«No somos fachas, somos españoles». Este fue el grito expresivo y unánime más coreado en la manifestación del 8 de octubre de 2017 en Barcelona. Cerca de un millón de personas salió a las calles para mostrar el hartazgo de un país y para decir lo evidente: que Cataluña es España y que el nacionalismo no tenía derecho a decidir por el resto de los españoles.
‘No somos fachas, somos españoles’ (Esfera de los Libros) es un libro en el que Emilia Landaluce analiza los motivos por los que tantos ciudadanos, de todas las ideologías, perdieron sus complejos y se unieron en una única voz sin miedo.
La manifestación que late en las páginas de este libro no fue el resultado de la acción planificada de ningún partido político ni de ninguna plataforma cívica. Los asistentes querían transmitir a los no nacionalistas que vivían en Cataluña que, tras el golpe de Estado de Puigdemont y los suyos, no estaban solos.
Que formaban parte de un país, España, que tiene una voluntad, ciertamente empecinada, de vivir juntos todos los distintos. Un movimiento popular y espontáneo que se oponía a la fragmentación del país y a la uniformidad esencialista del nacionalismo; a sus mentiras.
Que ensalzaba lo que nos une y nos hace más fuertes. Que defendía, sin exaltaciones nostálgicas, las grandes aportaciones que España había hecho al mundo. Que había dejado atrás la Leyenda Negra que aún trata de resucitar el nacionalismo. Que no era Francoland sino una democracia moderna y homologable a cualquiera.
Una verdadera toma de conciencia nacional narrada desde los testimonios personales. Una marea roja y amarilla que irrumpió como un rayo en la sociedad española.
LOS ESPAÑOLES SE RECONCILIARON CON SU PASADO
1. España no acabó con las civilizaciones precolombinas. España también liberó a los pueblos esclavizados
2. Los españoles no solo buscaban oro en América. Buscaban la universalidad católica
3. Los españoles se mezclaron con los indígenas y se preocuparon por ellos
4. Los españoles no expoliaron América. Dejaron un patrimonio cultural sin precedentes
5. Las naciones iberoamericanas no se independizaron del Imperio. Se convirtieron en naciones políticas a la vez que España
6. La Inquisición salvó a muchas más personas de las que condenó. Era peor ser sospechosa de bruja en Alemania que en España
7. Los españoles no fueron más antisemitas que los del resto de Europa. Y por eso nos llamaron marranos
8. La idea de España no fue conquistada por el islam, que desde luego no trajo la convivencia pacífica de las tres culturas
9. El siglo XIX fue desastroso pero España se rehízo. Menos se perdió en Cuba y más se ganó en Cataluña y País Vasco
10. Los españoles somos españoles pese a Franco

