El momentazo ha pasado desapercibido. Fue en ‘Al Rojo Vivo’ (laSexta) el 8 de junio de 2018. Con la emoción de Antonio García Ferreras ante la puesta en marcha del Gobierno de Pedro Sánchez, multitud de personalidades pasaron por el plató o por dúplex para loar al gabinete progresista.
Una de las invitadas a ponderar las cualidades del nuevo Ejecutivo fue la comunista y abogada Cristina Almeida que, cuando le pidió Ferreras que valorase al titular de la cartera de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, seguramente uno de los ministros del ramo con mejor preparación y más brillante currículum, no se le ocurrió mejor respuesta que decir que era alguien que había ido a la luna.
Las palabras concretas de Almeida fueron estas:
Yo no le conozco de nada más que como todos le conocen, de haber ido a la luna, pero como la luna está muy lejos yo prefiero que prepare a la gente y que sepa que es tan importante la financiación de la ciencia para, no para ir a la luna, que está muy lejos, pero sí para descubrir cosas que son necesarias y que la creatividad de los científicos y de los investigadores españoles es apreciada por todo el mundo.
El problema es que Duque tiene un currículum superior y, precisamente, no es que haya destacado por ir a la luna.
El primer viaje al espacio de Pedro Duque fue en el año 1988 como miembro de la tripulación de la misión STS-95 a bordo del transbordador espacial Discovery. Durante los casi nueve días que los astronautas pasaron en el espacio se llevaron a cabo más de ochenta experimentos científicos de diversa índole: desde investigaciones médicas hasta la puesta a punto de nuevos materiales.
La segunda misión de Pedro Duque fue un vuelo espacial ruso con destino a la Estación Espacial Internacional. El objetivo era sustituir la nave Soyuz TM, atracada en la Estación Espacial Internacional como vehículo de emergencia, por la Soyuz TM3, y realizar el correspondiente intercambio de los miembros de la tripulación permanente de la misma.

