El Alto atraviesa momentos de caos tras el accidente de un avión militar cargado con billetes.
La aeronave, un Hércules C-130 perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), intentaba aterrizar en el aeropuerto internacional cuando se salió de la pista. Aunque tocó tierra, no logró frenar adecuadamente. Las condiciones climáticas, con posible hielo por la granizada, complicaron la maniobra. El impacto dejó 15 muertos preliminares, según indicó el comandante de Bomberos, Pavel Tovar.
Los vecinos grabaron el momento del impacto. El avión recorrió más de 1.000 metros antes de detenerse.
Embistió al menos 15 vehículos, tanto públicos como privados, que quedaron hechos trizas.
Desde el Hospital del Norte se reportan 10 heridos, de los cuales ocho están en estado grave. La aeronave perdió un ala y billetes nuevos del Banco Central de Bolivia (BCB) volaron por los aires. Muchas personas corrieron a recogerlos, sin tener en cuenta los riesgos de una posible explosión.
Las autoridades actuaron rápidamente. Los bomberos utilizaron agua para mantener alejados a los curiosos, mientras que la Policía lanzó gases lacrimógenos para controlar la situación. Los militares se encargaron de resguardar la zona afectada. David Espinoza, director del BCB, aclaró: “Los billetes no tienen valor legal porque no cumplieron su proceso de monetización”. Hizo un llamado a devolverlos, ya que su uso podría considerarse un delito.
El aeropuerto fue cerrado temporalmente. BoA anunció demoras y cancelaciones en sus vuelos.
Los trayectos hacia La Paz fueron suspendidos. La DGAC, bajo la dirección de José Antonio Fanola, confirmó que se trató de una excursión de pista y no de una caída total del avión. El trágico suceso ocurrió el viernes 27 de febrero de 2026, alrededor de las 18:00 hora local.
Antecedentes sobre riesgos en El Alto
Situado a 4.061 metros sobre el nivel del mar, el aeropuerto de El Alto es uno de los más altos del mundo. Las condiciones son extremas: vientos fuertes, niebla y hielo frecuente son parte del día a día. Las granizadas como la que ocurrió ese día agravan aún más las dificultades para aterrizar con seguridad. La FAB utiliza los Hércules para transportar cargas pesadas, como dinero fresco del BCB para reponer bóvedas.
Historiales previos destacan los riesgos asociados a esta zona. En 2019, un helicóptero militar se estrelló cerca, dejando tres muertos. En 2023, otro Hércules enfrentó problemas en pista debido al clima; afortunadamente no hubo víctimas fatales entonces. El BCB opta por este tipo de transporte por motivos de seguridad; las rutas terrestres son susceptibles a robos en Bolivia.
Caos inmediato y respuesta
Los testigos describen escenas caóticas llenas de pánico. “Fatal, fatal. Dinero tirado por todos lados”, se escucha en un video que se ha vuelto viral. Al principio, personas vestidas con chalecos naranjas del aeropuerto acudieron a ayudar; pero luego multitudes entorpecieron las labores de rescate. Los bomberos lograron sacar con vida a seis heridos.
Las cifras varían ligeramente entre las fuentes consultadas. Pavel Tovar menciona 15 muertos entre tripulantes y conductores; sin embargo, Javier Morales, también del cuerpo bomberil en La Paz, reduce esa cifra a 11 pero advierte que podrían aumentar más adelante. Se espera que el Ministro de Defensa, Marcelo Salinas, brinde datos oficiales pronto.
- Muertos: Entre 11 y 15 confirmados preliminares.
- Heridos: 10 personas heridas, la mayoría en estado crítico.
- Vehículos: Más de 15 destruidos.
- Carga: Billetes sin valor legal.
En este momento, Policía y militares controlan la situación y recogen los billetes esparcidos mientras investigan las causas del accidente: aunque el hielo parece ser un factor probable, será necesario realizar peritajes más exhaustivos para confirmar esto.
¿Cómo evoluciona?
La situación comenzó a estabilizarse durante la madrugada del 28; el aeropuerto reabrió parcialmente y los vuelos operados por BoA están siendo reprogramados. A pesar de que los billetes esparcidos no tienen valor legal, el BCB evalúa las pérdidas económicas ocasionadas por este incidente tan inusual. Por su parte, la FAB revisa su flota de Hércules y podría poner una pausa a futuros traslados aéreo.
La investigación será clave para determinar responsabilidades; si se confirma que el hielo fue culpable directo del accidente, será urgente mejorar las condiciones en las pistas para evitar futuros incidentes similares. Deslizamientos pasados han llevado a implementar protocolos más estrictos al respecto. Las personas que recogieron billetes enfrentan potenciales cargos legales mientras Bolivia suma otra tragedia en medio de tensiones económicas que aprietan aún más las divisas disponibles.
Las autoridades piden calma ante esta situación caótica mientras continúan recuperando cuerpos y familiares esperan noticias sobre sus seres queridos desaparecidos o heridos en este trágico evento que ha dejado huella en una ciudad como El Alto, hogar de un millón de habitantes que hoy llora sus pérdidas mientras observa cómo el dinero vuela por los cielos recordando lo frágil que puede ser el transporte aéreo en estas altitudes.

