclore sea visto también como cultura. Todos los folclores: desde las sardanas hasta las sevillanas, desde el aurresku hasta el flamenco. Que no unos sean vistos como dignos de preservar y otros como algo rancio y arcaico. Sueño con una España mesurada, respetuosa, moderna. Sueño con una España que no olvide su tradición, sus valores, su pasado. Sueño con una España fraterna y vencedora del cainismo que nos devora.

Sueño con una España en la que entren todos, incluidos los separatistas y los separadores. Como sueño con una España en la que el sentido común y la mirada positiva hacia el otro deje en mal lugar tanto a separatistas como a separadores.

Sueño con nuestra democracia parlamentaria, tal y como la gozamos ahora. Pero con menos dormidos, menos odios y menos politicastros. En definitiva, con más ciudadanía, más empatía y más políticos de verdad
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MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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