Cuando la primavera asoma en España, los mercados se llenan de productos frescos y, entre ellos, brillan con luz propia los espárragos trigueros. Esta verdura, tan ligada a nuestra tradición gastronómica, se convierte cada año en protagonista de platos sencillos pero irresistibles. Su sabor delicado, su textura crujiente y sus propiedades saludables lo convierten en el acompañamiento perfecto o incluso en un plato principal para quienes buscan comer bien sin complicaciones.
La receta de espárragos trigueros a la plancha representa esa cocina honesta, de producto y temporada, que tanto defendemos. Pocos ingredientes, una técnica fácil y un resultado que enamora a todo el que lo prueba.
Ingredientes básicos y consejos de compra
Para preparar esta receta tradicional necesitas muy poco:
- 250-300 g de espárragos trigueros frescos (para 2 personas)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal fina y pimienta negra al gusto
Si quieres darles un toque especial, puedes añadir unas gotas de limón o acompañarlos con una vinagreta ligera.
Consejo de experto: Busca espárragos con tallos firmes y rectos, puntas cerradas y color verde brillante. Evita los que tengan tallos blandos o manchas oscuras; la frescura es clave para el éxito del plato.
Preparación paso a paso
Hacer unos buenos espárragos trigueros a la plancha es cuestión de minutos:
- Lava los espárragos bajo el grifo de agua fría.
- Corta la parte dura del tallo (aproximadamente 2-3 cm desde la base).
- Seca bien con papel de cocina.
- Pon una sartén o plancha al fuego con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
- Cuando esté bien caliente, añade los espárragos.
- Cocina durante 5-7 minutos a fuego medio-alto, girándolos para que se doren por igual.
- Sazona con sal y pimienta recién molida al gusto.
Si te apetece, al retirarlos del fuego puedes añadir unas gotas de zumo de limón para realzar su frescura.
La clave está en no sobrecocinarlos: deben quedar dorados por fuera pero tiernos y jugosos por dentro.
Trucos para lograr el punto perfecto
- No sobrecargues la sartén; si hay demasiados espárragos juntos, se cocerán en vez de dorarse.
- Usa fuego medio-alto para conseguir ese toque caramelizado sin que se quemen.
- Si los espárragos son muy gruesos, puedes pelar ligeramente la base del tallo para que queden más tiernos.
- Para una versión aún más sabrosa, añade ajo picado o unas escamas de sal gruesa justo antes de servir.
Variantes y acompañamientos
Aunque los espárragos trigueros a la plancha son deliciosos solos, admiten mil variantes:
- Con vinagreta: Sigue el consejo del chef Karlos Arguiñano y sírvelos con una vinagreta fresca (por ejemplo, con fresas y aguacate) para darles un toque diferente y primaveral.
- Con jamón ibérico: Añade unas lascas finas justo antes de servir; el contraste es espectacular.
- Ensaladas templadas: Mézclalos con huevo duro, atún o queso feta para una cena ligera.
- Como guarnición: Acompañan muy bien carnes blancas o pescados a la plancha.
Propiedades nutricionales: salud en cada bocado
El espárrago triguero es un superalimento primaveral: bajo en calorías pero rico en fibra, vitaminas (A, C, E y varias del grupo B), minerales como potasio o fósforo y compuestos antioxidantes. Además tiene efecto diurético natural.
Por cada ración (unos 125 g), apenas sumarás 30 kcal aproximadamente. Ideal si buscas cuidar tu línea sin renunciar al placer.
Conservación y recomendaciones finales
Lo ideal es consumir los espárragos trigueros a la plancha recién hechos. Si te sobran, puedes guardarlos hasta dos días en nevera dentro de un recipiente hermético; eso sí, perderán parte de su textura crujiente original al recalentarse.
Recuerda: cuanto más frescos sean los espárragos, mejor será el resultado. No hace falta complicarse: esta receta demuestra que menos es más cuando la calidad del producto es alta.
Disfruta esta receta clásica como entrante o guarnición. Y aprovecha cada primavera para redescubrir el sabor auténtico del campo español en tu mesa.
