¿Contenta con el cambio de registro?
Siempre había dicho a Ferreras que lo que quería es hacer humor. De hecho, él me decía que, cuando le sustituía, convertía ARV en un programa de humor. Cuando me propusieron este programa pensé que era un chollo, lo que pasa es que luego pasas por diferentes estados, piensas que igual te estás equivocando… pero los retos están para asumirlos. Ahora tengo la sensación de que me lo voy a pasar muy bien. No me ha costado demasiado dejar de hablar con Puigdemont.
¿Qué consejos te ha dado Antonio García Ferreras?
Siempre me ha dicho lo mismo: que me divierta. Con eso me ha ido bien. Me toma mucho el pelo y yo a él también. Le digo que su programa es un coñazo al lado de lo que va a ser el mío. Estoy contenta y sé que siempre voy a poder contar con él.
¿No vas a echar de menos la estricta política?
El fin de semana pasado estuve en la convención del PP y voy a seguir yendo a algún sitio porque tengo fuentes que me ha costado años conseguir y no me quiero desvincular del todo. No lo echo de menos. Si hubiera dimitido Rajoy y hubiera convocado elecciones, igual me hubiera arrancado la piel a tiras, pero no. Estoy contenta de centrarme en esto.
