Las explosiones resuenan en Teherán desde las primeras horas del sábado.
Israel y Estados Unidos han iniciado ataques coordinados contra instalaciones militares, nucleares y oficinas gubernamentales iraníes.
Fuentes del ámbito militar israelí aseguran que varios altos mandos de Irán han caído, siendo Alí Jameneí, líder supremo, y Masud Pezeshkian, presidente, los objetivos principales. Un funcionario citado por Reuters señala que aún se desconoce el resultado definitivo de estos ataques.
Irán responde con una contundente batería de misiles. La Guardia Revolucionaria lanza intensas ofensivas con misiles y drones hacia Israel, activando sirenas en todo el territorio israelí. Además, se llevan a cabo ataques contra bases estadounidenses situadas en Baréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
El presidente Donald Trump califica la operación de «masiva» y llama al pueblo iraní a hacerse cargo de la situación. Por su parte, Benjamín Netanyahu asegura que la ofensiva continuará «el tiempo que sea necesario» para erradicar cualquier amenaza.
Antecedentes de la tensión
La escalada actual no es una sorpresa. Meses de tensiones diplomáticas se colapsaron tras negociaciones nucleares fallidas en Omán y Ginebra. Trump había exigido a Irán detener el enriquecimiento de uranio, limitar sus misiles y cortar el apoyo a grupos como Hamás, Hezbolá y los hutíes. Las protestas internas en Irán, que han dejado miles de muertos según HRANA, han debilitado al régimen. En este contexto, Trump mostró su apoyo a los manifestantes e incluso desplegó portaaviones como el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford.
En junio de 2025, ya habían tenido lugar ataques iniciales contra objetivos nucleares. Ahora la atención se centra en los líderes y símbolos del poder iraní. Las explosiones cerca del complejo donde reside Jameneí en Teherán generan una densa columna de humo sobre el palacio presidencial.
Bajas y daños iniciales
- Irán: Al menos 40 niñas pierden la vida en un ataque a una escuela en Minab (Hormozgán) y otras 48 resultan heridas. Algunas fuentes elevan la cifra a 53 muertos.
- Israel: Un hombre presenta heridas leves debido a un misil en Haifa.
- Irak: Dos miembros de las Fuerzas de Movilización Popular mueren cerca de Bagdad.
- EAU: Se reporta una muerte en Abu Dabi, ocasionada por escombros.
Como respuesta, Irán ha cerrado carreteras hacia complejos clave y ha interrumpido servicios de internet y telefonía. Mientras tanto, Israel declara estado de emergencia, cierra escuelas y prohíbe reuniones públicas.
Reacciones globales
En Europa se hace un llamado a la calma:
- La UE evacúa personal e inicia una crisis.
- Gobiernos como el de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido advierten a sus ciudadanos.
- Tanto Pedro Sánchez como José Manuel Albares exigen desescalada y respeto al derecho internacional.
- Rusia condena los ataques tildándolos de «irresponsables» y ofrece su mediación.
Por otro lado, los hutíes en Yemen prometen reanudar sus ataques marítimos. A su vez, desde Israel se advierte a los civiles iraníes que evacuen áreas cercanas a instalaciones militares.
¿Hacia dónde va esto?
El régimen iraní muestra resistencia, aunque algunas fuentes sugieren una creciente fragilidad interna. Tanto Netanyahu como Trump parecen buscar un cambio de régimen. Si cayeran figuras como Jameneí, podría precipitarse un colapso aún mayor. Irán ha prometido una respuesta «sin tregua». La región aguarda conteniendo la respiración ante la posibilidad de una guerra abierta que podría expandirse rápidamente.
Mientras Europa y Rusia impulsan esfuerzos diplomáticos, los misiles surcan los cielos en un clima tenso. El próximo movimiento será crucial para determinar si este es el golpe final o simplemente el inicio de un incendio regional incontrolable.

