EL FUMADOR / REPASANDO COLUMNAS

Santiago González afirma que Bárcenas es «un pringado» al lado de Monedero

El ideólogo de Podemos sólo habla con Raúl del Pozo y emplaza a los demás a mostrar sus transferencias y sus talones

Herrero asegura que Moncloa tapa a Ciudadanos para evitar que Rivera le haga a Rajoy lo mismo que Pablemos a Sánchez

No puedo negar que la lectura de la edición de este 9 de febrero de 2015, de El Mundo me ha alegrado la mañana. ¡Qué somanta de palos para Juan Carlos Monedero, el nuevo caniche de la jet-set del barrio de Salamanca, el humilde que se viste en los saldos de Alcampo, el debelador de las injusticias, el amigo de los oprimidos de la América Latina… y millonario y defraudador.

Me malicio que Casimiro García-Abadillo ha pasado aviso a los columnistas de El Mundo de la exclusiva sobre la fortunita de Monedero, de nuevo un pedazo de Billetero, más de 700.000 euros, para que la acompañasen con sus columnas.

Santiago González es el que mejor ha cumplido el encargo del jefe. Para el columnistas castellano, Bárcenas, al lado de Monedero, es un pringado, porque éste tiene 200.000 euros en su billetero.

Los números, ésa es su ventaja, no admiten calificativos. Recordarán que el 20 de enero, la Audiencia Nacional decretaba para Luis Bárcenas en libertad bajo fianza de 200.000 euros. Dos días más tarde, el juez Pablo Ruz lo ponía en libertad después de que depositara la citada cantidad, reunida por nueve familiares suyos durante las 48 horas precedentes, según dijeron.

Y a un tipo así lo consideran parte de la casta. Un pringado. Casta es la de Juan Carlos Monedero que, en cuanto le llegó el runrún de que Hacienda va a interesarse por su don de la ucronía (contribuir mediante una empresa inexistente cuando recibió y realizó el presunto encargo), no necesitó tiempo ni parientes. ¿Doscientos mil euros? Como éstos. Los medios que se habían preguntado por el know how de Bárcenas no se hicieron preguntas sobre la portentosa liquidez de Monedero.

Por el precio que pagaron Chávez y sus mariachis a Monedero la verdad, se pregunta González, ¿por qué no contrataron a un profesor de Harvard, donde además disponen de Noam Chomsky?

Lo de la consultoría es increíble, por más que ninguno de los cuatro presidentes (Chávez, Correa, Morales y Ortega) fuera un intelectual puro. Pero puestos a gastar medio millón de dólares, habrían contratado a un catedrático de Economía de Harvard, no a esta medianía de saberes inespecíficos. Fichar a un politólogo para asuntos tan macroeconómicos, ¿a quién se le ocurre? ‘Monedeuro’ debería enseñar el informe de los 425.000. Los mandantes no pueden tener objeción a ello ya que fue una aportación inane y archivada en la papelera.

EL ROJO LLAMA UN GOLFISTA

Raúl del Pozo presume de que Billetero le llamó a él y sólo a él.

Estaba yo pensando que el 2015 va a ser el año más divertido cuando llamó Juan Carlos Monedero, al que yo había llamado previamente: «Soy el enemigo público número 1. Me están acosando con la campaña de intoxicaciones». Le pedí disculpas por estar jugando al golf, un deporte de la casta, y le dije: «Se habla de cantidades más grandes que la de los 400.000 euros». Y él contestó: «Todo son embustes… Que presenten las transferencias y los talones».

Pedro G. Cuartango (El Mundo) indica que Monedero y Errejón son peones del Coletas. ¿Les acabará pasando lo mismo que a Alfonso Guerra con Felipe González?

Iglesias, el bueno, domina lo mediático con virtuosismo hasta el punto de que ha tenido el acierto de rodearse de dos antifiguras como Errejón, el feo, y Monedero, el malo, que actuan de pararrayos sobre un líder que se coloca por encima del bien y del mal y que, por tanto, desprecia cualquier explicación sobre su conducta.

