
Porque tenemos una historia que pesa tanto que a veces es una losa. Porque veníamos ganando todo en España desde junio del año pasado. Porque nuestro juego eléctrico y divertido enamora a todos los aficionados. Porque nuestra gente, adormecida durante mucho tiempo, late hoy con una pasión inusitada. Porque los Berserkers están marcando el paso de la furia desde la grada. Porque al fin nos hemos quitado la espinita de perder el año pasado la final de la Euroliga tras ir 17 puntos arriba. Porque delante estaba el gran enemigo. Porque, después de mucho tiempo machacando todas nuestras esperanzas, ahora somos nosotros sus auténticos ogros. Porque Ante Tomic verá aún más claro que se equivocó al cruzar la acera mapache. Porque Llull se merecía meter una canasta cuyo poster guardaremos junto al del triple de Herreros. Porque el propio Sergio, el Chacho, Draper, Darden, Dani Díez, Carroll, Rudy, Slaughter, Felipe, Mirotic, Bourousis y Mejri contarán nuestro agradecimiento eterno. Porque Pablo Laso se ha convertido en el gran patrón y el eje esencial de un equipo de leyenda.
Porque, además de la Supercopa, ya tenemos en el zurrón la Copa del Rey y tenemos 24, una más que el Barça. Porque ahora se abre la luz y vemos más cerca la Liga y la ansiadísima Novena. Porque ninguna victoria sabe tan bien como aquella que abrazas en el último segundo, cuando ya has empezado a saborear la agria derrota. En definitiva, porque somos los mejores y nos lo merecíamos. Gracias, gracias, gracias.
¡Hala Madrid!
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

