Alardeaba Irene Montero de que no iba a soltar un euro, pero apenas un día después de que la defensa de Rafael Marcos pusiera en marcha el procedimiento de apremio para que el Tribunal Supremo ordenara el embargo de sus bienes, ha apoquinado los 18.000 que le cayeron de condena, por difamadora.
La Sala Civil del alto tribunal había dado 20 días de plazo a Montero para que abonara esa indemnización.
Con el pago de la indemnización al exmarido de María Sevilla, la ministra de Igualdad solo cumple en parte la condena impuesta, dado que el Tribunal Supremo le impuso también la obligación de publicar la condena en su cuenta de Twitter (ahora X) «con un enlace al encabezamiento y el fallo de esa resolución«, manteniendo esa publicación «durante al menos tres meses«.
Asimismo, le instó a eliminar el tuit que publicó el 25 de mayo de 2022 «compartiendo el vídeo del discurso», algo que no hizo, y a leer «el encabezamiento y el fallo de la sentencia» en una comparecencia pública «con la misma publicidad que tuvo el acto en el que se profirieron las expresiones constitutivas de intromisión ilegítima«.
Algo que, de momento no ha sucedido.
En su perfil de Twitter, la cónyuge de Iglesias, mantiene la comparecencia pública a través de un video al que le acompañaban las siguientes palabras:
«El indulto a María Sevilla es patrimonio del movimiento feminista de nuestro país. Gracias a todas».
El indulto a María Sevilla es patrimonio del movimiento feminista de nuestro país. Gracias a todas 💜 pic.twitter.com/IThZlDu8Op
— Irene Montero (@IreneMontero) May 25, 2022
LA HISTORIA INTERMINABLE
La historia viene de lejos y arranca cuando María Sevilla, presidenta de la controvertida asociación Infancia Libre, fue condenada por secuestrar a su hijo.
En ese momento, la ministra de Igualdad de Sánchez y cónyuge de Pablo Iglesias, lmuy en su estilo, cargó contra la víctima, que no era otra que el padre del niño Rafael Marcos.
Lo hizo a viva voz y en redes sociales.
Y Marcos demandó a Montero por las palabras que pronunció el 25 de mayo de 2022 durante la inauguración de la nueva sede del Instituto de las Mujeres, y su difusión en redes sociales.
Aquel día, tras hacerse público el indulto concedido por el Gobierno a María Sevilla, la ministra de Igualdad señaló que el Estado tenía «una deuda» con «las madres protectoras», y que éste debía de «ser capaz de proteger» a estas mujeres que «se protegen a sí mismas y a sus hijos de la violencia machista».
El ex marido de María Sevilla aseguraba en su demanda que la ministra le «presentó» como un «maltratador tanto de su hijo como de su ex pareja».
Es Rafael Marcos, ex marido de la secuestradora indultada al que Irene Montero llamó maltratador y que fue condenada a rectificar lo dicho y a indemnizar con 18.000€, cosa que aún no ha hecho.
Por cierto, los abogados y recursos de Irene los pagamos nosotros. https://t.co/O251LjzmhX pic.twitter.com/nlA3ohmiq3— Jesús Mayoral-. (@jemayfe) September 14, 2023
Alegó que, con esas falsas acusaciones contra él, Irene Montero había vulnerado su derecho al honor.
La historia no se quedó ahí porque su ex mujer –María Sevilla– llegó a presentar informes psicológicos falsos usando a su propio hijo e incitándole a mentir en los mismos.
La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo dio la razón a Rafael Marcos y condenó a Irene Montero.
