PSOE, el reino de los mediocres

El PSOE desde que está ZapaHuero es el reino de los mediocres. Yo siempre me creí el PSOE de González, al menos hasta que llegaron los roldanes y los mihenmanos. Aquel PSOE, a pesar del déficit democrático que tienen todos los partidos, a pesar de que el que se mueve no sale en la foto, era un PSOE de gentes por lo general preparadas, con un currículo y un serio trabajo previo que los avalaba. Podrías votarle o no, allá cada uno y sus convicciones, pero era un partido serio, de ideología y convicciones, de ideología socialista, por lo que luego voy a decir, en el que subían los más preparados. Sí, no lo niego, también los más disciplinados, claro, eso siempre.

Han tardado muchos años, la exasperante lentitud está impuesta por el personalismo y la disciplina interna, pero algunos en el PSOE, lo cuentan ABC y el País, empiezan a darse cuenta de que lo suyo no es socialismo, sino zapaterismo, un absceso que le ha salido al PSOE. Parecen descubir ahora la pólvora con la que se ha apartado del partido a aquellos que pensaban por cuenta propia, a aquellos más líderes, con más personalidad, con más “fondo”, con más preparación. Con más socialismo y menos zapaterismo, claro.

Han tardado tanto tiempo, ha costado tanto…, ¡qué gran pérdida de tiempo para el partido y para España! Los que no llevamos puestas las gafas de la disciplina partidaria, del sectarismo, del “amén” al indiscutido líder sabíamos por qué endiabladas razones estaban en sus puestos gentecilla de poca monta, gente florero, gente que fuera del PSOE no va a ninguna parte, que carece de futuro en cuanto se les complique un poco la vida en el entramado partidario. Son gente de ideología zapaterista, no de ideología socialista necesariamente, he ahí la diferencia. Claro, ver esto desde dentro resulta imposible, se llama perspectiva. O mejor: carencia de perspectiva. O sea, lo del bosque y los árboles.

Empieza a aparecer la preocupación en los sectores más serios del PSOE, hay comentarios, chismes, dimes y diretes dentro del partido, empiezan las murmuraciones. Qué lamentable son la cerrazón, la ceguera, el sectarismo que nos impiden ver lo que está ocurriendo en el momento adecuado. ¡Cuántos años han necesitado los más preclaros socialistas para percibir la realidad! ¡Qué difícil es ser crítico dentro de los partidos! ¿Cuántos años han pasado desde que el alcalde de la Coruña fue desplazado al Vaticano? ¿Cuántos años lleva Múgica aparcado como Defensor del Pueblo? ¿Qué pasa con Sebastian, el de las dos tardes de clase, qué pasa con Solbes?

Aún están en la calle Ferraz a tiempo de solucionarlo, vista la incapacidad del PP. Pero para que las ideas corran y para que el debate fluya, para que las opiniones sean libres aún hay que destapar el tarro socialista, hay que quitarle el tapón que obstruye la libre circulación. En ese momento acabará el zapaterismo y empezará, seguirá, el socialismo. Los mecanismos internos del partido, de todos los partidos, están para que esto no ocurra, evidentemente, todo está siempre bajo el control. De las comisiones, de la ejecutiva, del secretario general. Siempre bao control, todo bajo control. ¿Quién le pondrá el cascabel al gato?

Socialismo es libertad, nos querían convencer, pero ¿alguien sabe qué es el zapaterismo?

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

Lo más leído