FETAVE cree que es imprescindible un “rescate” sectorial ordenado de las agencias de viajes

FETAVE cree que es imprescindible un “rescate” sectorial ordenado de las agencias de viajes

Tras la decisión de Alemania, segundo país origen de turistas exteriores hacia España, de imponer “cuarentena” a los viajeros procedentes de España, en este caso con la excepción de Canarias, que se une a la ya adoptada por el Reino Unido, primer generador de turistas, así como la de diversos países de la Unión Europea y de muchos otros, la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas, FETAVE, alerta sobre el hecho de que la situación de las agencias receptivas de esos mercados e incluso indirectamente a las de otros mercados inicialmente sin restricciones, ha empeorado de manera extraordinaria porque si la situación era ya muy complicada, tras ello ha pasado a ser desesperada, pero no irreversible, por ser optimista, por lo que a las agencias dedicadas a esa actividad sólo les queda la esperanza del mercado nacional para evitar el cierre y, en no pocos casos, la desaparición de las empresas y sus puestos de trabajo.

Y para las agencias emisoras sin posibilidades de acciones a muchos mercados no europeos, y por ello con Europa y el mercado nacional como únicas alternativas, la decisión alemana es el remate a una pésima situación que sin duda alguna tendrá consecuencias sobre el empleo y la supervivencia de no pocas agencias.

En este contexto, FETAVE estima que los ERTE de fuerza mayor COVID-19 ya no son útiles como paliativos con carácter general porque, con cero ingresos en no pocos casos, es totalmente inviable, especialmente para pymes y autónomos, mantener por más tiempo los alquileres, los gastos fijos y, en su caso, las cuotas de los ERTE y esa situación de las agencias entendemos que es extensible a muchos otros subsectores de la actividad turística.

Por ello, FETAVE cree que es imprescindible un “rescate” sectorial ordenado no solo de las agencias de viajes sino del conjunto del sector turístico, que atienda a la diversidad de situaciones existentes porque éstas no son homogéneas dependiendo en gran medida del tipo de actividad de las agencias (emisoras, receptivas, MICE, viajes corporativos, tour operadores, etc.) o del tipo de mercado dominante de su actividad (nacional, europeo, intercontinental, sol y playa, urbano, interior, etc.), pero en su conjunto las agencias de viajes, y el sector turístico, están en emergencia extrema globalmente hablando y con afectación general, redes, grupos de gestión y agencias, pymes y autónomos y empresas pymes y no pymes de los restantes subsectores.

Y para afrontar esa durísima realidad e intentar salvar el futuro, en FETAVE creemos que es imprescindible asumir la realidad y no la ficción que algunos parecen querer trasladar como sucedáneo de ésta en soliloquios a los que desde ciertas organizaciones se asiste sin levantar la voz sobre la crítica realidad  por más que, después de esas reuniones, si critiquen lo que en esos soliloquios aplauden o al menos no contradicen, tomando conciencia de que, con todos sus problemas, estamos ante el casi 13% del empleo nacional, y mucho de él de calidad, otros no, como en casi cualquier sector, pero para el que no hay alternativa real de empleo en otros sectores y menos a corto plazo.

Lo segundo, tras ese baño de realidad, es facilitar el mantenimiento de las empresas atendiendo a los aspectos laborales y de liquidez para lo que los ajustes laborales con los ERTE de Fuerza Mayor como primera opción, pero también con ERTE por razones económicas, técnicas, organizativas o productivas (ETOP) en iguales condiciones a los de fuerza mayor COVID-19, contemplando también la posibilidad de ERE de extinción según circunstancias empresariales es fundamental porque, lo prioritario es salvar empresas con el empleo posible y no a desempleados totales sin empresas, por más que reforzar la protección al desempleo sea muy importante, y para ello junto a lo anterior deviene imprescindible seguir manteniendo los aplazamientos de cuotas a la Seguridad Social con carácter general y no ligado a la dimensión empresarial, extender los avales del ICO hasta el 90% incrementando los plazos de carencia y amortización, incluso revisando los avales ya concedidos y los créditos a los que se les otorgó, ampliar los avales del ICO no solo a operaciones de crédito financiero, sino también a otro tipo de acuerdos de renegociación de condiciones (leasing, hipotecas, alquileres, etc.), que el  Gobierno asuma la Recomendación de 13 de mayo de la Comisión Europea en lo referente a los Estados Miembro referente a los reembolsos de operadores de turismo y de transportes, eliminar la garantía solidaria entre organizador y minorista en viajes combinados y financiar y subvencionar con los Fondos europeos la completa digitalización del sector y las inversiones sanitarias imprescindibles para la prevención del COVID-19, así como, en su caso, utilizar el fondo de rescate para apoyo a las empresas tractoras del sector.

