Pacos

Paco Sande

Nacionalismo mas fuerte = Galicia menos libre.

Se veía venir, lo dije yo aquí no hace mucho, Dije que en Galicia todavía no habíamos llegado a ser multados por no rotular en gallego, pero al tiempo.
Bien, pues ya los tenemos aquí. La Conselleria de Industria de la (Xunta) Junta de Galicia endurece los requisitos sobre el uso del gallego en el comercio. De ahora en adelante los comercios deberán usar el gallego en sus carteles y letreros. Es la nueva regulación del comercio que ha diseñado la “Conselleria de Innovación”, -dejen que me ría- y en ella se detalla incluso en que idioma deben estar los carteles y cuales son los derechos lingüísticos de los clientes. La ley establece que “ningún cliente podrá de ser discriminado o atendido incorrectamente por razón de la lengua oficial en que hable”
Traducido al Román Paladino esto marcha así: Si un dependiente habla castellano y el cliente exige ser atendido en gallego, el dependiente tendrá que hablar en gallego, aunque éste no sea gallego y aquel entienda perfectamente el castellano, o podrá ser denunciado ante la autoridad competente que hará que sobre él caiga toda la fuerza de la ley, faltaría mas. Pero, eso si, si el dependiente habla en gallego y el cliente exige ser atendido en castellano porque, a lo mejor el cliente no es gallego y no entiende esta lengua… entonces que lo parta un rayo y que se vaya a su tierra por que estamos en Galicia y aquí hablamos, mayoritariamente, gallego que ya lo dice el excelentísimo Gobierno de Galicia que para algo son los que mas saben de estas cosas y además son muy democráticos, si señor.
En otra parte leo que: David Cal, laureado piragüista gallego y principal esperanza para los Juegos Olímpicos de Pekín, no recibirá ninguna ayuda económica de la (Xunta) Junta de Galicia.
La ausencia de ayuda se debe a que David Cal no es considerado «deportista galego de alto nivel (DGAN)», algo que le fue reconocido el 10 de marzo del 2004. No obstante, esa consideración tiene una caducidad de tres años y, según la directora xeral de Deportes, Marta Souto, «se le comunicó a David Cal que el 18 de octubre de 2006, seis meses antes de que finalizase el plazo, que dejaría de ser DGAN en marzo de 2007 y que se le informaba de que no podría volver a solicitarlo».
La verdad, la cruda realidad es que todo esto lo hacen por simple sectarismo ideológico. Los nacionalistas del BNG se niegan a darle ayudas solo porque este deportista defiende los colores de España.
Además de todo lo anterior, estos sátrapas prometen ayudas extras o compensaciones para aquellos padres que les pongan a sus hijos un nombre gallego. Y lo mismo, para todo aquel que escriba en la tumba de sus difuntos el epitafio en gallego. El que ya tenga algún difunto enterrado y con el epitafio en castellano, -que en Galicia de momento, es todo el mundo- si lo quiere cambiar al gallego, la Junta además de darle compensación, correrá con los gastos.

Y es que no se paran ante nada, para ellos nada es sagrado, no ven nada que sea, o pueda ser, algo personal de cada cual. Socavan los derechos más elementales de los gallegos y por ende los derechos humanos. Esta chusma nacionalista representa para Galicia la peor desgracia, la peor calamidad de toda su historia. Peor que la peste, la gripe, o las guerras, pues con estas, nos dimos cuenta del peligro real que representaban y peleamos en su contra y conseguimos vencerlas. Pero estos sicarios del mal, son como un cáncer que sordamente, desde dentro, ataca la esencia misma de los gallegos, hacen con Galicia igual que una serpiente que coge a un ratón entre sus anillos y lo va apretando poco a poco hasta asfixiarlo. Y Galicia no parece darse cuenta, -y es que los gallegos somos como el perro de la canción que dice, “piensa que es libre porque anda suelto mientras le ponen la soga al cuello”- y quizás cuando lo haga ya sea demasiado tarde.
Estamos, posiblemente, peor que en las Vascongadas o Cataluña, porque aunque es verdad que en ambas, sus gentes están sufriendo sendas dictaduras de lo mas vergonzante y tiránicas del mundo, muchos de sus ciudadanos- especialmente en Cataluña- se han organizado para combatirlas y día si y día también, los desmanes que allí ocurren son denunciados en muchos medios de comunicación. En cambio de lo que ocurre con Galicia, en los medios de comunicación no se nos nombra ni por asomo y, sus ciudadanos, -la mayoría- no parece querer enterarse de nada o miran para otro lado, no vaya a ser que los tachen de retrógrados y malos gallegos. En realidad parte de la culpa de lo que nos esta pasando, la tuvo el Sr. don Manuel Fraga, el cual durante todos los años que paso como presidente de La Junta de Galicia no movió un dedo para erradicar o por lo menos paliar el daño que, ya entonces, nos estaban haciendo estos Nazis.
Y ahora ya casi es imposible pararlos, han conseguido que Galicia sea gobernada por un Gobierno Nazi, y esto lo digo no solo como metáfora, pues gobierno Nazi es lo que son en el fondo y en la forma. En la forma: ¿No está compuesto de una coalición entre un partido socialista y uno nacionalista? Pues entonces… Nacional-Socialista… ¿O no?
Y en el fondo: solamente viéndolos actuar uno se da cuenta enseguida que, a su lado, el viejo Adolfo o incluso el padrecito Stalin fueron unos aficionados.
Y si no me lo creen, para muestra un botón, ahí va, …Esto para honrar mas todavia al hombre que tanto emulan, el BNG impidió que la Diputación Permanente del Parlamento de Galicia pudiera aprobar con motivo del Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas del Holocausto, una declaración institucional de condena del nazismo y recuerdo de sus millones de víctimas, al oponerse a un texto que contaba con el respaldo del PSOE y del PP.
Y es que, si esto no es fascismo puro y duro, que venga Dios y lo vea.

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