He decidido exiliarme intelectualmente de España
Supongo que me costará, que habrá momentos en los que tendré muchas ganas de ponerme ante el ordenador para denunciar situaciones que ocurren en este mi querido país que se llama España y que está siendo saqueada y vapuleada por sinvergüenzas; pero ha llegado un momento que he decidido exiliarme intelectualmente. No puedo más. Lo de este país es insoportable. Hemos llegado a la locura de aguantar a radicales nazis que matan a un ser humano por llevar unos tirantes con la bandera española; unos políticos ladrones a los que nadie les mete mano, como mucho un año o dos ...
Esto de las anécdotas... pues unas parecen que son inventadas, pero otras son reales como la vida misma, y algunas, cuando te pasan y las cuentas, comprendo que sean difíciles de creer y hasta yo mismo pienso si las soñé; pero no, las viví, y que si las viví... No las olvido. Esta, que titulo, la anécdota del correo electrónico, me sucedió con un colega de profesión que también se dedica al diseño de libros. Hay que explicar que para nosotros los de Prensa, (no los de la Radio y Televisión, que hacen programas a las siete de la mañana ...
No hay como la Semana Santa para reencontrarse uno consigo mismo y descubrirse interiormente. Yo, por ejemplo, estos días pasados me he dado cuenta de que nunca podría ser un asesino en serie. Supongo que será de cuando hice sucesos en el periódico La Voz de Galicia lo que hace que me atraigan todas las investigaciones policiales; pero por mucho que lo deseo he llegado a una conclusión: asesino en serie… imposible, y mira que me gustaría, pero no puede ser, ¡qué le vamos a hacer...! Policía sí, pero, en confianza, creo que solo el que se pone los guantes, el ...
Uno de los edificios del Instituto Tecnológico de Monterrey Pues sí, que la vida tiene estas cosas, este 7 de febrero, el martes, me voy a Monterrey (México), y me voy… iba a decir «escopetao», pero teniendo en cuenta que en los últimos veinte años asesinaron a 125 periodistas, sin contar palizas y amenazas, que no hay estadística que la aguante… casi mejor solo digo «voy» que las palabras, a veces, las carga el diablo. El asunto es que estaré medio mes invitado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (vídeo del TEC), la mejor universidad privada del ...
Yo no he visto cosa igual que los vendedores, pero los auténticos, los que eso de empaquetarte algo lo llevan en la sangre; de verdad que son unos cracs. Hace unos días, aquí en el mercado del pueblo, en plena calle, fui a hacer unas gestiones y pasé por un puesto de quesos, que a mí como si era de anchoas, y de repente oigo una voz:«¡¡¡Oiga, usted!!!!!». Me giro, y con un queso en la mano me encuentro a un tipo que me dice: «¡¡¡¡que están a 5 euroooooos!!!». A mí como si estuvieran a uno o en el Ibex ...
Para comprar o descargar mi último libro "Relatos de absurdo contenido" pincha aquí Yo comprendo que lo de Edison y la bombillita esa tiene su mérito, relativo, pero lo tiene, igual que Marconi y la Radio. No lo niego, pero estos chavales, sinceramente, no creo que lleguen a mi altura en lo que se refiere a proezas que marcan y marcarán la Historia Contemporánea y el devenir de los tiempos. Y es que, y no me duelen prendas, yo, Manuel Guisande, son ya cuatro las gestas conseguidas, a saber: pelar un huevo cocido con cuchillo y tenedor, que se requiere una destreza ...
Y de regalo... un relato Ya tenemos la segunda edición de Relatos de absurdo contenido, que se puede adquirir en papel (9,99 €) o descargarlo por 7,99 (pincha aquí) . Ya sabes que por eso de «libro comprado, escritor alimentado», pues si lo compras. Gracias Os dejo con un relato para animaros ;) El comandante No sabía muy bien por qué, pero siempre quiso ser piloto de aviación. Desde pequeño le atraía la aeronáutica y en su casa aún guardaba toda una colección de aviones de juguete que iban desde los primeros que empezaron a surcar los cielos hasta los más ...
Texto de un monólogo del 2012, en Radio Voz, adaptado en colaboración con el humorista y caricaturista Siro López Si les digo la verdad, yo en Nochevieja me siento un estorbo. Miro alrededor y me da la sensación de que todo el mundo lo pasa bien, menos yo. Y es que a mí me puede el estrés, que me empieza con la cena, que más que cena parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar calzoncillos rojos, algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas… Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te ...