La imagen de dos mujeres españolas que alguna vez aclamaron el proyecto del califato del ISIS y que hoy hacen fila para registrarse en un centro de inserción social en Madrid refleja un cambio de contexto, tanto jurídico como social.
A medida que la justicia da por cerrado su caso con penas moderadas, la discusión sobre cómo gestionar a las fanáticas que aplauden el asesinato sigue lejos de resolverse.
Fuentes del ámbito jurídico y penitenciario han confirmado que Yolanda Martínez Cobos y Luna Fernández Grande, repatriadas en 2023 desde los campos del noreste sirio y condenadas a tres años de prisión por delitos relacionados con terrorismo, cumplirán el año y tres meses restantes en tercer grado, bajo un régimen de semilibertad, en el Centro de Inserción Social Victoria Kent en Madrid.
Quiénes son Yolanda Martínez y Luna Fernández
Ambas mujeres comparten características clave:
- Son españolas, convertidas al islam.
- Formaron parte de la Brigada Al Andalus, una célula yihadista establecida en Madrid vinculada al ISIS.
- Viajaron a Siria en 2014 junto a sus maridos, quienes ya eran considerados combatientes terroristas extranjeros (FTF).
- Permanecieron varios años en territorio controlado por el califato antes de ser recluidas en campos kurdos (Al Hol y luego Al Roj) antes de su repatriación.
Yolanda Martínez Cobos, nacida en 1985 en Madrid en una familia acomodada del barrio de Salamanca —hija de un empresario español y una californiana, educada en el exclusivo colegio El Pilar—, se convirtió al islam radical alrededor de 2011 al enamorarse de Omar el Harchi, reclutador de la célula yihadista Brigada Al Ándalus en la mezquita de la M-30. Tras casarse y tener un hijo, emigró a Siria en 2014 para unirse al califato del ISIS, donde tuvo tres hijos más y actuó como adoctrinadora entre esposas de yihadistas, firmando cartas de despedida que exaltaban la «batalla por el islam». Retenida en campos como Al Hawl y Al Roj tras la caída de Baguz en 2019, fue repatriada a España en enero de 2023 con sus cuatro hijos, condenada a tres años de prisión por integración en organización terrorista.
Luna Fernández Grande, madrileña de 1986 con padre marroquí, vivió una infancia marcada por la orfandad —perdió a sus tres hermanas, madre y pareja— y pasó por centros de acogida como La Ciudad de los Muchachos desde los cuatro años. Conversa al islam a los 16 al conocer a Mohamed el Amin Aabou, combatiente de Al Ándalus, con quien se casó y tuvo cuatro hijos; emigró a Siria en 2014 para apoyar su rol en el ISIS, asumiendo liderazgo entre mujeres y adoctrinando a sus vástagos en la sharía. Viuda desde 2018, dio a luz en condiciones infrahumanas en Al Roj —embarazada de un quinto hijo de otra relación— y fue repatriada en enero de 2023 con ocho menores a cargo, recibiendo tres años de cárcel por terrorismo.
La Audiencia Nacional y los investigadores coinciden en que ambas asumieron durante su estancia en Siria el papel femenino que proponía el ISIS: sostener la retaguardia del proyecto y educar a sus hijos bajo una visión estricta del islam, mientras apoyaban las actividades de sus esposos, uno como miembro de un tribunal yihadista y otro como combatiente.
De los campos del ISIS a la Audiencia Nacional
El camino judicial comienza mucho antes de la imagen de su llegada a Torrejón en enero de 2023:
- 2014–2019: viaje y vida en el califato
- Se trasladan a Siria tras la proclamación del pseudocalifato por Abu Bakr al Bagdadi.
- Residen en territorio bajo control del ISIS con sus hijos menores hasta la caída del último bastión en Baguz.
- Terminan internadas primero en el campo de Al Hol y luego en Al Roj, bajo administración kurda.
