EL BUEN TRABAJO SE DEFIENDE SOLO
El buen trabajo se defiende solo.
No necesita escudos añadidos
Ni excelsos ditirambos proferidos
Por Fulano o Mengano, fiel Manolo.
Si fuera adicto al fraude, engaño o dolo,
Podría comentarte: ¡qué afligidos
Vi ayer y con sus ojos compungidos
A los mil que acudieron a tu bolo!
Por taquilla pasaron ciento quince,
Como habrás comprobado por tu cuenta.
Quien va mucho al teatro y lo frecuenta,
Aunque una vista no gaste de lince,
Insiste: tu trabajo es excelente,
A verlo vaya mucha o poca gente.
Ángel Sáez García
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