Es difícil valorar si resulta más chocante el cinismo de Errejón y Monedero al haber sido cogidos in fraganti en comportamientos por los que ellos mandarían a la hoguera a sus adversarios o el infantilismo de sus propuestas que pretenden hacernos creer que es posible disfrutar del paraíso en este mundo.

Pero todo sea por el espectáculo. ‘The show must go on’. Iglesias se parece cada vez más al mago de Oz, Monedero a la malvada bruja del Oeste y Errejón al hombre de hojalata que ansía tener corazón. Se han convertido en caricaturas de sí mismos por una sobreactuación que empieza a ser tan tediosa como increíble. Falta fineza, compañeros.

Fedrico Jiménez Losantos (El Mundo) se pone nostálgico y nos ilustra sobre las diferencias entre el PCE que la Transición y Podemos. La culpa de la crisis política que vivimos se la carga a Zapatero.

Hay una diferencia esencial entre el PCE y Podemos: el PCE hizo la Transición, Podemos viene a deshacerla. El PCE que yo conocí, el de los últimos años del franquismo, valoraba, sobre el socialismo, su fin último, las libertades democráticas. (…) La primera vez que oí hablar de la OTAN como escudo contra la URSS fue en una célula comunista, tras la invasión de Praga. El eurocomunismo tuvo una parte oportunista -Carrillo y Marchais- pero otra sincera y lógica en la evolución interna del PCI de Berlinguer o el PCE del interior, donde no se veía la democracia como algo pasajero, sino como el único sistema aceptable para probar fórmulas socialistas compatibles con las libertades burguesas. Es decir: explorar entre el liberalismo y la socialdemocracia.

Podemos es una marcha atrás radical del comunismo español; es el guerracivilismo; es el análisis de la Transición y la democracia que hace la ETA y contra el PCE; es el modelo de sociedad de Cuba o Venezuela. Con ZP jugamos a la ruleta rusa. Con Iglesias, y el tambor lleno, a la soviética.

A la fiesta contra Podemos y Monedero parece haberse unido hasta Fernando Sánchez Dragó, que no sé si está en Japón, en Tailandia o en Soria.

Lo de Madrid Ficción es retruécano que apunta a la evidencia de que el supuesto prestigio universal de los bullipollas es, como Podemos, una invención de periodistas. ¡Si Julio Camba levantase la cabeza!

PRADA: CUIDADO CON LOS TIRANOS DELGADOS, COMO MONEDERO

La casualidad hace que Juan Manuel de Prada se una a la cuadrilla de columnistas de El Mundo en el asedio a Monedero. A partir de los personajes de la película ‘Espartaco’, nos avisa de que tengamos cuidado con los tiranos delgados, porque son los más crueles y nos matarán de hambre.

Pero Monedero, que podrá tener mucho amor a las monedas, no tiene en cambio ni un pelo de tonto, y sabe que la decencia (como la honra) es una virtud hipócrita que se funda en las percepciones y conveniencias sociales. Pueden llamarnos indecentes por soltar una palabra gruesa, pero no por urdir un fino fraude fiscal; pueden llamarnos indecentes por hacer bromas políticamente incorrectas, pero no por ser orgullosos, soberbios, codiciosos, taimados y embusteros. Esta enseñanza la tiene bien aprendida Podemos, el partido de Monedero, que en la letra gorda de su programa nos promete mucha decencia, como si fuese un disco rayado; pero que, como esos contratos bancarios llenos de letra menuda que hacen firmar a los incautos, esconde en el dorso mil chanchulletes fiscales que permiten incumplir lo que se promete en la letra gorda.

En ‘Espartaco’, las advertencias del gordo Graco se cumplían, y el puritano Craso nos revelaba al final sus vicios ocultos, que incluían comer indistintamente ostras y caracoles. Este vicio no creo que lo tenga Monedero, que parece hombre inapetente, como revela su extremosa flaqueza de clérigo cerbatana, dispuesto -como el dómine Cabra del Buscón o el médico Pedro Recio de Tirteafuera del Quijote- a matar de hambre a sus pupilos.

