ALIADO DE PEDROJOTA RAMÍREZ Y FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS

Zaplana, el político que aspiró a ser magnate de los medios de comunicación

Como alcalde, presidente de comunidad, ministro y portavoz parlamentario el político tuvo mucho poder de fuego mediático

Zaplana, el político que aspiró a ser magnate de los medios de comunicación
Eduardo Zaplana y Pedrojota Ramírez.

Manuel Aznar Zubigaray dijo en su día que el periodismo era ‘un campo de minas’. En especial porque el político que gestiona alguna ayuda para un grupo mediático sabe que de inmediato se gana el odio de su rival.

Eduardo Zaplana tuvo interés por los medios desde su inicio político como presidente del PP de Alicante alcalde de Benidorm (1991-1995) cuando lanzó el diario ‘La Prensa’ de Alicante para frenar la influencia del diario ‘La Información de Alicante’ (del Grupo Prensa Ibérica y con una línea más próxima al PSPV). Aquel periódico zaplanista se fue al traste aunque fue el germen del grupo Tabarka.

Después logró ganarse el favor de un importante matrimonio-periodístico, el que formaban María Consuelo Reyna – directora del poderoso periódico valenciano ‘Las Provincias’ y su marido Jesús Sánchez Carrascosa. Este último fue su jefe de campaña.

Ya como presidente de la Comunidad Valenciana premió a Carrascosa como la dirección de Canal Nou en la etapa de aquella televisión pública que más ha dado que hablar. Tras la caída de Reyna de ‘Las Provincias’ (para beneplácito de los sectores del PP que deseaban más fraternidad con el nacionalismo catalán), Zaplana fomentó la creación de ‘Diario de Valencia’ propiedad de Sánchez Carrascosa – ya zaplanista – donde María Consuelo Reyna era columnista aunque ya menos entusiasta de un político que parecía disfrutar mangoneando en medios y usando a periodistas para dejarles tirados si ya no le eran útiles. Aquel medio tampoco tendría una vida demasiado larga.

El político había encontrado un aliado mucho mejor para el zaplanismo: Pedrojota Ramírez, el director de ‘El Mundo’, periódico donde Zaplana publicaba grandes tribunas defendiendo el centrismo del PP y que siempre tenía un buen trato por parte de Unidad Editorial.

El grupo cuyo mascarón de proa era Ramírez no se puede quejar del trato que le dio el PP valenciano presidido por Zaplana (1993-2002) no sólo porque le ayudaron a crear potentes ediciones en las tres provincias, con «voluminosas ayudas» en las que el propio Zaplana se mojó personalmente «buscando dinero, accionistas y masiva publicidad institucional», según denunció en su día Julián Quirós.

Si ‘El Mundo’ debe en gran parte de su penetración en Baleares a Jaume Matas (El Día de Baleares), en Valencia no habría sido posible sin el auxilio de Eduardo Zaplana junto a otros barones del PP valenciano de la época, como Carlos Fabra. Al margen de otras vías de financiación con dinero público como a través de Aguas de Valencia, por la que le cayeron 823.000 euros a ‘El Mundo’.

Eduardo Zaplana también hizo gestiones en cadenas de radios y logró que algunos coleguis suyos se hicieran con la histórica marca de Radio España. Pero o no la gestionaron bien o lo que les vendieron ya estaba muerto, pues Radio España quebró en 2001.

Dos enemigos: PRISA y Vocento

Las gestiones del zaplanismo mediático le granjearon dos grandes enemigos mediáticos: el Grupo PRISA y el Grupo Vocento, el primero portavoz mediático por aquellos días del socialismo, mientras que el segundo era el principal competidor de ‘El Mundo’ en Madrid (por el ‘ABC’) al tiempo que en Valencia se había hecho con el control de ‘Las Provincias’ en Valencia, donde se sentían más cómodos apoyando a Francisco Camps que a Zaplana.

