Tres de cada cuatro inmigrantes que el año 2017 utilizaron la llamada ruta del Mediterráneo Oeste para cruzar desde el norte de África a España lo hicieron a través de mafias, la mayoría de ellos jugándose la vida en un trayecto por mar.
El dato pertenece al último análisis de riesgos para 2018 publicado por la Agencia europea de fronteras Frontex, un documento que recuerda que en 2017 se batieron récords de llegada por esta vía migratoria y avisa de que, en adelante, la situación irá a peor, entre otros debido a la creciente presión procedente de países subsaharianos, con atención especial a Malí y Costa de Marfil.