Sobre la psicología revirada, ensañada y proterva de los flacos también nos advertía el senador Graco encarnado por el orondo Charles Laughton: «La gordura nos hace razonables, amistosos y flemáticos. ¿No te has fijado en que los tiranos más crueles son invariablemente flacos?»

En El País, que ha abandonado la batalla de la opinión, se publica una tribuna en que dos profesores de economía de la Universida de Salamanca, Rafael Bonete y Miguel Carrera, afirman que no hacía falta contratar a Monedero para que elaborase un informe sobre la viabilidad de una moneda única para los rojos sudamericanos.

Se ha publicado que los Gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua pagaron 425.000 euros por trabajos de asesoría sobre la unidad monetaria en América Latina. La cuestión sobre si es posible una unión monetaria latinoamericana o bolivariana tiene fácil respuesta, a nuestro juicio, y no hace falta, en modo alguno, ni un equipo de expertos internacional ni mucha investigación.

Si fuéramos ciudadanos de Venezuela, Ecuador, Bolivia o Nicaragua sentiríamos que ha salido muy cara esta investigación. El importe recibido por la investigación mencionada parece reflejar un uso inadecuado e ineficiente de los recursos públicos (también escasos) de dichos países. La transparencia y la ejemplaridad deben practicarse también por los que critican a los actuales y anteriores gestores públicos y quieren la confianza de los ciudadanos para gestionar la economía.

Entonces, si cualquier académico de economía sabía la respuesta, ¿por qué Caracas contrató a Monedero y le pagó una millonada?

Pero pese a todo la panda de Podemos tiene y tendrá hinchas. Almudena Grandes, que ha pasado de Izquierda Unida a los círculos, escribe una columna con uno de los mantras de la extrema izquierda: hace 60 años Europa perdonó la mayor parte de la deuda a Alemania. ¡Hasta la España franquista lo hizo! ¿Por qué entonces no repetirlo con Grecia?

Alemania no podía pagar, y negoció nuevos plazos, nuevas condiciones, hasta que el 8 de agosto de 1953 logró firmar el llamado Acuerdo de Londres, por el que su deuda pública quedó reducida a 14.500 millones de marcos, el 37,4% de la preexistente. El resto, más de 24.200 millones, le fue perdonada graciosamente por países como Grecia, Italia, Irlanda y España, entre otros. Ese fue el verdadero origen del llamado milagro alemán. Tras la condonación de la deuda, el crecimiento de su economía se disparó, para convertir a Alemania en la primera potencia europea, puesto que no ha cedido hasta hoy. Imaginen lo que ocurriría en Grecia si la UE le concediera una mínima parte de la comprensión que el mundo derrochó sobre Alemania en 1953, y no lo olviden cuando vean a Claudia Schiffer presumir en la tele de que su coche es alemán.

CONSPIRACIÓN DE MONCLOA PARA OCULTAR A CIUDADANOS

Antonio Casado (ElConfidencial.com) prepara el camino para justificar un pacto entre PSOE y Podemos. ¿El PSOedemos?

En todo caso, es evidente que la estrategia del PSOE pasa por seguir viendo a Podemos como su principal rival electoral, y al PP como su gran rival político e ideológico. No está reñido lo uno y lo otro. Es más, Podemos y PSOE comparten la mirada hacia un enemigo común: la derecha de siempre. Y eso une mucho a la hora de formar alianzas de poder. Si es que para entonces las corrientes de voto socialista hacia el partido de los indignados (casi una cuarta parte de exvotantes del PSOE, según el CIS) no han dejado en las raspas a este partido centenario que conserva una formidable estructura territorial y cuya aportación política ha sido decisiva en la constitución de la mejor España de la historia. La hipótesis de la bancarrota la manejan algunos analistas mirando a la Grecia de Papandréu. Pero en el fondo nadie se lo cree. Por un sinfín de razones que hacen odioso el paralelismo.

