Snowden y Bradley Manning, topo de Wikileaks, reavivan el debate sobre las filtraciones en la postrevolución digital
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha resuelto el enigma del paradero de Edward Snowden, el informático estadounidense que ha revelado el programa secreto de captación de datos de los Gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido.
Durante una visita oficial a Finlandia, Putin ha afirmado este 25 de junio de 2013 que Snowden se encuentra en el área de tránsitos del aeropuerto moscovita de Sheremetiévo, y que «cuanto antes elija destino y se vaya del país, mejor para él y para nosotros».
La afirmación del presidente ruso no quita la razón a su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, que había señalado anteriormente que el informático «no había cruzado la frontera» del país.
Putin ha afirmado que Snowden «es un hombre libre», dado que «no necesita visados en tránsito y puede comprar un billete y marcharse», y que llegó a su país de forma «completamente inesperada».
Según el presidente ruso, su país no puede, legalmente, extraditar a Snowden como ha pedido EEUU:
«Solo podemos entregar a ciudadanos de ciertos países con los que tengamos el correspondiente acuerdo y no tenemos esa clase de acuerdo con los Estados Unidos».
Putin niega así las afirmaciones del secretario de Estado estadounidense John Kerry, que desde Arabia Saudí ha recordado que su país ha llevado a cabo extradiciones a Rusia en los últimos años.
Para Putin, las acusaciones de que su país está ayudando a Snowden al no extraditarle son «basura», y ha negado que los servicios secretos rusos hayan pedido información al informático.

