(PD/Agencias).- La banda terrorista ETA ha intentado esta noche hacer estallar un coche bomba con más de 100 kilogramos de explosivos, según fuentes de la lucha antiterrorista, en frente de la delegación del Ministerio de Defensa en Logroño.
En torno a las 23.30 se registró una mínima explosión delante del edificio, que no causó víctimas ni daños materiales, y que correspondería al detonador de la carga colocada en el interior del vehículo. Se trata del cuarto atentado de ETA desde que oficializó la ruptura del alto el fuego permanente el pasado 5 de junio.
Una llamada anónima en nombre de la banda terrorista al diario Gara advirtió de que una bomba iba a estallar a las 23.00 cerca del citado edificio de la capital riojana, situado en la calle Antonio Sagastuy de Logroño. Al parecer, ETA habría colocado en el interior de un Ford Fiesta de color verde dos ollas llenas hasta el borde de explosivos y perfectamente ancladas al suelo del automóvil, además de un bidón repleto de gasolina, un mecanismo que las fuentes han calificado de «muy sofisticado». Actualmente, se encuentran trabajando en la zona efectivos de los TEDAX de Logroño, Pamplona y Bilbao, que se espera que pronto consigan desactivar el artefacto.
Numerosos efectivos de la Policía Nacional y Local procedieron a acordonar la zona afectada, así como las calles adyacentes. El alcalde de Logroño, Tomás Santos, desplazado al lugar de los hechos, condenó el atentado, elogió la actuación de las Fuerzas de Seguridad, tranquilizó a la población y adelantó la difusión de un comunicado de condena del atentado por parte del Ayuntamiento y la convocatoria de una concentración de repulsa para este mediodía.
También acudieron a la zona el delegado del Gobierno en La Rioja, José Antonio Ulesia, el consejero de Administraciones Públicas y Política Local, Conrado Escobar, el concejal de Seguridad, Atilano de la Fuente, el primer teniente de alcalde de la ciudad, Ángel Barea, y varios miembros del equipo de Gobierno y la oposición municipal.
Varios vecinos se han visto afectados por los cortes de seguridad al no poder retirar sus coches, que se encuentran estacionados dentro del perímetro de seguridad.
La zona en la que se produjo la deflagración se encuentra cerca del casco antiguo de la capital riojana y ya se encuentra acordonada desde el final de la calle Portales, así como las calles adyacentes, abarcando unos 500 metros. El lugar de los hechos se encuentra a unos 200 metros de la sede del Partido Popular.