Expresidente González, váyase

Cuando un presidente del Gobierno se jubila, un halo de nobleza e independencia debería velar su imagen y un poso de nieve recubrir sus sienes. Su alejamiento de la batalla política debería proporcionarle una dignidad y una altura de miras que le hiciese superior a los demás mortales. Sin abandonar su partido ni abjurar de sus ideas debería hablar siempre desde una elevada posición de dignidad.

Ninguno de los dos últimos expresidentes ha optado por ese papel institucional, antes al contrario han preferido enfangarse en la política cotidiana, acusando al rival de los peores defectos políticos. Ambos mantienen una pésima relación personal, no perdonándose las mil y una perrerías políticas que se han hecho, convirtiéndolas en unas problemáticas relaciones personales. Lamentablemente es un defecto recurrente de la sucia política española. Como imagen de la situación de la sociedad española es perfecta; como ejemplo público, pésimo.

Pero no hay nada tan bajo y zafio como lo de González en el mitin en que insultó al rival político. Insultar por insultar, insultar “gratis total”, sin necesidad, si es que alguna vez la hay, insultar por ridiculizar al rival. ¿Qué ciudadano de los que se levantan todas las mañanas para ir a la oficina, a la obra o al despacho, actúa así habitualmente? Y sin embargo González no apoyó a Zapatero, no se le oye en los últimos tiempos una palabra de apoyo a la política económica, territorial o social de Zapatero, no pronuncia una alabanza contundente… ¿Por qué ese silencio, por qué esa interesada discreción?

¿Por qué esa falta de compromiso con el compañero, con el presidente de su partido? ¿Por qué no se le oye una sola alabanza a la gestión de Zapatero? ¿Por qué cambia el apoyo a su partido por los zafios insultos al rival? ¿No tiene más que decir? ¿Acaso piensa que su rival es su enemigo? ¿Por qué sus compañeros socialistas han metido las manos en los bolsillos, han mirado para otro lado y han empezado a silbar “Fumando espero”?

¿Saben lo que acaba de preguntarme mi hija? Que si Zapatero y Rajoy en la realidad se llevan bien. “En la realidad”. Creo que estas palabras juveniles perfilan correctamente la situación. “La realidad”, insisto. ¿En qué mundo viven, entonces?

España se merece, los españoles nos merecemos otros expresidentes, otros políticos. Otra política.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

Lo más leído