No era genovés, como se ha dicho tantos años.
El ADN de Cristobal Colón apunta a que fue un judío sefardí del Mediterráneo occidental.
El análisis, llevado a cabo por el equipo del forense José Antonio Lorente en la Universidad de Granada, ha sido fundamental para descartar diversas teorías sobre su origen, como aquellas que lo ubicaban en Portugal, Mallorca, Castilla, Galicia o Navarra.
Sin embargo, aunque los estudios no han logrado determinar con exactitud el lugar de nacimiento del navegante, la hipótesis que parece más cercana, según Lorente, es que Colón era de origen judío, lo cual explicaría el esfuerzo por ocultar su procedencia.
Los análisis de ADN incluyen muestras tanto de Colón como de su hijo Hernando, y han revelado rasgos compatibles con un origen judío, especialmente en el cromosoma Y y en el ADN mitocondrial de Hernando.
Estos resultados, expuestos en el documental Colón ADN, su verdadero origen emitido por RTVE, coinciden con las afirmaciones del arquitecto Francesc Albardaner, quien apoya la teoría de un Colón judío sefardí. Según Albardaner, Colón seguía las tradiciones judías en privado, mientras que públicamente se presentaba como cristiano.
El análisis también tiene implicaciones históricas sobre la tradicional teoría que sostiene que Colón era genovés.
Albardaner sostiene que, si Colón era judío, sería incompatible con un origen en Génova, dado que los judíos fueron expulsados de esa ciudad después del siglo XII, limitando su presencia allí a breves estancias para negocios. Esto pone en crisis la teoría de un Colón genovés.
Lorente sugiere que el origen de Colón debe situarse en el Mediterráneo occidental, posiblemente en territorios de la Corona de Aragón, dado el elevado número de judíos que residían en esa región en la época.
Se estima que en España vivían alrededor de 200.000 judíos, mientras que en la península itálica apenas había entre 10.000 y 15.000.
En este sentido, una de las teorías apunta a que Colón podría haber nacido en Valencia, en el seno de una familia de tejedores de seda, una actividad tradicionalmente vinculada a la comunidad judía.
Por otro lado, la investigación también ha arrojado luz sobre la relación de Colón con su hermano Diego.
Los análisis realizados en los restos de la Catedral de Sevilla confirmaron que los huesos de Colón son auténticos, pero también revelaron que Diego Colón, considerado hasta ahora su hermano, podría haber sido en realidad un familiar de grado más distante, como un primo.
En resumen, aunque los estudios genéticos no han resuelto por completo el enigma del origen de Cristóbal Colón, sí han permitido descartar varias teorías y acercarse a la posibilidad de que el descubridor de América fuera de origen judío sefardí, lo que habría tenido un impacto significativo en su vida y en la necesidad de ocultar su verdadera procedencia en un contexto de persecución religiosa.
El viaje de Cristóbal Colón a América en 1492 está lleno de curiosidades y detalles fascinantes:
1. El papel de Isabel la Católica
Isabel la Católica fue la figura clave que finalmente apoyó la empresa, convencida de que el viaje beneficiaría a Castilla al expandir sus dominios y obtener riquezas, especialmente tras la reconquista de Granada en 1492. Isabel presionó más que su esposo Fernando para financiar la expedición. El 17 de abril de 1492, en Santa Fe (cerca de Granada), los Reyes Católicos firmaron un acuerdo con Colón conocido como las Capitulaciones de Santa Fe. Este documento le otorgaba a Colón importantes privilegios en caso de éxito, entre ellos los títulos de «Almirante de la Mar Océana», «Virrey» y «Gobernador» de las tierras descubiertas, además de una parte de las riquezas obtenidas.
2. Colón pensaba que había llegado a Asia
Cristóbal Colón no tenía idea de que había descubierto un nuevo continente. Hasta su muerte, Colón creía que había llegado a las costas de Asia, específicamente a las «Indias» (una referencia al sur y sudeste asiático). De ahí viene la confusión que llevó a llamar «indios» a los nativos americanos.
3. Un error de cálculo
Colón subestimó gravemente la circunferencia de la Tierra. Mientras que muchos de sus contemporáneos sabían que la Tierra era redonda, Colón pensaba que la distancia entre Europa y Asia navegando hacia el oeste era mucho menor de lo que realmente era. Si no hubiera encontrado América, su tripulación habría enfrentado serios problemas de suministro.
4. Las carabelas no eran tres
Aunque popularmente se dice que Colón viajó en «La Niña, La Pinta y La Santa María», en realidad solo La Santa María era una nao, una nave más grande que las otras dos carabelas. La Niña y La Pinta eran carabelas más pequeñas y maniobrables. La Santa María, la nave capitana, se hundió en el primer viaje.
5. Un accidente llevó al asentamiento en La Española
Durante el viaje, la Santa María encalló y se hundió frente a la costa de lo que hoy es Haití el 25 de diciembre de 1492. Esto forzó a Colón y su tripulación a dejar un grupo de hombres en un fuerte improvisado llamado La Navidad, en la isla La Española (Haití y República Dominicana actuales). Ese fue el primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo.
6. El miedo al «mar tenebroso»
Los marineros de la época tenían un gran temor a lo desconocido, refiriéndose al Océano Atlántico como el «Mar Tenebroso». Existían mitos sobre monstruos marinos, tormentas permanentes y que la Tierra podía terminar abruptamente en un abismo. Este temor influyó en las reservas de la tripulación.
7. La tripulación casi se amotinó
Al estar semanas sin avistar tierra, la tripulación de Colón comenzó a desesperarse. Hubo varios momentos en los que estuvo cerca de producirse un motín. Colón tuvo que negociar con sus hombres, prometiéndoles que si no encontraban tierra en los días siguientes, regresarían a España.
8. El avistamiento de tierra
Finalmente, el 12 de octubre de 1492, Rodrigo de Triana, un marinero a bordo de la Pinta, avistó tierra. Se trataba de la isla de Guanahaní, en las Bahamas. Sin embargo, la recompensa prometida por Colón para el primer hombre que viera tierra no fue para Triana, sino que Colón se la otorgó a sí mismo, argumentando que había visto una luz la noche anterior.
9. Colón no fue bien recibido a su regreso a España
Aunque en su primer regreso fue tratado como un héroe, en viajes posteriores Colón tuvo serios problemas. Tras su tercer viaje, en 1500, fue arrestado y enviado de vuelta a España encadenado debido a las quejas sobre su brutalidad y mala gestión en las tierras que había «descubierto».
10. La importancia del «Tratado de Tordesillas»
Después del viaje de Colón, España y Portugal entraron en conflicto sobre los derechos de exploración y colonización del «Nuevo Mundo». Para resolver este conflicto, se firmó el Tratado de Tordesillas en 1494, que dividió el mundo no cristiano entre estas dos potencias, asignando a España la mayor parte de América y a Portugal las tierras de África y Asia, además de Brasil.
11. Un título polémico: «Almirante de la Mar Océana»
Colón recibió de los Reyes Católicos el título de Almirante de la Mar Océana, que le daba derechos exclusivos sobre cualquier tierra que descubriera y un porcentaje de las riquezas obtenidas. Sin embargo, en años posteriores, tanto Colón como sus descendientes tuvieron que luchar legalmente para que se les reconociera este derecho, ya que la Corona intentó disminuir su influencia y poder.
