Contra la República (de Tardá)

Estoy convencido de que tarde o temprano, y casi seguro que temprano, España será una república más del mapamundi. No digo lo que quiero, digo lo que creo. Sospecho que la monarquía no sobrevivirá muchos años.

Pero si la república viene que no sea la de Tardá, no quiero que sea una república necia sino sabia; que no sea de políticos paletos y lerdos sino de eficientes españoles inteligentes; que no sea de españoles destructivos, sino de constructivos; que no sea de unos contra otros, sino de todos. Es decir, que no sea la de Tardá.

Tardá no quiere la República, sino “su” república; no quiere que un día los españoles nos levantemos republicanos, sino que no nos levantemos. Tardá impone, no propone; Tardá asusta a los monárquicos, no ampara a los republicanos; Tardá quiere vencer en vez de convencer. Tardá grita “muerte” y todos queremos vida. Yo no quiero la república de Tardá.

Cuando venga la República, si es que viene, será una república seria, trascendente y positiva; la de Tardá es una república a lo Hommer Simpson en calzoncillos. La República que surja algún día, si es que surge, no puede ser la república de “Crónicas Marcianas”, tampoco la de Heidi, sino la república de “Crónicas de un pueblo”. La República que quiera sustituir a la monarquía, si la sustituye algún día, ha de ser una república respetuosa y no cochambrosa. Si es, será una república de “documentales de la Dos” y no de “La Noria”. La Tercera República española, si viene, será la de Jesús Neira y no la de Violeta Santander.

Si ha de venir la Tercera que a la tercera sea la buena. En cuyo caso no podrá ser la de Tardá.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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