Arde el papel / Columnas del templo

Antonio Casado pide a los periodistas que no den «espectáculo» con la pitada al himno: «Tampoco es para tanto»

El País publica una tribuna en defensa de Zapatero

Maruja Torres pasa por una 'borrachera' de conspiranoia

La preparación de la pitada y el abucheo al himno nacional en el estadio Vicente Calderón sigue en las columnas la víspera de la final de la Copa. Antonio Casado representa el sentimiento predominante en la clase opinadora y gobernante, el ‘no pasa nada’. Esto escribe en ElConfidencial:

«Final de Copa con pitada. Va a ser inevitable, tal y como vienen cantadas las cosas ante el partido de fútbol que mañana disputan en Madrid el FC Barcelona y el Athletic de Bilbao. Tampoco es para tanto. (…) Nadie va a tomarse la pitada de mañana como un ‘stress test’ para calcular la fortaleza de las instituciones o sus símbolos.»

Para responderle basta con leer a Isabel San Sebastián, que conoce mejor que Casado a los separatistas.

«Habrá quien argumente que el mejor desprecio es no hacer aprecio y que la indiferencia es la mejor reacción posible a la provocación. ¡Error! Precisamente a base de esquivar roces y evitar conflictos hemos ido cediendo terreno los demócratas hasta quedar arrinconados en un espacio que no da más de sí: de las instituciones y de la enseñanza pública catalana ha desaparecido el castellano, porque «por la paz un padre nuestro».»

En El Mundo un expresidente del Tribunal Constitucional que firma como Secondat coincide con San Sebastián y otros tribunos. Si a los separatistas no les gustan ni España ni el himno ni la monarquía, ¿por qué juegan la Liga española?

«La libertad de expresión es un derecho que no ampara ni el menosprecio al himno nacional ni los insultos a los Reyes de España. Y resulta contradictorio que dos equipos de fútbol, el Barça y el Athletic de Bilbao, se enfrenten precisamente en la final de la Copa del Rey. Lo lógico sería no participar en un torneo de tan alto patrocinio. Pero solicitar un mínimo de coherencia a los ultranacionalistas -en sus varias versiones- es demasiado.»

Jaime Arias en La Vanguardia reduce todo a una ofensa a la Casa Real

«Entre otros, a su vera, cuenta el presidente Rajoy con los dos Jorges, profundos conocedores de esa sociedad y mayoría silenciosa, a la vez esperanzada e inquieta, ante el cinismo de los que buscan ocasiones de ofender a la Casa Real.»

Que no, abuelo, que no, que es una ofensa a los españoles.

MERKEL, A SUELDO DE LA BANCA

El 23 de mayo de 2012 hablé de la conspiranoia de Enric Juliana —La prensa vasca y catalana carga contra Aguirre por la final de la Copa— y este 24 de mayo el enfermo que se nos manifiesta es Maruja Torres. En su columna, donde normalmente habla de aborto, anticonceptivos, guerra civil, fachas y otros temas tan caros a la progresía, encontramos un análisis económico que ni siquiera es original:

«¿Acaso ignora el presidente Mariano que su amiga Angela no es más que otra marioneta de la banca, en su caso del Deustche Bundesbank?»

Bueno, ya sabemos cómo es Maruja.

Fernando Ónega, que es muy listo, no en vano ha pasado de jefe de prensa de la Guardia de Franco a centrista oficial, le explica a Torres en La Voz de Galicia las razones del milagro alemán, que son tan sencillas como la fórmula del ‘cubata’. Los inversores se pelean por conseguir la deuda pública alemana con una rentabilidad de cero.

«Mientras los demás andamos asfixiados y tenemos que reducir gastos de hospitales, escuelas y otras atenciones públicas, los alemanes pueden dedicar los miles de millones que ahorran a enriquecer sus arcas y pagar sin problemas sustanciosas jubilaciones.»

Ignacio Camacho firma otra columna que parece escrita para refutar a Torres:

«La gente está apurada y no entiende los arcanos de las macrofinanzas; le basta con echarle las culpas de sus males a la codicia de los banqueros. Es la clase de estado de opinión idónea para levantar banderas simples de sentimentalidad emotiva. Estímulo, expansión, desarrollo. Gastar es mejor que ahorrar, crecer mejor que menguar. Sencillo, ¿no? Cómo no se nos habría ocurrido antes que se trataba de un simple acto de voluntad progresista.»

«Banderas simples de sentimentalidad emotiva»… Es lo que siempre le han reprochado los progres a las derechas en general y a los fachas en particular, pero ya sabemos cuán cierto es ese refrán de «dime de lo que presumes y te diré de lo que careces»: Merkel está a sueldo de la banca, hay una conspiración de los plutócratas…

El País viene hoy alucinante y alucinógeno. Un tal Jacint Ros Hombravella, catedrático emérito de la Universidad de Barcelona, firma una tribuna titulada ‘Tópicos de la política económica del PSOE’. En ella encontramos una apasionada defensa de Zapatero, de Pedro Solbes y de Elena Salgado.

«El primer mandato, Zapatero-Solbes, merece una puntuación del 8,5»

«Elena Salgado desarrolla buen empeño pero los recortes son recibidos por las bases populares, incluso los votantes del PSOE, prácticamente como una traición. ZP está entre la espada de los mercados y de la UE y la pared electoral.»

Para liarse un cigarro con sus páginas.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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