Los cazadores se han manifestado en Madrid en protesta por las «limitaciones» que impone a su actividad la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, aprobada en noviembre. La concentración, a la que han asistido decenas de miles de personas y que ha sido convocada por la Real Federación Española de Caza (RFEC), ha arrancado hoy a a las 12.00.
Desde la plaza de Lima hasta la sede del Ministerio de Medio Ambiente, pasando por el Paseo de la Castellana, la marcha ha transcurrido con normalidad tras una pancarta con el lema ‘Por el campo, la caza y la conservación’. Tras ella se han situado los organizadores portando banderas nacionales e internacionales. Los representantes de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) se han querido sumar a la marcha a la que han llevado cuatro tractores.
Detrás de ese primer grupo les seguían los halconeros y cetreros y después, los arqueros con sus trajes típicos. Los perros de los galgueros, unos 500 en total, han estado también muy presentes en la concentración.
Las personas que han acudido a esta manifestación se han trasladado desde varias provincias españolas. además, los asistentes, de todas las edades, tenían prohibido explícitamente portar armas reales o simuladas y sólo podían llevar consigo un máximo de dos perros.
Contra la legislación actual
La Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad se ha planteado, dicen, sin tener en cuenta a los más de un millón de cazadores federados que hay en España. Según esta ley, aseguran los convocantes, permite a la Administración apropiarse de terrenos y cotos de caza, trata a los perros como ganado, aplica normas sanitarias y de transporte «descabelladas» y gestiona pésimamente los entornos protegidos. También critican que con esta ley se recorta la media veda y la caza de migratorias, se prohíben modalidades de arraigada tradición y restringe la normativa de armas. Todas ellas medidas ante las que se muestran en contra. «Estamos hartos de ser los paganos de la conservación y vamos a demostrar nuestra capacidad de respuesta. ¡No más ataques! ¡Defiéndete!», subraya el manifiesto.
La prohibición de uso de plomo en humedales y zonas húmedas es la medida más criticada por los cazadores porque, en su opinión deberían entonces también prohibir la actividad cinegética en un 30. Pero además se sienten defraudados porque no se dé una solución a la gran diversidad de normativas que existen según la comunidad autónoma en la que se esté.
