Del Pozo: "España está mucho peor que Uganda"

Krugman: «La austeridad responde a una mentalidad que ve el sufrimiento económico como una redención»

Diario Progresista: "Para Europa o Rajoy es un mentiroso o es un ignorante

España no es Uganda. Parece obvio, ¿no? Pues no. La izquierda se ha agarrado al clavo ardiendo del sms enviado por Mariano Rajoy a Luis de Guindos en su negociación del rescate -huy, perdón, del ‘apoyo financiero’- a la Banca española («Aguanta, somos la cuarta potencia de Europa. España no es Uganda») y, con esa afición por la literatura del absurdo que le caracteriza, ha dado en decir que ojalá, que estamos peor que Uganda.

Lo decía en Antena 3 el veterano periodista Raúl del Pozo: «Ha habido corrupción política, los partidos se han repartido de España, el Banco de España no ha supervisado. Es verdad que no somos Uganda, pero tenemos características de Uganda (…). Confiemos en que esto se vaya arreglando. Pero no es Uganda, es mucho peor que Uganda». Con un par. Oh, bueno, si tener un PIB per cápita de 1.219 dólares es mejor que tener uno de 31.216, o si don Raúl prefiere a Yoweri Museveni a Mariano Rajoy, adelante: Kampala le está esperando con los brazos abiertos, don Raúl.

NO CREEN A MARIANO

Y, con permiso de don Mariano, seguimos en Prensa metidos de lleno en debates nominalistas. Y, ay, ganan los que dicen que sí, que un rescate como una casa. Con condiciones. «Bruselas pone precio al rescate», abre El País, que, como todo el mundo sabe, tiene hilo directo con la capital comunitaria. Más cañero -y faltón- se muestra ‘Diario Progresista’: «Europa pone en su sitio a Rajoy: o el presidente es un mentiroso o es un ignorante«. Así dice: «Destacados líderes europeos han saltado a la palestra esta mañana para poner las cosas en su sitio, tras la tramposa comparecencia pública de Mariano Rajoy, horas antes de irse a ver el fútbol a Polonia. Tanto desde Bruselas como desde Alemania, se ha recordado que la ayuda tiene condiciones, que se va a «supervisar» la labor del Gobierno y que la ayuda computa en déficit y deuda. En una palabra, todo lo contrario de lo alardeado ayer por el presidente español».

No seré yo quien ahora vaya a poner a don Mariano de George Washington redivivo, incapaz de decir una mentira. Lejos de ello. Pero oír a la izquierda escandalizándose de estas cosas suena, ¿cómo diría?, carcajeante de puro hipócrita.

Público.es abre su página contándonos que «Los mercados no se fían del rescate». Público.es quiere ponerse a la altura de Diario Progresista e incluso superarlo y lo consigue con un ¿análisis? de Ricardo Gª Zaldívar, doctor en Economía y presidente de Attac España (no pregunten) con el elocuente titular de «Embusteros e incompetentes». Zaldívar mezcla obviedades («Tras afirmar reiteradamente que no habría rescate, el último embuste del Gobierno ha sido proclamar que es España quien ha pedido el rescate, y no la UE quien ha forzado a aceptarlo»), medias verdades («Sólo ahora, forzados por los acontecimientos, se reconoce que el tumor estaba en el sistema financiero»; ¿el endeudamiento público no tiene nada que ver, seguro?), mentirijillas y verdaderos disparates, como el de proponer de urgencia la creación «de una potente Banca pública en base a las nacionalizaciones realizadas, con la cual financiar y estimular una reactivación económica sostenible, generadora de riqueza social y de empleo decente».

El desastre apoteósico de las Cajas debería haber curado al señor Zaldívar y a todos los demás de la tentación de dejar a los políticos al cargo de nuestros ahorros. Pero imagino que es mejor no tirar del hilo, no vaya a ser que se deshaga todo el ovillo.

El País, al que se le veía tan contento el día después de «lo de ayer», que cualquiera diría que todo el dinero le venía a él (y no sólo una parte), hoy da la primera en la frente en su editorial: «Rajoy niega el rescate«. «Nunca le ha gustado a Rajoy verse empujado al centro del escenario. Al hacerlo ayer, trató de borrar la desastrosa impresión causada por su ausencia en el histórico día precedente, y lo hizo ofreciendo una versión tan dulce que algunos líderes de la oposición -Alfredo Pérez Rubalcaba, Íñigo Urkullu- hubieron de puntualizar que no nos ha tocado la lotería».

Ahí Rubalcaba y Urkullu han estado graciosos. Lástima que no sean capaces de ver el chiste, que no es otro que el hecho de que llevan años vendiéndonos todas sus ruinosas medidas como si fueran la lotería. Europa era la lotería, España estaba en la Champions League de la economía, el Plan E eran los Reyes Magos, nuestra Banca era la más sólida de la galaxia y en nada íbamos a superar en renta per cápita a Francia. ¿O no se acuerdan?

En la versión online de El País se apunta el inefable Krugman a la romería con «Otro rescate bancario«, que suena a ‘Me abuuuuuurro’, la verdad. Krugman, recordarán, dijo en The New York Times que nada nos vendría mejor a todos, económicamente hablando, que una invasión extraterrestre, lo que quizá sea forzar un poco demasiado la fantasía keynesiana, y parece que le ha cogido gusto a la metáfora alienígena, porque aquí dice: «Podríamos llamarlo el planteamiento de Darth Vader de la política económica; a todos los efectos, Asmussen está diciéndoles a los griegos: Vuestra falta de fe me parece preocupante». Vamos, lo suyo: economía-ficción.

Ya sabemos que para Krugman no hay problema que no arregle la varita mágica del gasto público -¡Derrochiarmus!-, al punto que no entiende el concepto de que lo que se debe haya que pagarlo, aunque se tengan que hacer economías y pasar una temporadita achuchado. Para el último keynesiano, la austeridad responde a «una mentalidad que ve el sufrimiento económico como una redención, mentalidad que un periodista británico apodó en cierta ocasión sadomonetarismo». Y Merkel de ‘estricta gobernanta’, imagino…

NO NACIMOS AYER

Aquí parece que nadie se para un segundo a considerar lo obvio: por torpes que sean los ministros ‘peperos’, es imposible en toda lógica que los gravísimos problemas que vivimos sean de su cosecha, porque son de larga preparación. No se ganó Zamora en una hora, pero tampoco se perdió en tan poco tiempo. Y es lo que la izquierda quiere hacernos olvidar aturdiéndonos con la incompetencia, real o imaginada, de este Gobierno.

Y todo, claro, para que vuelvan los que la liaron parda, o sea, ‘los nuestros’. Es, en este sentido, gracioso leer a Jaime Aznar en ‘Diario Progresista’ («Rescatando al PP«) escribir con toda paz: «Con gran alivio compruebo la buena disposición del PSOE a pactar los grandes asuntos de España, y aportar así una imagen unitaria en Europa. ¿Se imaginan al PP haciéndolo solo?».

Yo no sé si quiero imaginarme al PP «haciéndolo solo»; pero me lo imagino haciéndolo de la manita del PSOE, el que nos ha desgobernado todos estos inacabables años y el que nos ha abocado al callejón sin (fácil) salida en el que nos encontramos, y me entran los siete males.

Lea La Gaceta

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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