- 2019–2023: orden de detención y repatriación
- Desde 2019 están incluidas en el listado español de Foreign Terrorist Fighters, buscadas por integración, colaboración y desplazamiento a zona de conflicto.
- En enero de 2023, el Gobierno lleva a cabo su repatriación junto a 13 menores (nueve hijos biológicos y cuatro huérfanos relacionados con un yihadista español fallecido, Mohamed el Ouriachi).
- Apenas aterrizan en Torrejón, el juez Santiago Pedraz ordena su ingreso inmediato en prisión provisional por delitos relacionados con terrorismo.
- Prisión provisional y libertad antes del juicio
- Pasan un año y nueve meses encarceladas en Estremera, clasificadas dentro del fichero FIES debido a sus vínculos con terrorismo.
- En septiembre de 2024, la Audiencia Nacional decide concederles libertad provisional al considerar que los riesgos procesales son bajos.
El pacto con la Fiscalía y la corrección del tribunal
El cambio significativo ocurre en abril de 2025, justo cuando se acerca el juicio:
- La Fiscalía solicitaba inicialmente seis años de prisión para cada una por integración en organización terrorista; mientras que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) pedía ocho años.
- Minutos antes del inicio del juicio, defensa, Fiscalía y AVT logran cerrar un acuerdo: ambas reconocen su integración al ISIS, aceptan una pena total de tres años, siete años sin posibilidad de ejercer cargos públicos, cinco años bajo libertad vigilada y participar activamente en programas para desradicalizarse.
- Se les concede además un atenuante por haber confesado tardíamente.
En septiembre siguiente, la Sección Cuarta Penal decide aplicar una “suspensión extraordinaria” sobre el año y tres meses restantes:
- No tendrían que ingresar nuevamente a prisión si:
- Realizaban 180 días de trabajos comunitarios.
- No cometían ningún delito durante los siguientes cinco años.
- El tribunal tuvo presente la falta de antecedentes penales previos, su prolongada estancia forzada en campos como Al Roj y las circunstancias familiares particulares, especialmente relevantes para Luna, viuda madre de varios hijos.
No obstante, la AVT interpone recurso contra esta decisión. En octubre, la misma Sección Cuarta admite haber cometido un “error” al otorgar esa suspensión, lo cual vulneró lo estipulado por el artículo 80.3 del Código Penal respecto a penas superiores a dos años. Así pues, revoca dicha suspensión ordenando que ambas cumplan lo restante de su pena tras entregarse voluntariamente dentro un plazo máximo diez días.
Cómo llegan al tercer grado
En este marco legal complicado, comienza primero Yolanda Martínez. No ingresa nuevamente a una prisión cerrada; accede directamente al CIS Victoria Kent, donde ya le han concedido semilibertad:
- Puede salir diariamente del centro pero debe regresar solo para dormir entre lunes y jueves.
- Durante los fines de semana goza total libertad aunque siempre bajo controles típicos del régimen abierto.
Luna Fernández llega semanas después, concretamente el 24 de noviembre. Los técnicos del CIS han dado una opinión positiva para aplicarle un régimen similar mientras esperan la aprobación definitiva del Ministerio del Interior.
Para otorgarles este tercer grado, Instituciones Penitenciarias toma varios aspectos en cuenta:
- La existencia real o no solo teórica de trabajo o un plan vital estable (en Luna se ha acreditado empleo).
- La participación activa tanto educativa como voluntaria.
- Una sólida red familiar o social que ofrezca apoyo.
- La evolución personal observada hasta ahora así como los riesgos asociados con una posible reincidencia.
En ambos casos se ha movilizado su entorno familiar durante todo este proceso hacia su repatriación manteniendo ese apoyo activo; algo que las autoridades consideran esencial para su reinserción exitosa.
Fanatismo, propaganda y desradicalización
El perfil tanto personal como colectivo ha sido utilizado como ejemplo dentro España para abordar un fenómeno complejo: mujeres europeas que no solo siguen a sus parejas sino que también desempeñan roles activos dentro mecanismos radicalizadores.
