Sepan ustedes que Antena 3 ha cerrado la relación de los 100 finalistas a convertirse en “El español más importante de la Historia”, listado que mezcla personalidades de todos los ámbitos.
Perdónenme, pero estoy seguro que éste es otro artificio inventado por no se sabe quién para enfrentarnos. A los españoles. Dado cómo hemos sido históricamente y cómo nos estamos llevando de rematadamente mal en los últimos años si esto no termina por llevarnos a las trincheras es porque es un simple entretenimiento sin ninguna importancia.
Antes de empezar tendríamos que ponernos de acuerdo sobre quién es o no es español, algo que de entrada se me antoja especialmente difícil dado que alcanzar un acuerdo sobre qué es España ha sido imposible en los últimos 500 años. A partir de ahí concluir si personajes como Colón o El Greco eran o no eran españoles se me antoja un ejercicio de funambulismo mental.
El siguiente paso sería sortear los obstáculos de la Ley para la Igualdad: ¿Hay el mismo porcentaje de señores que de señoras? Por sectores: ¿Hay el mismo número de escritoras que de escritores, de pintoras que de pintores, de santas que de santos, de futbolistas que de… señoras futbolistas? No entiendo cómo el Ministro Caldera no se ha lanzado ya sobre esta lista para denunciarla y depurarla. Ilegal, ésta es una lista ilegal. O ilegala, no estoy muy seguro.
Lo que ya acaba con toda mi paciencia, que tampoco es cosa del otro mundo, no vayan a creer, es pensar que por semejante título compiten personajes como Paquito Fernández Ochoa, Miguel Gila, David Bisbal o
Lola Flores con otros de las características de Colón, Franco, Cervantes o Picasso. Miren, meter a todos estos señores en el mismo saco implica suponer que destacar es ser importante. Por la misma razón de ser tendríamos que incluir a los ganadores de las últimas trescientas ediciones de “Gran Hermano”. Y además… ¿por qué ponen a Gila y no ponen a aquel otro que contaba tan divinamente los chistes de gangosos?
Proponer para el mismo título, y por lo tanto dar equivalente tratamiento, a Manuel Benítez “El Cordobés”, a José Monje “Camarón” y a Santiago Ramón y Cajal y a Severo Ochoa supone confundir hasta extremos indecibles la escala de valores de nuestra sociedad, es como preguntar al tonto de mi calle quién le parece a él que es el mejor autor de la Literatura Universal. O como preguntarle a Saramago en qué acabó ayer el cupón.
Que no, que no, que una cosa es ser conocido y otra ser relevante y otra ser trascendente. En mi comunidad de vecinos la más conocida es la Maripuri, hasta su menguada ropa interior es conocida por todo el personal masculino del edificio cuando la tiende a secar. Y aunque no la tienda a secar. Ahora bien, trascendente no es nada, empezando porque nunca ha opinado ni votado, ni siquiera ha asistido a ninguna reunión de la comunidad. Que es que las celebramos cuando ella ya ha empezado su jornada laboral. Lo único relevante de Maripuri es lo que esconde bajo el jersey. Es muy relevante, sí. Pero yo no la votaría para presidenta de mi comunidad de vecinos.
19’45 horas______________________
Vivimos en la era del igualitarismo, que se ha impuesto entre nosotros como dogma de fe. Todo lo que se le oponga debe ser demonizado. En la actualidad todos tienen los mismos derechos, sino los mismos méritos, con independencia de su esfuerzo, de su entrega, de su responsabilidad o de su contribución a la mejora de la humanidad.
Un reflejo de ello es lo que está ocurriendo con los currículos académicos, las pruebas de examen y las correspondientes calificaciones. La Administración busca soluciones no para que los alumnos trabajen más, aprendan más, mejorando con ello sus conocimientos y los resultados finales, sino para que cada vez haya menos suspensos y menos repeticiones, rebajando para ello las exigencias, equiparando en resultado (“APTO”) al mayor número posible de alumnos, olvidándose de las enormes diferencias que esa calificación puede esconder entre quienes más y mejor trabajan, con mayor entrega, y quienes simplemente pasan eludiendo cuantas responsabilidades les sean posible.
Otro ejemplo nos lo acaban de proporcionar quienes piensan que en los cursos donde realmente se empieza a exigir a los chavales se puede promocionar con cuatro suspensos. Eso sí, luego todos iguales, todos maravillosos y todos con los mismos méritos y derechos.
¿Quién es más importante para la Historia de España, David Bisbal o Ramón y Cajal? Según la loca de Maripuri… “Bisbal, tío, que es que canta, ay, cómo canta el tío, oyes… Al dúo ese que dices es que no le he oído nunca, saes, tío…?”