Estrechar la mano (es de demócratas educados)

Militar en un partido es bueno, supone un compromiso con la sociedad y la lucha por su mejora. Supone entregar generosamente tiempo, esfuerzo y dinero para luchar por el bien de los demás. Sin embargo a veces puede suponer una estupidez, sobre todo cuando ese hipotético militante se cree poseído por la razón y desprecia cuanto no se acerca a su postura política, a su manera de ver este mundo y la sociedad. En ese caso ser militante se equipara a ser sectario, a considerarse el único tipo listo del mundo mundial, distribuidor de marchamos de calidad intelectual, cultural e ideológica.

Sólo este tipo de personajes se cree al ciento por ciento aquello que sus líderes dictan, aquello que sus líderes muestran, aquello que sus líderes pregonan. Sólo este tipo de personajes inmundos toman ejemplo de las conductas públicas de sus líderes, sólo este tipo de personajillos cortos de mollera, duros de intelecto y negados para la sociabilidad creen que sus rivales son sus enemigos, que sus competidores son indignos y que sus adversarios son traidores a su causa.

Sólo este tipo de personajillos agilipollados, engreídos, memos, tarados, repugnantes, desabridos, repelentes, petulantes, fanfarrones, cretinos, mostrencos e insustanciales niegan la mano a alguien que tiene una ideología distinta a la propia.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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