José Oneto (Republica.com) suspira por Ciudadanos.

En resumen: la encuesta de Metroscopia en la que Podemos aparece como ganador en unas elecciones generales, por delante del PP y del PSOE, indica también que los dos nuevos partidos (Podemos y Ciudadanos) suman casi igual que PP-PSOE, que hay un notable desgaste en la figura de Pablo Iglesias, que se percibe un importante rechazo en un sector de votantes a su partido, que Ciudadanos gana impulso y Podemos lo pierde, y que el mensaje de la «recuperación económica», la principal baza con la que trabaja Mariano Rajoy y el PP, no es creíble para la mayoría de la opinión pública.

Y Luis Herrero (Libertaddigital.com) analiza las contradcciones entre las encuestas del CIS para el Gobierno y de Metroscopia para El País y deduce que hay una conspiración de Moncloa para ocultar a Ciudadanos e inflar a Podemos para meter miedo a los votantes del PP.

El caso es que cuando acababa de desterrar de mi imaginación la teoría conspiranoica que me habían soplado al oído me topé de bruces en la portada de El País con otra encuesta distinta, esta vez avalada por el sello de Metroscopia, que encajaba como anillo al dedo con lo que, según mi fuente informante, había tratado de disimular la última oleada del CIS. De acuerdo al pronóstico del periódico de Prisa, el PP no baja un poco, sino que sube ligeramente; Podemos pierde medio punto, en lugar de ganarlo, y Ciudadanos, lejos de quedarse como estaba, pega un bote de cuatro puntos hasta colocarse con guarismos de dos dígitos -más del 12 por ciento- en cuarta posición y a mucha distancia del quinto. Es decir, que el mensaje de Metroscopia es justamente el antagónico del CIS: embellece a Rajoy, afea a Pablo Iglesias y saca de la insignificancia a Albert Rivera.

El verdadero propósito del pucherazo, si es que se ha producido, hay que buscarlo en el punto de mayor divergencia: la cotización de Ciudadanos. (…) ¿Y si fuera verdad que Rajoy quisiera hacer invisible a Rivera para que no le robe la cartera electoral como Iglesias se la roba a Sánchez?

DAVID TRUEBA CLAMA CONTRA LA DESPOLITIZACIÓN DEL CINE

La gala de los Goya es una ocasión para que los columnistas de centro-derecha muestren atributos que no tienen los de izquierdas: el deseo de construir un consenso, de admitir a todos los españoles a la mesa. Así lo hace Ignacio Camacho (ABC)

Aunque la gala de los Goya mantenga sus ya tradicionales señas de ritmo cansino, duración soporífera, tono autocomplaciente y aburridos tics endogámicos, el cine español ha demostrado en los últimos años hasta qué punto podía crecer en calidad y público si olvidaba su querencia guerracivilista, su énfasis doctrinal y su sectarismo garbancero. Se trata de una gran noticia: un cine para todos, vibrante, emotivo y solvente, un cine de historias ha captado el interés de los espectadores nacionales que repudiaban la insistente y rancia monserga ideológica y ha incrementado la recaudación a pesar del IVA, la piratería y los cierres de salas. Y en ese saludable reencuentro brilla más que nunca el talento desacomplejado de directores, actores, guionistas y técnicos, liberados al fin de corsés prejuiciosos para centrarse en la pura pasión creativa.

Por el contrario, los progres siguen empeñados en hacer lo que les da la gana (en ocasiones con el dinero ajeno) y al que no le guste le dan dos tazas.

David Trueba (El País) está molesto por la escasa politización del gremio.

