Palpito Digital

José Muñoz Clares

La culpa es de los demás

Supe de un fulano que por fumar desde los 4 años, y no sólo tabaco, evolucionó a espigado de menos: para hacer un pívot de la NBA hacían falta tres o cuatro como él. Un mal día entró en una oficina bancaria de pueblo con una recortá y soltó el rollo clásico: esto es un atraco, todo el mundo al suelo y tú – dirigiéndose al cajero – dame todo lo que tengas menos el cebo. No le hicieron ni puto caso. Era tan canijo que pensaron que era una broma, así que nuestro hombrecito, muy cabreado, disparó el primer cartucho al techo y se vino abajo la mitad de la escayola. Entonces le hicieron todo el caso del mundo espoleados por la potencia de fuego que había acreditado. Si en vez de hacer el alarde que hizo hubiera amenazado con llamar a la bruja piruja imagínense el cachondeo. Queda demostrado, pues, que la gente común sabe muy bien a qué tiene que tener miedo y a qué no, y no cabe que la culpemos si flaquean frente a una recortá con la misma intensidad con que se pitorrean de la bruja piruja.

Dicen los sabios podemitas que ellos iban a ganar pero que a la gente le entró el miedo y acabaron votando al PP. Esta explicación sitúa su fracaso en el miedo irracional de la gente y los deja a ellos libres de toda culpa, porque ellos no llevan armas ni las recortan para abrir el tiro, por lo que  hemos de entender que son fieles seguidores de la bruja piruja, que a nadie da miedo. Y esa parte del cuento ya no es tan verdad.

El sr. Monedero retó vociferante a Montoro porque tenía sus cuentas claras, y anduvo luego huyendo del notificador de Hacienda para acogerse al art. 305.4 del Código penal por haber incurrido en lo que en la Agencia Tributaria se conoce como «hacerse un Urdangarín». Una persona física, en cuanto gana un pastizal – más de 400.000€ se embolsó el menda – encuentra muy provechoso convertirse en SL (Sociedad de responsabilidad Limitada), que tributa como máximo al 30% mientras que por IRPF se le irá la mitad a favor de Montoro. Eso se llama defraudar, y está claro que los podemitas lo hacen con la misma soltura con que defrauda el PP en cuanto le dan un poco de margen. Los suyos – entiéndase en términos mafiosos – lo perdonaron de inmediato y camuflaron la suerte detrás de la necesidad en que estaba este menda de «volar libre» como buen intelectual que es. Y así compuso las loas a la muerte de Chávez con el Orinoco inundándole los ojos. Una cursilería apestosa, peor, mucho peor que el fraude fiscal. A su amigo Errejón le dio una beca presencial un colega de Podemos. La cobraba en Andalucía pero se la curró en Madrid. Lo expedientaron. Y no le da vergüenza. El antiguo Gran Jefe coleta morada – hoy «Sor Passo» – le mienta la cal viva al PSOE, amenaza con colocar comisarios políticos en los juzgados, echa de menos incrementar el gasto en 90.000 M€ – luego bajó a sólo 60.000 -, alienta la exhibición de tetas en lugares sagrados, descree de España porque su abuelo perdió una guerra, participó en la mendicidad electoral con menores – por cierto, ¿cómo se cría el nene? -, acude a ver a SM el Rey en mangas de camisa pero se engalana para los Goya, llora ante la sola presencia de la momia de Anguita y ahora ha vuelto a vestir el muñeco diciendo que esta abrumado por tener que pasar de partisano a ejército regular. Otra cursilada. Y eso por no hacer más larga la lista enumerando los éxitos de los ayuntamientos donde han metido la zarpa, como inasisitir a una entrega de galardones porque asistía la oposición venezolana.

¿Y no sabe qué parte de todo eso le da miedo a los votantes? Pues si quiere se lo volvemos a explicar.

 

 

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José Muñoz Clares

Colaborador asiduo en la prensa de forma ininterrumpida desde la revista universitaria Campus, Diario 16 Murcia, La Opinión (Murcia), La Verdad (Murcia) y por último La Razón (Murcia) hasta que se cerró la edición, lo que acredita más de veinte años de publicaciones sostenidas en la prensa.

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