(PD/Tiempo).- Marbella se despereza. La constitución del nuevo Ayuntamiento y la aprobación de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana han sentado las bases de la nueva Marbella.
Pese al parón inmobiliario provocado por el “Caso Malaya”, la revista Tiempo ha comprobado con el optimismo empieza a inundar la capital de la Costa del Sol. Unas 3.000 inmobiliarias de la zona tendrán que cerrar sus puertas, pero el turismo sigue tirando de la economía marbellí, según informa la revista Tiempo en su número de esta semana.
Diez símbolos marcan la diferencia entre el antes y el después de la época dominada por Juan Antonio Roca. Los cambios afectan a todas las esferas: económica, política, social, judicial, ecológica y hasta del mundo rosa.
Más racional, lejos del brillo de otros veranos, la ciudad trata de recuperar el tiempo perdido. Después de 15 años se han vuelto a construir colegios, ambulatorios y residencias; se consulta a vecinos y empresarios; y se cuida en el exterior la marca de Marbella.
Por primera vez todas las administraciones trabajan juntas para superar la multimillonaria deuda con la que carga el ayuntamiento. Se recuperan inmuebles, se racionaliza el gasto y se trata de borrar la huella de los anteriores alcaldes.
Roca dejó al consistorio con más de 3.400 empleados con sueldos multimillonarios y un gasto equiparable a ciudades como Sevilla y Málaga.
