Otro acontecimiento planetario acontece en España; la conjunción astral a los dos lados del océano que conducirá a España a las más altas cotas de gloria, poder y suficiencia económica, engrandeciendo a Zapatero, ennobleciendo a quienes le siguen de cerca, enalteciendo a quienes le votaron y magnificando a los militantes socialistas estremecerá a cuatro millones de parados españoles: Casi ninguno recibirá los cuatrocientos euros prometidos por Zapahuero.
Torpe de mí, hace tiempo yo creía que quienes llegaban a la política eran personas nobles, de mentes abiertas, sinceras, entregadas a su pueblo, sacrificadas por él, incapaces de engañar, negados para decir mentiras ante cámaras y micrófonos, no dotados para el arte de la comedia y las falsedades ante sus fieles, sus militantes, su pueblo.
Hace tiempo, ya digo. De pronto descubrí cómo nos timaron, cómo nos manejaron, cómo nos embaucaron cuando Iraq tenía armas de destrucción masiva que tantos años después no han aparecido por ninguna parte. Entonces España asistía sumisa y ovejilmente hasta que unas bombas lo pusieron todo patas arriba. Luego se descubrió la mentira, claro.
Pero ahora que no hay bombas, ahora que nadie nos aprieta el sentimiento nacional victimista… ¿ahora nadie va a salir a la calle y decir a la cara de nuestros dirigentes lo que se merece tamaña mentira, tan gigantesco embuste? ¿Los parados no van a manifestar su cabreo, los sindicatos van a callar, los militantes van a silbar y mirar para otro lado?
Otro acontecimiento planetario acontece en España; la conjunción astral a los dos lados del océano que conducirá a España a las más altas cotas de gloria, poder y suficiencia económica, engrandeciendo a Zapatero, ennobleciendo a quienes le siguen de cerca, enalteciendo a quienes le votaron y magnificando a los militantes socialistas estremecerá a cuatro millones de parados españoles: Casi ninguno recibirá los cuatrocientos euros prometidos por Zapahuero y se van a aguantar callados.
Claro es que la izquierda sabe mucho más de manejar al ganao. Siempre la izquierda ha sido experta en agit-prop. Ay, pobre derecha, lo que le queda por aprender. Esperen, esperen a que gobierne… verán lo que tardan los sindicatos en manifestarse por los actuales cuatro millones y medio de parados, o por el engaño zapateril. ¡País, joé!