El ‘ABC’ dirigido por José Antonio Zarzalejos declaró la guerra a Zaplana en diciembre de 2002, cuando este ya era ministro de Trabajo, al desvelar en un amplio reportaje anunciado en portada que este, en calidad de ministro, había viajado a Francia para reunirse con los magnates de TF1 el gran grupo mediático francés del constructor Boygues, para comprar una serie de medios débiles en Valencia que le sirvieran para crear un gran grupo valenciano con Tabarka (se citaba a G. Arco Mediterráneo, el Canal 37 Alicante, Televisión Vega Baja, Onda Mariola, MediPress Valencia, Visión Castellón, El Periódico de Alicante, Canal 7, Mini Diario, Valencia Teva y hasta se incluía a Europa FM en Valencia.

En aquellos ‘viajes’ a Zaplana le acompañaban figuras de su entorno como Fernández Tapias, Pedro Pérez (el muñidor de Vía Digital) y su consejera Alicia de Miguel, posteriormente imputada acusada de corruptelas. El propio Zaplana en aquellas gestiones marcaba que el objetivo de aquel grupo Tabarka Media era frenar al Grupo Vocento (‘Las Provincias’) y a PRISA. Aunque la operación, nuevamente se fue al traste.

Portavoz de ‘El Mundo’ en el Congreso

El PP perdió el poder en 2004 tras el 11-M, pero Eduardo Zaplana mantuvo el suyo como portavoz del Grupo Parlamentario Popular. Durante aquella legislatura 2004-2008, el diario ‘El Mundo’ de Pedrojota abanderó lo que sus enemigos llamaron «La teoría de la conspiración» en torno al 11-M, es decir la teoría de cuestionar que aquella masacre fuera un atentado islámico e insinuar que el Gobierno Zapatero estaba ocultando la verdad.

Pedrojota tuvo un gran éxito comercial con aquella historia que tuvo dos grandes alianzas, la de Jiménez Losantos desde la COPE y la de Eduardo Zaplana desde su escaño que – con la permisividad de Rajoy – iba llevando cada reportaje de ‘El Mundo’ a la tribuna del Congreso.

Además de respaldar la guerra total contra el Grupo PRISA que incluyó que el PP decretara un boicot de entrevistas hacia el grupo aún presidido por Jesús Polanco y la campaña de linchamiento contra el ‘ABC’ de Vocento y Zarzalejos (que llegó a denunciar públicamente que Zaplana quería tener al ‘ABC’ «sometido»).

Pero Zapatero ganó las elecciones de 2008 y entonces Pedrojota quiso jugar demasiado alto al intentar descabalgar del PP a Rajoy. En una operación de ‘El Mundo’ de la que es muy difícil desligar a Zaplana o a Ángel Acebes («¡Si caen Acebes o Zaplana, se acaba el Partido Popular!», llegó a decir Jiménez Losantos, por esos días una de las más útiles correas de transmisión de Pedrojota). Pero el caso es que cayeron y Rajoy se reforzó.

Desde entonces Zaplana vivía retirado de la política. Era curioso ver cómo mientras estallaban los casos de corrupción del PP valenciano los ‘campistas’ intentaban señalar a los zaplanistas como causantes, mientras que los zaplanistas intentaban señalar a los campistas.

El ex alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi (hoy en juicio) era uno de los que más se había empeñado en asegurar que ‘el introductor’ de la cosa corrupta pepera era Zaplana.

Probablemente a Díaz Alperi se le escape alguna sonrisilla con el ingreso en la sombra de Zaplana, pero no será el único. Los grupos mediáticos a los que utilizó o a los que combatió probablemente tampoco lamenten demasiado el tema, y ahí se pueden incluir PRISA, Vocento, María Consuelo Reyna, José Antonio Zarzalejos, Pedro Ortiz o Julián Quirós.

Manuel Martín Ferrand escribió que «visto con Zaplana, el magnate William Randolf Hearst era un pardillo», la realidad le ha dejado al político alicantino bien lejos de esa expectativa. A los tribunales les toca acreditar si más que un perfil de magnate, era perfil de mangante.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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