Han saltado las alarmas en el PSOE nacional y en el de Castilla-La Mancha. La sobreactuación continua del presidente socialista manchego, Emiliano García-Page, le ha delatado a él mismo.
Las reiteradas encuestas publicadas y el comentario generalizado en la sociedad castellano manchegas, confirman que en mayo de 2023, el PSOE podría volver a perder uno de sus principales feudos.
El nerviosismo de Page tiene causa en su convencimiento de que los ciudadanos no le van a poder perdonar que con su actuación -y la de sus diputados nacionales y senadores de Castilla-La Mancha- ha sacado adelante todas y cada una de las nefastas decisiones de Pedro Sánchez:
Con sus votos sacaron a los presos etarras de las prisiones.
Y mucho menos olvidarán que haya exigido a sus diputados nacionales blanquear el asesinato de 8 castellano manchegos por parte de ETA. O a sacar adelante la “La Ley Bildu” que pretenden ocultar con la errónea denominación de Memoria Democrática.
Las malas perspectivas electorales y la torpe actuación de García-Page para ocultar lo que es evidente, ha provocado que tres dirigentes del PSOE se hayan activado -y en alguna ocasión de manera conjunta- para intentar evitar que ese descalabro electoral les salpique y para preparar, en todo caso, el relevo inmediato del perdedor Page.
Los movimientos se están produciendo tanto en ámbitos provinciales, como dentro de la propia Ejecutiva regional y, lo más grave y relevante, en la estructura nacional del PSOE. La iniciativa la han tomado -con distinta intensidad- 3 mujeres con una importante bagaje en tres de las cinco provincias de Castilla-La Mancha.
La prudencia que intentan mantener se ve desenmascarada por sus respectivos entornos que publicitan las gestiones que están desarrollando Milagros Tolón, Magdalena Valerio e Isabel Rodríguez.
Milagros Tolón, alcaldesa de Toledo y secretaria general del PSOE de Toledo, vicepresidenta de la Federación Nacional de Municipios y Provincias (FEMP) y presidenta del Comité Federal, máximo órgano de dirección del PSOE.
Magdalena Valerio, diputada nacional por la provincia de Guadalajara. Ha sido Consejera de Trabajo de Castilla-La Mancha cuando el gobierno lo presidió José María Barreda, y ha sido Ministra de Trabajo con el propio Pedro Sánchez.
Isabel Rodríguez, ha sido alcaldesa de Puertollano, fue Consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, siendo presidente José María Barreda, y en la actualidad es la Ministra portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez.
Tanto Magdalena Valerio como Isabel Rodríguez tuvieron -en su etapa de Consejeras de Castilla-La Mancha- a José María Barreda como presidente.
Eran parte del equipo de un Barreda que fue el sucesor de José Bono a pesar de los movimientos que Emiliano García-Page hizo para intentar ser el elegido. García-Page, tras fracasar en su intento, quedó marginado y comenzó a criticar allí donde querían escucharle al núcleo duro del propio Barreda.
Milagros Tolón, igualmente, fue elegida Secretaria General del PSOE de Toledo, a pesar de los intentos de Emiliano Garcia-Page de evitar ese nombramiento, ayudando a la candidatura alternativa presentada, y evitando -como sí hizo el propio José Bono, reconocer la lógica de que la alcaldesa de Toledo fuera también la máxima responsable del PSOE de la ciudad.
Los entornos de las tres políticas castellano manchegas, según fuentes socialistas, ya están trabajando en una doble vía: intentar desmarcarse de la gestión de Emiliano García-Page, y conseguir colocar gente de confianza en las listas de las elecciones de Castilla-La Mancha, del próximo mes de mayo de 2023
Dichas fuentes concluyen diciendo que “Emiliano se ha pasado de frenada, no ha medido bien sus fuerzas, y esto no ha hecho más que empezar”.
