Palpito Digital

José Muñoz Clares

Pescado de régimen: vuelta y vuelta

En esas estamos: que lo de las municipales, autonómicas y europeas va a ser una vuelta que nos van a dar por el otro lado a fin de hacer nuestra carne política mejor digerible por las instituciones.

Mientras esperábamos las generales la izquierda, la ultraizquierda y los nacionalistas miraban a la derecha y veían sólo ultraderecha compacta; PP, Cs y Vox eran la misma cosa. Ahora resulta que, contados los votos, se ve por un extremo una derechona que tiende al centro, una ultraderecha que reivindica la derecha auténtica y un centro que se lo han pedido a la vez Cs y el PP, por más que Casado, después de la campaña que hizo, poco puede presumir de centrista. A la izquierda, sin embargo, es ahora cuando se mira y se aprecia una masa compacta de Psoe y el Podemos amansado que se ha construido Iglesias a la medida de su ambición y semejanza. En vista del éxito electoral, que lo aproximaba a la irrelevancia, se quiere hacer perdonar por sus excesos para ver si Sánchez se ablanda y le da alguna migaja de poder, aunque sea un ministerio, perdida toda esperanza de quedarse con Interior, TVE y el CNI, que es lo que él quería cuando aún pensaba que le iba a dar al guaperas un sorpasso en toda la boca. La ultraizquierda que hasta hace tres semanas ocupaba el desmelenado del casoplón, ahora está, triste y desolada, formada por los más revoltosos indepes y sus amiguitos de Bildu, mientras ERC ha encontrado la forma de hundir definitivamente al enloquecido Puchifugas, tan contento el hombre sólo de pensar que lo hacen eurodiputado los descerebrados de su pandilla, en la esperanza de que Europa no se acuerde de lo que dijo por escrito: que si ha de venir a Madrid a recoger su acta podrá ser detenido por no ser aún eurodiputado, pero a él le ha dicho su abogado que qué va, que no se atreverá el malvado estado español a detenerlo, esposarlo, darle una pasada por la Audiencia Nacional y dejarlo aquí clavado en prisión a la espera de un juicio que, al no mediar extradición, lo será por todos los delitos que acaben cuajando una vez se acabe la farsa en que se está convirtiendo la vista oral.

A Nos, el pueblo soberano – incluida ERC – nos conviene mucho que siga el Puchi en sus delirios, porque no es lo mismo tenerlo suelto por el Mundo dando mucho por donde amargan los pepinos, que tenerlo de mártir en prisión a la vez que le allanamos el camino a Junqueras hasta que limite sus aspiraciones a mero virrey de Cataluña y adelantado del Reino de España, que tiene el menda tragaderas para eso y para más.

Así que un panorama que, si cuaja, va a quedar más bonito que un San Luis.

Ahora se trata de saber si el lloriqueante Iceta se hace senador con los votos de ERC, para disgusto del tipejo que tienen recogido en una casa de templanza que le ha puesto la sanidad catalana por ver si recobra el seso a base de creerse que está en la republiqueta de sus sueños; y a todo esto, el escudero Matamala, que ya es mal nombre, ha accedido a la gloria de senador del Reino de España, que es mucho más que la ínsula Barataria que Sancho gobernó en su día con más juicio del esperado. Para su desgracia y nuestro cachondeo el Puchi, en vez de cuadrar el personaje de Tirant lo Blanc, que esa sí que es cosa catalana, se va convirtiendo cada vez más en una versión psiquiatrizada de D. Quijote.

En resumen: las derechas hacia el centro, el del centro encejado en el centro, las izquierdas amontonadas en una socialdemocracia como la del difunto Rubalcaba, los nacionalistas catalanes partidos en tres y los de Bildu son ya los únicos que quieren irse de España a medio plazo. Las cosas se han aclarado, pues. Y ya sólo falta que las derechas echen a Carmena y su niño de Madrid, que Aragón vuelva a la cordura después de la pasada podemita que le han dado, que Colau se hunda en Barcelona y que en Murcia, por lo menos, le aprieten el culo al PP con los socialistas rampantes después de 26 años de desierto, a ver si, como en Andalucía, terminan de aflorar las muchas mafias en marcha – la sanitaria ya está en el juzgado de guardia – y acabamos con ellas hasta que reverdezcan las mafias socialistas y las volvamos a echar, como ya hicimos.

Lo dicho: vuelta y vuelta.

 

 

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José Muñoz Clares

Colaborador asiduo en la prensa de forma ininterrumpida desde la revista universitaria Campus, Diario 16 Murcia, La Opinión (Murcia), La Verdad (Murcia) y por último La Razón (Murcia) hasta que se cerró la edición, lo que acredita más de veinte años de publicaciones sostenidas en la prensa.

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