Ya sólo nos queda el partido comunista con ganas de convocar huelga general en España. Apañados estamos si a estas alturas del siglo XXI nuestra decidida resignación social sólo encontrase obstáculo en el PC, con lo antiguo que suena eso del PC. Últimamente además el PC había dejado de ser un partido para ser este instrumento que estoy utilizando para comunicarme con ustedes.
Y es que el PC, léase “Partido Comunista”, acaba de celebrar su XVIII congreso, otro más, en el que ha elegido secretario general a un desconocido, otro más, llamado José Luis Centella, que promete, otro más, sacar el partido a flote. Naturalmente en el congreso del PC no había más que una sola lista a la que votar… que aunque parezca, con razón, una cosa muy propia de los comunistas, es en realidad propio de cualquier partido. Las votaciones a la búlgara han dejado de ser ese bicho extraño que se contemplaba desde el democrático Occidente para ser algo habitual en el anómalo comportamiento de (casi) todos nuestros partidos. Ya se sabe que el que se mueve no sale en la foto.
Y ha sido en el marco de ese congreso comunista donde Cayo Lara, coordinador general de Izquierda unida, ha hablado de que ve inevitable una huelga general en España. Difícil lo va a tener Don Cayo para convencer a los sindicatos de que cruzarse de brazos no es la mejor manera de solucionar el tema. Ahí están, unos y otros rascándose la barriga felices y contentos con la errática política de Zapa y sus diversos ministros económicos. De los cuatro millones y medio de parados la culpa es sólo de la pérfida patronal.
Los sindicatos españoles parecen estar encantados con la situación actual, todavía no hemos llegado a una cifra de parados suficientemente alta que sirva para alarmarlos, así que sólo nos queda el PC para defender a los parias de la Tierra. Mal va un país cuando sólo le queda el Partido Comunista para defender a los obreros. Muy desesperados deben estar los desempleados si, justo en el aniversario de la caída del muro de Berlín, depositan sus esperanzas en un partido antiguo y con un sólo representante en el Parlamento. Bueno, o dos, si ustedes insisten mucho, que comunistas ya no van quedando. Los comunistas son un clásico de la política española y desaparecer engullidos por IU fue un error que no acaban de reconocer. Así les va.
Es lo bueno de la tarea del nuevo secretario general del PC, que tiene poco que perder, que a poco que se empeñe no le queda camino que retroceder, casi obligatoriamente el PC debe ir hacia delante. De momento su primera misión, más que arengar a las masas, debe esforzarse en pedir cita a los secretarios generales de los sindicatos e invitarles a una mariscada bien regada a ver si los convence. Si los convence de abandonar su sillón y salir a la calle. Yo me apunto.