Lo más divertido de los Goya suele ser observar la actitud de ciertos medios en los días antes de la gala. Responden a la estrategia militar del ataque preventivo. Para tratar de frenar las ansias críticas que puedan tener algunos de los premiados en sus discursos, se les intenta amordazar con un ataque directo al gremio, una descalificación ideológica y poniendo a circular los tópicos de siempre. Desde que los actores sirvieron de altavoz en una gala memorable al clamor de la gran mayoría de españoles contra nuestra participación en la guerra de Irak, la prioridad era eliminar su voz en futuras cuestiones sociales. Desacreditarlos para callarlos. Pasado un tiempo, se observa el éxito del ataque; muchos se lo piensan antes de expresar sus opiniones y en casi todas las profesiones públicas ha calado el mensaje de mejor no significarte políticamente.

El pobre David no recuerda que España no participó en la guerra de Irak. En fin, otra vez ‘El día de la marmota’.

Bieitio Rubido (ABC) aplaude al gremio del cine, salvo a Pedro Almodóvar… y a ZP.

Toda aquella gigantesca montaña de iniciativas infecundas que Zapatero desató en sus años de gobierno nos trajeron hasta aquí: incluido el amanecer de Podemos y el cine roto de Almodóvar. Qué oportunidad perdida para demostrar elegancia, talante y hasta talento. Qué lejos, por cierto, del estilo emocionado y amable de Antonio Banderas, que dijo todo sin embarrar el nombre o apellido de ninguna persona. El viejo director nos mostró, de nuevo, ese punto de amargura, de infelicidad, que se guarece en algún lugar íntimo del alma. La próxima vez, cuando decida callarse, seguro que será más feliz. Le apuesto una sonrisa.

Ignacio Ruiz Quintano (ABC) arremete contra la exigencia de los cienastas de recibir dinero público.

Madrid es un cazadero de conejos (siempre, eso sí, que lleves dinero de bolsillo). Si sales a la calle, te pelan los municipales de la Botella. Y si te quedas en casa, te tiran de la chaqueta los cineros de los Goya.

Esos cómicos mendicantes que en los Goya piden que el gobierno les quite el Iva no saben lo que es hacer un recurso para que el Ayuntamiento te quite una multa.

Los cineros de los Goya piden como los griegos de Syriza. El «bandarra» de Varoufakis, que no sabe distinguir una cigarra de un zángano, va por Europa como si fuera la Carmen Balcells de Homero o el Chus Visor de Píndaro. Y el académico Macho (con modales de alfa), que no sabe distinguir una taquilla de cine de una taquilla de la agencia tributaria, va por los Goya como si fuera el representante de nuestro Siglo de Oro y dice que «el cine es una tema de Estado», o sea, que todos Eisensteines o todos Riefenstahles, que en el fondo es lo único que les suena.

SOSTRES DESVELA COMPROMISOS ENTRE PUJOL Y MAS CON GODÓ

Artur Mas comparece en el Parlamento regional catalán para hablar sobre la fortunita de los Pujol. Francesc-Marc Álvaro (La Vanguardia) se gana la soldada saliendo en su defensa: «Pero si es el Mas el que ha ‘matado’ a Pujol».

Mas tiene que hablar de las sombras de la etapa Pujol cuando él es quien ha roto solemnemente con el pujolismo. La ruptura de Mas con el pasado es doble: ideológica (abrazar el soberanismo) y funcional (cuando coge las riendas del partido cambia a los responsables de áreas gerenciales muy sensibles y acaba con inercias nocivas). Además, las relaciones entre la familia Pujol y el nuevo líder convergente durante los años de la travesía del desierto estuvieron marcadas por un gran distanciamiento. El sucesor, para consolidarse, debía matar al patriarca que le nombró, y eso generó tensiones.

Y añade que el caudillo no tiene sólo tiene que ser honrado sino que parecerlo.

Tercera paradoja: Rajoy no acude al Congreso a explicar nada de Bárcenas y Sánchez-Camacho se niega a dar explicaciones al Parlament sobre el caso Camarga, actitud que no impide que los populares exijan a Mas la transparencia total. ¿Cinismo descarado? No. Es la diferencia entre tener un Estado detrás o no. El soberanismo debe acreditar su pulcritud cien veces, por algo que nos recuerdan los mismos que todavía afirman -pobrecitos- que Pujol parió el proceso: hay que saber qué es la UDEF y qué es el Ministerio de Hacienda.

