LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

El País se pone como el bicho del pantano con la posibilidad de que Vox entre en el Parlamento andaluz

El diario de Soledad Gallego-Díaz tilda de mala noticia el hecho de que la formación de Santiago Abascal obtenga representación

El País se pone como el bicho del pantano con la posibilidad de que Vox entre en el Parlamento andaluz
Santiago Abascal y Soledad Gallego-Díaz. PD

Miscelanea de asuntos a tratar este 15 de noviembre de 2018 en las tribunas y editoriales de la prensa de papel. Desde los celos del líder de Ciudadanos a las ocurrencias energéticas de Sánchez y la ‘tolerancia’ del diario El País respecto a Vox.

El editorial de ABC critica los celos de Albert Rivera cuando él no toma la delantera en las iniciativas propuestas:

En política no hay nada más estéril que un ataque de celos. No hace tanto que el propio Rivera se retrataba acompañando a un grupo de ciudadanos que retiraban lazos amarillos de las calles en Barcelona. Fotos en aluvión entonces. De ahí, hemos pasado a considerar «innecesario» que el Congreso blinde por ley la neutralidad del espacio público (aunque finalmente apoye la tramitación) y a no acudir a las reuniones. Solo por el hecho de que sean propuestas del PP, Rivera no debiera mostrar esa tibieza. Y al tachar las iniciativas de Casado de «electoralistas», el líder de Cs viene a confesar que él sí parece estar pensando en las urnas.

Gabriel Albiac detalla como la batalla podemita en el Ayuntamiento de Madrid va a tener una ganadora clara, la alcaldesa Manuela Carmena:

Carmena se desentendió, desde el principio, de las historias internas de Podemos. Y se apoderó metódicamente de todas las palancas de ese miniEstado que es el ayuntamiento de una capital moderna. Llegado el momento, «se compró» literalmente a la media docena de concejales de Podemos que le eran imprescindibles para prolongar su mando. Iglesias, su exgeneral favorito y su organización madrileña quedan malheridos. Y, si se ponen farrucos, a la alcaldesa le queda su bala de plata: ofrecerse como candidata al PSOE y borrar del mapa a lo que queda de sus simpáticos muchachitos. Si ese último giro táctico se ejecutara, Podemos quedaría muerto en un Madrid que es su plaza fuerte; pero también el PSOE saldría descuajeringado ante sus más fieles electores. ¿Ganaría alguien? Sí, claro: Carmena. Personalmente. Es la lógica implacable de los populismos.

Ignacio Camacho recuerda que si alguien contamina más a cada momento ese es Pedro Sánchez y sus vicios aéreos:

La desaparición del automóvil contaminante es una hermosa utopía cuyo cumplimiento depende de la ingeniería técnica, no de la social, y menos aún de la prestidigitación política. Mientras el vehículo eléctrico sea más caro, tenga más impuestos y no disponga de redes de recarga rápida de baterías, no habrá ejercicio de voluntarismo que acabe con el diésel y la gasolina. La prohibición es una medida autoritaria y arbitrista que sólo puede causar a plazo corto impacto negativo sobre la economía. Todo eso le importa al presidente provisional un bledo. El año 2040 queda muy lejos; con suerte no seguirá en el puesto y a mí también me va a pillar muy viejo para conducir otra cosa que un carrito ortopédico. Pero resulta chirriante y superfluo ese postureo snob de gobernante posmoderno cuya caprichosa afición por el transporte aéreo quema en cada trayecto cientos de litros de queroseno.

María Jesús Pérez critica las ideas a largo plazo de un Sánchez que las suelta sin meditar un instante:

Casi inmediatamente después de toda idea creativa daba un paso atrás y modificaba la propuesta. El que ¿y si cuela? del que hablaba sobre estas líneas… Bajada de pantalón tras bajada y con la obcecación de implantarlo si no todo por decreto. De momento, fuegos artificiales rodeados de dispendio económico: Sanidad gratis para todos, barra libre en educación, subida de impuestos a los ricos -¿alguien se cree aún que son tributos a los más adinerados de este país?-, presupuestos para 2019 con aumento de gasto para todos… y justo hace dos días la genial idea de prohibir la venta de coches gasolina, diésel e híbridos desde 2040 (10 años más sobre su hipotético reinado), para acabar de golpe y porrazo con uno de los sectores motores de este país. No cuela. Largo de fiar. Los ciudadanos necesitan soluciones y no promesas que se lleve el viento. Para atesorar votos, no todo vale.

El País ve una mala noticia la posibilidad de que Vox tenga representación en el Parlamento andaluz. El diario de Soledad Gallego-Díaz, como siempre, haciendo ‘amigos’:

Las encuestas -el CIS dio ayer a conocer la suya- dan la victoria a la actual presidenta, la socialista Susana Díaz, aunque sin mayoría absoluta. Adelante Andalucía (la marca de Podemos en la comunidad), Ciudadanos y el PP se mueven en un pañuelo con un número similar de escaños, y la ultraderecha de Vox, según el CIS, podría llevar al Parlamento un diputado: una mala noticia. Una campaña crispada puede convertirse en un peligroso modelo para las próximas elecciones generales. Sin embargo, los comicios andaluces deberían servir como ensayo de una cultura del pacto: no se esperan mayorías claras en el horizonte, por lo que los partidos tendrán que negociar.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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