Bueno, ¿y qué? Eso no nos afecta, estamos acostumbrados a denigrarnos a nosotros mismos y no pasa nada. Aquí llevamos décadas poniéndonos a parir a nosotros mismos como pueblo y nadie se escandaliza. ¡Cuántos chistes de ese tipo lleva uno oídos !
Los españoles hemos desarrollado una especie de coraza por la que nos resbala todo tipo de afrenta colectiva. ¡Cómo íbamos a enfadarnos por eso! ¡A quién iba a ocurrírsele defender a España! Eso es sólo cosa de fascistas e imperialistas, nadie iba a hacerlo jamás. «Aquí» todos somos muy liberales, demócratas e izquierdistas desde los Reyes Católicos. O antes
Otra cosa es que nos nombren a la madre, ahí empieza a llover mierda sobre sobre el nombrador, lo que suele preludiar otras lluvias más dolorosas sobre su cabeza. Si se deja.
Pero que alguien se cague en España… Eso no nos afecta. Incluso si alguien lo hiciera delante de las cámaras o en un programa infantil… ¿qué podía pasar? Pues que le aplaudan los espectadores, naturalmente, como a toda persona honorable y progresista.
Pero si ETA lleva siglos quemándola en los mítines de Batasuna. Que nadie se asuste, los españoles no defendemos nuestra bandera. ¡¡Pero si hasta nos negamos como pueblo!! ¿no será que nos damos vergüenza? ¿Cuántas veces hemos oído a los políticos (prescindamos de los nacionalistas, porfa) hablar de «este país», del «Estado» y hasta de «La península Ibérica» (lo que supone un ninguneo a Portugal y Andorra) para no tener que decir «España»?
Han quemado una bandera de España, otra más. ¿Y qué?