Entre los elementos destacados por investigadores y miembros judiciales están:
- Yolanda Martínez:
- Aparece como figura relevante entre las esposas dentro la Brigada Al Andalus.
- Participaba activamente organizando reuniones donde introducía otras mujeres hacia visiones rígidas sobre el islam e instaba a no “permanecer estáticas” ante conflictos como el sirio.
- Una carta atribuida por policías a “Yolita” —su apodo— contenía frases tales como «no hay mayor honor ni deseo que morir erguida por Alá» o «que podamos encontrarnos juntas en el paraíso», típicas entre fanáticas que celebran asesinatos como forma martirial.
- Sin embargo, un perito calígrafo judicial cuestionó si realmente esa carta era manuscrita por ella; esto provocó intensos debates periciales durante juicio.
- Luna Fernández:
- Los informes policiales subrayan su papel como lideresa entre mujeres vinculadas al entorno radical; responsable también acompañar jóvenes durante sus procesos conversivos hacia radicalización.
- Su función se centró principalmente no solo cohesionar ideológicamente sino también sostener toda estructura familiar dentro Siria.
La sentencia incluye también obligación participar dentro programas destinados desradicalización; herramienta implementada progresivamente por España ante retornos provenientes tanto Yihadistas así sus familias. El verdadero reto radica ahora medir si realmente existe abandono genuino fanatismo o si es únicamente estratégico.
Hijos, tutelas y futuro
Aparte foco penal establecido anteriormente queda una complejidad social administrativa adicional: aquellos menores criados bajo ideologías extremistas ahora intentan rehacer vidas España.
Situación actual según fuentes jurídicas familiares:
- Yolanda Martínez:
- Desea enfocarse fundamentalmente cuidado cuatro hijos quienes llevan tiempo integrándose familia extensa España.
- Luna Fernández:
- Aspira recuperar tutela cinco hijos.
Salvo mayor hijo Abdurahman Aabou Fernández resto se encuentran bajo protección servicios sociales Comunidad Madrid.
Algunos menores nacidos Siria aún no regularizaron documentación algo habitual estos casos.
- Aspira recuperar tutela cinco hijos.
Con ellos residen también cuatro huérfanos pertenecientes Mohamed-el Ouriachi; uno sigue sin DNI. Todos niños están escolarizados.
Este mosaico familiar revela uno puntos ciegos políticas antiterroristas: cómo acompañar menores marcados guerra propaganda ISIS evitando estigmatizaciones pero garantizando seguridad entorno familiar.
Anécdotas detalles menos visibles
Diversos episodios permiten comprender mejor dimensión humana política caso:
- Localización Siria: En 2019 equipo prensa logró localizar Yolanda Luna campo Al Hol mucho antes España activara repatriaciones.
- Etiqueta internacional: Inclusión listado Foreign Terrorist Fighters desde inicio situó rápidamente bajo radar cooperación policial internacional.
- Disputa pericial: “carta despedida” atribuida Yolanda generó raro careo técnico entre policías perito calígrafo judicial ante Audiencia.
- Giro judicial: Sala inicialmente evitó reingreso prisión flexible interpretación Código Penal acabó firmando auto admite inusualmente existió error decisión inicial.
Resistencias internas: Suspensión extraordinaria enfrentó oposición Fiscalía desde principio lo cual refleja tensiones existentes entre castigo prevención reinserción tipo expedientes similares.
Mientras Yolanda Martínez Cobos ya sale diariamente CIS Victoria Kent Luna Fernández Grande aguarda último sello administrativo poder hacer lo mismo; caso seguirá siendo termómetro incómodo respecto hasta dónde sistema dispuesto llegar reconducir vidas aquellas quienes celebraron violencia califato hoy intentan rehacerse sombra condena terrorismo.