Lo tercero y no por ello menos importante, porque es vital, consiste en  recuperar el retraso en incentivar la demanda, pero con incentivos reales, no, en su caso, con los sucedáneos existentes, a través de los operadores turísticos y de transporte, tanto nacionales como exteriores, porque sin ellos no hay oferta y sin ella la eventual demanda se extingue y sin ésta no hay futuro, al tiempo que llegar con campañas explicativas de la realidad sanitaria y de las garantías existentes para el improbable caso de contagio en destino al estilo de lo efectuado por Canarias y también en menor escala otras CC.AA como Baleares y la Valenciana, dirigidas al cliente final, unido a campañas de comunicación de tipo emocional recordatorias sobre lo que representan las vacaciones en España para los turistas que nos visitan y centrada en los principales mercados, cantidad y calidad son compatibles y más en estos momentos,  y ello junto a la supresión temporal por CC.AA y ayuntamientos, al menos hasta diciembre de 2021, de “tasas” medioambientales, ecológicas y demás recargos al sector turístico y para el buen fin de esas medidas es imprescindible, en opinión de FETAVE, que las Comunidades Autónomas, totalmente desaparecidas con carácter general, salvo loables excepciones, asuman sus competencias exclusivas en Turismo y Sanidad y,  coordinadamente con el Gobierno de la Nación en la Conferencia Sectorial y en CONESTUR con el sector privado, se trabaje con el horizonte 2021 y con marzo y la Semana Santa como primera referencia de la carrera de obstáculos que la actividad turística debe realizar y, mientras, desarrollar acciones de supervivencia y apoyo al turismo interno que, dicho sea de paso, no ha tenido ningún estimulo desde las esferas administrativas donde es pavoroso el silencio de tanta Comunidad Autónoma tan en primera fila cuando caían turistas cual maná del cielo, de forma que el que la mayor campaña de apoyo a ese turismo proceda de una entidad financiera privada no deja de ser paradójico por no decir bochornoso.

 

Y actuar es no urgentísimo, es mucho más que eso, porque la situación es desastrosa y con tendencia a empeorar mientras no se resuelva el tema sanitario que desde el fin del estado de alarma y del control centralizado no deja de empeorar y especialmente en algunas CC.AA que mejor no identificar, y ni los aeropuertos ni los puertos, son el problema, pero si la incompetencia del ejercicio competencial especialmente en el campo sanitario y con cifras de contagios como las actuales lo de establecimiento Free COVID–19, los protocolos y demás acciones de ese tenor, no le sirven de nada al potencial turista.

 

Y como remate de toda esta dramática situación el horizonte, travesía del desierto, hasta la Semana Santa del 2021 cabe prever que la temporada de verano dependiente del turismo exterior no se alargará, si no está muerta, porque para esos turistas el fin de las vacaciones se une mucho al comienzo del curso escolar cuyo comienzo es anterior al de inicio en España y las recomendaciones de sus gobiernos son ya la puntilla final de esta temporada de verano y, para el turismo de residentes en España, la crisis general en que estamos inmersos va a empezar a manifestarse con toda su gravedad con reflejo en la demanda turística ya a partir de este mes de septiembre y más aun sin estímulos (recuérdese lo que pasó en la crisis del 2008), y el IMSERSO no parece que sea momento de reactivarlo con las cifras de contagio existentes, así que, dejémonos de discursos y soliloquios autojustificativos y de paños calientes y llamemos al pan, pan y al vino, vino, asumiendo que estamos ante una crisis sin precedentes y, a partir de ahí, a trabajar sobre el mercado exterior, sabiendo que la competencia no son los otros mercados receptivos, sino los propios internos de origen (alemán, británico, italiano, etc.) y el interior, y el que la mayor promoción del turismo interno la esté haciendo el Banco de Santander y que las de promoción turística a través de agradecimiento a sanitarios y otros colectivos, lo haya sido de empresas privadas, tiene mucha “miga” y debería llamar a reflexión a muchos responsables del sector en las Administraciones Turísticas.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Paul Monzón

Redactor de viajes de Periodista Digital desde sus orígenes. Actual editor del suplemento Travellers.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído