Palpito Digital

José Muñoz Clares

Qué se dice un tormo

Dice el Drae que «tormo», en su segunda acepción, es terrón o pequeña masa suelta de tierra u otra sustancia. Para que me entiendan, son esos aglomerados de tierra que el arado echa a los lados según pasa abriendo el surco, y ahí queda el tormo, sea grande o pequeño, al sol y sin actividad alguna hasta la próxima pasada del arado según sea costumbre del lugar. Por su no hacer nada, por su simplemente estar y ser un tormo más sobre la tierra, aquí en el sureste se llama tormo a alguien como equivalente a llamarlo necio, simple, mentecato, zopenco, asno, lila, cebollino, cipote y, como malsonante, gilipollas.

Establecidos los términos precedentes, de la portentosa Yolanda Díaz, la que según el difunto marqués iba a ser el pasmo de occidente, digo yo, porfío resueltamente y sostengo que es un tormo más sobre esos campos y, por tanto, necia, simple, mentecata, zopenca, asna, lila, cebollina, cipote y, como malsonante, gilipollas.  Dicho queda. En cuanto a los senadores que ayer mismo la aplaudieron por la prodigiosa gesta por ella anunciada de que el gobierno había modificado la Constitución esa misma mañana, digo igualmente: se trata de senadores de cualquier sexo que apoyan a la cuadrilla gubernamental, de los que igualmente sostengo que son necios, simples, mentecatos, zopencos, asnos, lilas, cebollinos, cipotes y, como malsonante, gilipollas.

Si en el senado de Roma un emperador se hubiera atrevido a a anunciar que había modificado esa mañana y por su cuenta  la Lex Fulana, los senadores, a los que se le exigía conocer la ley, se habrían preguntado cuándo habían aprobado ellos semejante modificación y, muy probablemente, habrían iniciado un proceso contra el emperador para destituirlo. Pero esos eran senadores que conocían la ley que administraban. Los senadores de España que apoyan a Narcisánchez no conocen más ley que lo que diga el Jefe, y si una ministra del Jefe dice que han cambiado la Constitución esta mañana temprano, pues la han cambiado y a aplaudir, los muy necios, mentecatos, etc.

Resulta esclarecedor saber qué es lo que dice esta necia, mentecata, etc., que ha cambiado el Jefe: es el art. 49 de la CE, según el cual «Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos». Es asunto sospechoso de estar bajo el mando de la necia, mentecata, etc., Montero ¿Y en qué habrá consistido el cambio? No lo sabemos. Puede que sea una adaptación a la jerga inclusiva en que se desenvuelve la necia, mentecata, etc., y donde dice «los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos (…) y los ampararán (..) todos los ciudadanos», ahora diga lo siguiente: «los, las y les disminuidas, disminuidos y disminuides físicas, físicos y físiques, sensoriales y psíquicas, psíquicos y psíquiques (…) y los ampararán (..) todas, todos y todes las, los y les ciudadanas, ciudadanos y ciudadanes». Se trataría, por tanto, de una mera cuestión de estilo para adaptar la CE a esa forma de habla en modo arma atrancada que dispara tres veces -o más- cuando al tirador le basta con un solo disparo.

Bueno, pues ni eso se puede hacer si no se siguen los largos y tediosos pasos que la propia Constitución exige para cambiar una sola coma.

¿Entienden ahora mejor por qué era costumbre en España nombrar ministros a partir de gente formada y no a partir de necios, simples, mentecatos, zopencos, asnos, lilas, cebollinos, cipotes y, como malsonante, gilipollas? A partir de tormos, vamos.

 

 

 

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José Muñoz Clares

Colaborador asiduo en la prensa de forma ininterrumpida desde la revista universitaria Campus, Diario 16 Murcia, La Opinión (Murcia), La Verdad (Murcia) y por último La Razón (Murcia) hasta que se cerró la edición, lo que acredita más de veinte años de publicaciones sostenidas en la prensa.

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