Entre los dos, me quedo con ninguno
ENTRE LOS DOS, ME QUEDO CON NINGUNO A veces (no siempre, solo en algunas ocasiones) el vate (y, tras elegir y decidir que dicho vocablo aparezca expresado precisamente aquí, le recomiendo al atento y desocupado lector, sea ella o él, con especial encarecimiento, que no pierda el tiempo, que es oro, intentando hallar en el párrafo inicial