Pacos

Paco Sande

En España ya no se habla en español.

Problemas en España”. El diario La Capital de Argentina publica en su sección digital la siguiente noticia: “Madrid.-Marisol Messi, hermana del rosarino que brilla en el Barcelona, retornó a nuestra ciudad junto a su madre para continuar los estudios en el país, ya que no encontraron colegio en Barcelona que de clases en español.
Desde entonces la familia Messi, vive separada. Celia, la madre del delantero del Barcelona, vive en rosario con Marisol, que en la actualidad tiene 14 años, mientras Jorge, el padre de Lionel, vive junto a este en Barcelona.
Y todo esto a consecuencia de que la familia Messi fue incapaz de encontrar en Cataluña, (Todavía parte de España, ¿Supongo?) un colegio que impartiera clases en castellano (el español de España, “la lengua nacional”, se supone, de este país) y la joven Marisol fue incapaz de adaptarse a la enseñanza en catalán.
“Cuando mi hermanita María Sol iba a la escuela, le hablaban en catalán, lloraba y no le gustaba. Entonces mi vieja decidió volver a Rosario con ella y mis hermanos Matías y Rodrigo, para que siguiera la escuela allá”.
El relato de estos hechos se divulgo en todos los medios argentinos, sin embargo en España ni un solo renglón fue escrito al respecto.
Mientras tanto el presidente del Barcelona, Juan Laporta, ajeno a todo el sufrimiento por el que está pasando el tímido Messi, arengaba a su plantilla enardeciendo el sentimiento hacia lo catalán. “Os exigimos respetar la identidad catalana del club y os pedimos que habléis y escribáis en catalán”.
Sobre este artículo sobran comentarios. Una niña argentina tiene que volverse a su país de origen porque en España no encuentra un colegio que imparta clases en español. ¿Alguien se imagina que esto le hubiese pasado a un norteamericano que se fuese a vivir a la Grand Bretaña, y no fuese capaz de encontrar un colegio que impartiese clases en ingles?
Inmediatamente llegaría a la conclusión, él y todos los británicos, que a alguien en algún sitio se le había ido la chaveta. Y sin embargo en España, no pasa nada.
Y es que, el bienintencionado español medio, no quiere darse cuenta de que nos acercamos al fin.
Tenemos un presidente del gobierno que trata bilateralmente la financiación del Estado, con un partido que únicamente cuenta con el soporte de un poco más de 200.000 electores (O sea cuatro gatos) y sin embargo sus decisiones tienen incidencia sobre el resto de todos los demás españoles (48 millones)
A esto añádanle los traductores del senado para cada uno de los dilectos de este país y solo me queda preguntar: ¿Qué hace falta para despertarlos? ¿Qué hace falta para que se den cuenta de que España ya no es ni una nación, ni un país, sino que se ha convertido en una serie de taifas donde cada sátrapa tira para su particular tribu?
¿Qué hace falta para que se den cuenta de que España,ahora mismo es un “Titanic”, una nave al garete que se dirige al abismo y su bauprés es Cataluña?
Cualquiera que sepa leer la historia, pero la historia de verdad, no la de Paul Preston, Javier Tussell o Santos Juliá, se dará cuenta que volvemos a estar como en los tiempos de la “Gloriosa Segunda República”, de aquello nos libro un dictador que nos hizo buenos a base de fusta, pero esta vez, me temo, no habrá marcha atrás.

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