ARTÍCULO EN EL MUNDO

Losantos sentencia a la ministra Delgado: «Lo grave no es lo de ‘maricón’, sino ocultar la mafia policial y judicial»

"¿Es que para un español, sea homosexual, transexual, nadasexual, hartosexual o loqueseasexual es más importante una palabra que dejó de ser tabú en tiempos de El Titi que vivir bajo la permanente amenaza de una mafia de togas y placas"

Losantos sentencia a la ministra Delgado: "Lo grave no es lo de 'maricón', sino ocultar la mafia policial y judicial"
Losantos, la ministra Delgado, Garzón y Villarejo. PD

Federico Jiménez Losantos no está por la labor de que los árboles no le dejen ver el bosque. En su artículo de El Mundo de este 26 de septiembre de 2018, el periodista turolense asegura que de lo que menos hay que escandalizarse es del «maricón» que suelta la aún ministra de Justicia, Dolores Delgado, sobre Grande-Marlaska.

Para Losantos, el problema de fondo es que la polémica del insulto homófobo de la titular de Justicia es que tapa una auténtica tormenta de corrupción:

Apunta el también líder de esRadio que:

Si alguien dudaba de la existencia de la inquisición mediática y la tiranía ideológica de lo políticamente correcto, se caería del guindo ayer. Ahora resulta que lo malo de las grabaciones que muestran que la ministra de Justicia y Garzón, expulsado por prevaricación de la carrera judicial y cabecilla de la mafia judicial sita en la Audiencia Nacional, se reunieran y emborracharan con la mafia policial, acaudillada por Villarejo y El Gordo, es que Delgado llamara «maricón» a Marlaska.

Añade que:

No importa que la Notaria Mayor del Reino mienta cuatro veces en seis días sobre su relación con las cloacas de Interior, que a Enrique López le llame ‘nenaza’ o que en la precuela de ‘50 Sombras de Balta‘, le pida permiso al Amo para contar las preferencias sexuales de Marlaska cuando las mantenía ocultas, haciéndolo susceptible al chantaje de los hampones. Tampoco importa que la escoria judicial -Garzón- y la policial -Villarejo- se reunieran y mostraran su íntima relación delictiva y delictuosa. Lo grave para la Inquisición Zurda es que en privado Delgado llamara «maricón» a otro ministro de este gobierno progresista, cuya zafia hipocresía trató ayer con afecto e infinita indulgencia la FELGTBI. Pueden ir añadiéndole siete siglas más: EMQHDSP: Estamos Más Que Hartos de Sexismo Progre.

Recuerda que esa palabra malsonante la suelta todo hijo de vecino y no pasa absolutamente nada. Y que en este caso concreto es lo menos grave sabiendo lo que se esconde detrás de la misma:

Mario Vaquerizo, en su reality con Alaska, llama «maricón» a todo el mundo. Y no es el único en esa divertida familia plurisexual. Eso pasa en el mundo gay -antes de vivir de la queja y la subvención- desde los tiempos del inolvidable Ocaña que he evocado en Barcelona. La ciudad que fue. En privado y en público el significado lo define el contexto. Lo realmente intolerable de esta ministra no es el sexismo agarzonado, es la corrupción.

Y sentencia que aquí lo relevante es la mafia policial y judicial y no el uso de un vocablo desafortunado, pero que es pura broma al lado de lo que hay alrededor:

Y ni en el México D.F. del Negro Durazo pudo registrarse una corrupción institucionalizada como la de esas grabaciones que prueban, más allá de toda duda razonable, que en España corrupción judicial y policial son una y la misma cosa. ¿Es que para un español, sea homosexual, transexual, nadasexual, hartosexual o loqueseasexual es más importante una palabra que dejó de ser tabú en tiempos de El Titi que vivir bajo la permanente amenaza de una mafia de togas y placas que lleva 25 años en activo? Lo de «maricón» viene muy bien para tapar la corrupción, sin comillas. Como la tesis del Doctor Sánchez.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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