AMENAZA RUSA EN EUROPA Y ÁFRICA

El Grupo Wagner tiene una nueva misión: contratar sicarios de élite para sembrar el caos en Europa

Los mercenarios rusos han virado hacia Europa para captar a ciudadanos vulnerables que realicen sabotajes contra la OTAN, mientras afianzan su dominio en África a través de la explotación de recursos.

El Grupo Wagner tiene una nueva misión: contratar sicarios de élite para sembrar el caos en Europa
Grupo Wagner. PD

El Grupo Wagner ha llevado a cabo una transformación estratégica que lo convierte en una amenaza dual para Occidente.

Por un lado, su rama Africa Corps está consolidando el control ruso en el Sahel mediante operaciones militares bien coordinadas. Por otro, sus reclutadores han recibido la nueva tarea de buscar ciudadanos económicamente vulnerables en Europa para llevar a cabo actos de violencia y sabotaje en territorio de la OTAN.

Según informa el Financial Times citando fuentes de inteligencia occidental, la agencia de Inteligencia militar rusa (GRU) está reutilizando la red de reclutadores de Wagner para encontrar agentes «desechables» en el viejo continente. Esta táctica forma parte de una campaña más amplia de guerra híbrida destinada a debilitar la determinación de los aliados occidentales en su apoyo a Ucrania y propiciar un malestar social generalizado.

Los métodos de captación son sencillos pero efectivos. Los reclutadores utilizan plataformas como Telegram para contactar con objetivos vulnerables, ofreciéndoles recompensas económicas a cambio de ejecutar ataques incendiarios contra vehículos de políticos, almacenes con ayuda humanitaria o infraestructuras críticas. Un caso documentado en tribunales británicos ilustra esta estrategia: Dylan Earl, un joven de 21 años, fue reclutado a través de Telegram y recibió 9.000 libras (10.290 euros) por participar en ataques incendiarios, con promesas de pagos adicionales por «otras misiones».

La eficacia de Wagner como herramienta de sabotaje radica en su infraestructura ya establecida. A diferencia del FSB, que depende de redes criminales y la diáspora rusa, Wagner cuenta con propagandistas y reclutadores que «hablan el idioma» de sus objetivos europeos. Esta ventaja operativa ha permitido al Kremlin llevar a cabo una serie de incidentes que han paralizado infraestructuras críticas: ciberataques contra los aeropuertos de Londres y Bruselas, sobrevuelos de drones sobre bases militares de la OTAN y la voladura de vías ferroviarias en Polonia.

La amenaza desde el Sahel

Sin embargo, las amenazas que plantea Wagner no se limitan a Europa. Su presencia en el Sahel tiene repercusiones directas para el continente. El Africa Corps, sucesor directo de Wagner y ahora vinculado al Ministerio de Defensa ruso, ha establecido operaciones en Mali, Burkina Faso, Níger y la República Centroafricana, cambiando así las dinámicas de seguridad regional.

La llegada de Wagner a Mali a finales de 2021 marcó un antes y un después. Convocados por la junta militar liderada por el coronel Assimi Goïta, cerca de 1.000 mercenarios comenzaron a operar bajo el pretexto de entrenar al ejército maliense y combatir grupos yihadistas. Sin embargo, su presencia ha llevado a un endurecimiento militar que ha resultado en un aumento documentado de ejecuciones extrajudiciales contra civiles.

En Burkina Faso, la misión principal de Wagner se centró en entrenar fuerzas armadas en tácticas contrainsurgencia, además de proporcionar seguridad directa al régimen del presidente Traoré, incluyendo protección personal del mandatario transitorio. En Níger, aunque su influencia fue más indirecta, resultó igualmente perturbadora: el golpe militar del julio 2023 que destituyó al presidente pro-occidental Mohamed Bazoum acercó discursivamente al país hacia Moscú, consolidando así la esfera rusa.

El modelo económico de la inestabilidad

La permanencia de Wagner en África responde a un modelo económico claro: explotar recursos naturales que financian sus operaciones militares. El oro en Mali y Sudán, los diamantes en la República Centroafricana y el uranio en Níger son los verdaderos motores detrás del despliegue ruso. A cambio del apoyo militar, los gobiernos africanos otorgan concesiones mineras a entidades vinculadas con Rusia, generando ingresos multimillonarios para sus operaciones.

Este aspecto económico tiene implicaciones geopolíticas directas para Europa. El control ruso sobre uranio en el Sahel representa una amenaza para la diversificación energética dentro de una Unión Europea que busca reducir su dependencia respecto a Rusia. Al mismo tiempo, la explotación descontrolada de recursos alimenta conflictos locales que derivan en flujos migratorios constantes hacia el sur del continente europeo.

Desinformación como arma de guerra

Más allá del ámbito militar y económico, Wagner también ha puesto en marcha campañas sistemáticas destinadas a desinformar con el fin manipular percepciones y erosionar cohesión social . En Mali, donde las redes sociales gozan de gran popularidad, Wagner ha invertido 35.000 dólares mensuales en influencers y creadores contento . En la República Centroafricana, donde es limitado el acceso digital, creó una emisora llamada Lengo Songo, que sigue operando y goza aún hoy día considerable popularidad .

El Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) alertó recientemente que Wagner actúa como un «instrumento híbrido ruso» cuyo objetivo es desestabilizar el Sahel para amenazar a Europa, evidenciando así una pérdida notable del influjo occidental sobre esta región . Un Sahel más inestable puede convertirse fácilmente en un punto caliente para amenazas terroristas dirigidas contra intereses europeos y generar oleadas migratorias aún más severas .

Es inquietante pensar que bajo la falsa promesa de combatir el terrorismo, Wagner ha contribuido no solo al debilitamiento esfuerzos internacionales por alcanzar la paz sino también ha exacerbado violencia contra civiles además afianzar regímenes militares . Para España y sus socios europeos —que ven al Sahel como una «frontera avanzada» hacia Europa— esta realidad se traduce en un desafío multidimensional donde confluyen amenazas militares, migratorias, económicas y campañas desinformativas dentro un escenario cada vez más riesgoso.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído