La final de Copa del Rey en la que el Barça se impuso al Sevilla ha pasado a un segundo plano. Lo más importante ha resultado ser la prohibición de entrar al espectáculo deportivo con símbolos amarillos en favor de los presos que llaman ‘políticos’ entre los independentistas.
Tanto, que a personalidades como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, le vale para aparecer en una televisión nacional a contar chorradas disfrazadas entre la falsedad del mantra «yo no soy independentista, pero», y el entrevistador sin ser capaz de ponerle ni una sola coma.
Esto ocurrió este 23 de abril de 2018 en ‘Al Rojo Vivo’ de laSexta con la entrevista de Antonio García Ferreras a Ada Colau. La primera pregunta del entrevistador de laSexta ya muestra por dónde iba a transcurrir el diálogo:
Ferreras: ¿Hay muchas rosas amarillas hoy?
Ada Colau: Pues sí. Justo después del partido del Barça creo que van a haber más rosas amarillas que nunca. Yo misma, que sabéis que no soy independentista, llevo la rosa amarilla porque lo han convertido en un símbolo de la libertad de expresión y del sentido común. Si ya empezamos a prohibir los colores no sé dónde vamos a acabar, no lo podemos permitir.
Se equivoca la sectaria alcaldesa de Barcelona, porque el color amarillo lo han convertido los indepes en un símbolo para pedir la libertad de lo que ellos conocen como ‘presos políticos’. Primera manipulación y silencio de Ferreras y de su laSexta. Ana Rosa cierra el hocico a los odiadores que pitaron el himno de España: «A mí me ofende, y yo jamás pitaría Els Segadors».
Y sigue, poco después:
Ferreras: Hoy hay un montón de murales y de rosas amarillas. ¿A usted le molestó que en la Copa del Rey requisaran las camisetas amarillas a la entrada?
Ada Colau: Hombre, claro, me molesta democráticamente hablando, mucho. Insisto, yo llevo la rosa amarilla porque se está prohibiendo el color amarillo. Yo no soy independentista y soy crítica con los partidos independentistas, pero lo que empeora mucho la situación es que haya represión de las ideas políticas.
Ana Rosa explota contra los ‘indepes’ para que no se apropien del amarillo.