De vivir en Madrid o en Sevilla, Álvaro sería sin vacilar un palmero de Pablo Iglesias. Para él, el premio a la columna ridícula.

Salvador Sostres (El Mundo) explica algunos favores que le han hecho los Pujol a Mas, en concreto la ‘compra’ de La Vanguardia.

No es de extrañar que el agradecimiento de Mas hacia los Pujol permanezca, porque él sabe perfectamente que es presidente gracias a ellos, a su ayuda concreta. En 2003, después de las primeras elecciones que Mas ganó pero que desembocaron en el primer tripartito, cuando Pujol se dio cuenta de que CiU iba a pasar a la oposición, hizo la mayor operación mediática que como mínimo hasta aquel momento se había realizado en Cataluña con dinero público. Al ver que Mas se enfrentaba a la travesía del desierto, y sin medios de comunicación afines, ni mando en la Generalitat para poderlos comprar, el president en funciones concedió un conjunto de subvenciones por un valor total de hasta 20 millones de euros al Grupo Godó, que iba corto de liquidez ante el reto de montar su grupo mediático, con 8tv (que al principio se llamó City tv) y la emisora de radio Rac1, hoy líder de audiencia en Cataluña.

Y fue así que, con los tripartitos, La Vanguardia estuvo por primera vez en la oposición. Como las izquierdas se mantuvieron en el poder más de lo esperado -siete años en vez de cuatro-, Mas tuvo que redondear la oferta de Pujol y le prometió al entonces director del periódico, José Antich, que si le continuaba apoyando, cuando CiU recuperara la Generalitat, pagaría la traducción de La Vanguardia al catalán.

Pilar Ferrer (La Razón) vuelve a creer que se hace periodismo en la cola del mercado.

En el entorno de los Pujol existe también un fuerte enojo por ciertas fi ltraciones de la nueva cúpula del partido, con Josep Rull y Josep Lluis Corominas en cabeza, contra actuaciones turbias de los hijos de Pujol. «Eran unos pelotas y ahora son unos traidores», admiten sin reparos. (…) «El padre puede callar, pero no así los hijos». Hace unos días, la matriarca Marta Ferrusola acudió al puesto del mercado barcelonés donde compra viandas de toda la vida. Allí, en sus puestos de siempre, es conocida y muy querida. Con su habitual altivez, verbo claro y dotes de mando, se lo escucharon bien alto y claro: «Ni mi marido es un chorizo ni mis hijos unos pillos». Que se preparen.

Ahí están sus fuentes: en la pescadería.

Y de CiU al Barça. Dolors García (La Vanguardia) reconoce que el equipo de fútbol es otro elemento político en Cataluña.

El Barça siempre ha sido objeto del deseo político. Núñez intentaba estar a buenas con todo el arco parlamentario para que ninguna trifulca política entorpeciera sus negocios. Pero Pujol siempre se quedó con las ganas de disponer de un peón en el preciado palco del Camp Nou. No en vano el Barça constituía casi la única seña de identidad que escapaba a su control, junto con el Ayuntamiento de Barcelona. En el combate actual entre fuerzas favorables y contrarias a la independencia, el Barça es un caramelo muy apetecible.

Si el poder siempre ha estado interesado en utilizar al Barça, el club tampoco es ajeno al ambiente político. Se lo disputan en Cataluña y está en medio de las trifulcas entre los gobiernos catalán y central. La simbiosis entre el Barça y la política es tan fuerte que la estela de sus elecciones alcanzará al 27-S y contribuirá a dibujar lo que vendrá después.

¿Y qué pasa con los asuntillos de dinero de Messi y Neymar? ¿son también fruto de la persecución de la UDEF?

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído