El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, recibió este jueves de manos de emisarios estadounidenses un documento que está generando un terremoto político en Kiev: un plan de paz bilateral negociado entre Washington y Moscú sin la participación directa de Ucrania ni de los socios europeos. El texto, un borrador de 28 puntos, plantea concesiones que chocan frontalmente con las líneas rojas fijadas por el Gobierno ucraniano desde el inicio de la invasión.
Según informó la oficina presidencial ucraniana, Zelenski tiene ya sobre la mesa la propuesta estadounidense, que, según los enviados de Washington, “podría revitalizar la vía diplomática”. Sin embargo, la revelación del acuerdo ha provocado inquietud, ya que se habría elaborado a espaldas de Kiev y de la Unión Europea, que se han enterado del contenido de manera indirecta.
Desde la Casa Blanca, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, aseguró que Estados Unidos “negocia con Rusia y Ucrania por igual”, intentando rebajar la percepción de que la iniciativa resta capacidad de decisión a Kiev. Aun así, el contenido filtrado ha encendido alarmas tanto en la capital ucraniana como en varias cancillerías europeas.
Concesiones territoriales y veto de facto a la OTAN
Los primeros detalles publicados por medios estadounidenses indican que el borrador exige a Ucrania conceder a Rusia todo el Donbás, es decir, las provincias de Lugansk y Donetsk, actualmente ocupadas en un 89% por tropas rusas y anexionadas de facto. Esta zona se convertiría en un territorio desmilitarizado, bajo mecanismos de supervisión aún por definir.
El plan incluye además una medida especialmente delicada para Kiev: la reducción a la mitad del tamaño de su Ejército, lo que implicaría una pérdida radical de capacidad defensiva y limitaría casi por completo su acceso a sistemas de armas occidentales de largo alcance. En la práctica, estas condiciones supondrían un veto a la entrada de Ucrania en la OTAN y la consolidación de un país con capacidad militar restringida.
Putin, obligado a devolver territorios, pero sin renunciar al Donbás
Por la parte rusa, el borrador exigiría que Moscú devolviera a Ucrania las zonas ocupadas en las provincias de Jersón y Zaporiyia, también anexionadas por el Kremlin tras los referéndums organizados en septiembre de 2022 y posteriormente incorporadas a la Constitución rusa.
Se trata, hasta ahora, de la única exigencia de peso dirigida a Vladímir Putin que ha trascendido del llamado “plan de paz de Trump”, nombre con el que se está empezando a referir extraoficialmente a la iniciativa en los círculos diplomáticos.
Incertidumbre en Kiev y desconcierto en Europa
La filtración del documento ha generado estupor en Kiev, donde cualquier cesión territorial ha sido considerada repetidamente como una línea roja inaceptable. También en Europa se percibe preocupación por haber sido apartada de un proceso con implicaciones directas para la seguridad continental.
El Gobierno ucraniano mantiene por el momento una postura cauta, analizando el contenido mientras exige transparencia total por parte de Washington. “Ucrania no aceptará decisiones tomadas sobre nuestro futuro sin nosotros”, señaló un asesor presidencial bajo condición de anonimato.
La propuesta, inédita por su alcance y por la forma en que ha surgido, abre un nuevo escenario diplomático que podría reconfigurar el equilibrio de fuerzas y las alianzas en la guerra más decisiva que vive Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

