El túnel hundido de Maleni se diseñó ahí para proteger a una mariposa en extinción

(PD).- Maleni verde. Y morada. El pasado martes, un desprendimiento en el techo de uno de los túneles por el que pasará el AVE Madrid-Valencia sepultó 15 camiones de gran tonelaje. El ministerio lo ocultó. Un dato: el túnel se diseñó para proteger a una mariposa nocturna endémica de la zona, la «hormiguera oscura», en peligro de extinción.

Como en la legislatura pasada, Magdalena Alvarez está en el centro del huracán. Cuando en los mentideros madrileños se asegura que ya está todo dispuesto para que Pepiño Blanco sustituya a la desdichada Maleni, va y se le cae un túnel. Fue el pasado martes. Un desprendimiento en el techo de uno de los túneles por el que pasará el AVE Madrid-Valencia sepultó 15 camiones de gran tonelaje a pocos kilómetros de Madrid.

Fiel a su estilo, la ministra Maleni ha intentado que no se sepa nada porque cinco días después del incidente, Adif, la sociedad pública que gestiona las infraestructuras ferroviarias, sigue sin informar del suceso.

De planta curva y apto para doble vía, tiene 2.080 metros de longitud, en los que se incluyen dos túneles artificiales de 23 metros y 334 metros en los emboquilles noroeste y sureste, respectivamente. Discurre por el conocido como Mar de Ontígola, un humedal situado en la Reserva Natural de El Regajal (Toledo). La excepcional importancia de la flora y la fauna de este paraje condicionó el trazado. El túnel se diseñó para proteger a una mariposa nocturna endémica de la zona, la «hormiguera oscura», en peligro de extinción.

Según informa ABC, esta mariposa deposita sus huevos en las cabezuelas de un arbusto llamado pimpinela mayor, que también había que proteger. El tipo de terreno es complicado desde el punto de vista geológico y geotécnico. La excavación del túnel se ha llevado a cabo mediante rozadora, salvo en los terrenos más fáciles como los de arcilla donde se han utilizado retroexcavadora y martillo hidráulico.


A ZP LE CRECE LOS ENANOS

Da la impresión de que casi todo lo que toca Ministra de Fomento va mal, porque el pasado martes, un desprendimiento en el techo de uno de los túneles por el que pasará el AVE Madrid-Valencia sepultó 15 camiones de gran tonelaje a pocos kilómetros de Madrid.

Y fiel a su estilo, la ministra Maleni ha intentado que no se sepa nada porque cinco días después del incidente, Adif, la sociedad pública que gestiona las infraestructuras ferroviarias, sigue sin informar del suceso.

Ni siquiera la Guardia Civil tiene constancia de lo sucedido. No es obligatorio que se comunique a los agentes si no hay heridos ni afectación de tráfico porque existe un perímetro de circulación sólo de obras, pero sí habitual cuando ocurren esta clase de incidencias.

JAVIER ARENAS LES SACUDE POR CHAPUZAS Y OSCURANTISTAS

El presidente del PP-A y vicesecretario de Política Territorial del PP, Javier Arenas, ha exigido al Gobierno «chapuzas» que preside José Luis Rodríguez Zapatero que abandone «el oscurantismo y el silencio» en torno a lo que sucede en las obras públicas en España porque iría «en beneficio de la seguridad de los ciudadanos».

«Siento mucho que cada día se demuestre que estos gobiernos socialistas sean gobiernos chapuzas. Les encanta ocultar los problemas. Es evidente que Magdalena Alvarez no es el máximo exponente del talante. Lo que le va son los enfrentamientos con la oposición, pero no la eficacia. Lo único que le pedimos ahora a Zapatero es que no esconda la verdad de las obras, porque no se puede jugar con la seguridad de los ciudadanos».


MALENI ESTUVO ALLÍ

Esta misma semana, la ministra de Fomento habría estado en el lugar del derrumbe junto al presidente de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), Antonio González.

El túnel afectado se conoce con el nombre de El Regajal, tiene 2,08 kilómetros de longitud y forma parte del tramo Aranjuez (Madrid)-Ontígola (Toledo), de 4,7 kilómetros de largo. La fase de avance concluyó hace apenas un mes, cuando se terminó la excavación. En el momento del desprendimiento, las obras se encontraban en el periodo de destroza, es decir, cuando las máquinas vacían de tierra el túnel.

El derrumbe no supuso daños personales, pero sí dejó varias máquinas y camiones enterrados en el interior del túnel.

Explica Cruz Morcillo en ABC que aún quedan, al menos, cinco vehículos dentro. Los trabajadores que se encontraban en la zona en el momento del desprendimiento pudieron escapar a tiempo.

Magdalena Álvarez ha conseguido un récord insólito en la historia democrática: que toda la oposición al unísono haya pedido su cabeza en dos ocasiones, tras la huelga de trabajadores del Prat en agosto de 2006 y por el caos continuo de las infraestructuras catalanas. Curtida en unas cuantas batallas, Maleni saca pecho y no reconoce errores:

“Van a rodar cabezas y no precisamente la mía”


UN CARACTER FUERTE Y UNA LENGUA LARGA

En 2004, dejó su cargo de consejera de Economía de Andalucía para presentarse como diputada por Málaga. Llegaba a Madrid con la fama de ser muy buena con los números. Zapatero la eligió para formar parte de su comité de notables con el que preparó su llegada a la Moncloa y en las quinielas sonó incluso como posible vicepresidenta.

lAS malas lenguas dicen que en la Junta andaluza brindaron con champán tras su marcha o que su designación como diputada fue el modo que encontró Manuel Chaves de quitársela de encima de la forma más educada posible.

“No nos engañemos”, advierte un diputado popular con quien Álvarez ha tenido más de una bronca, “de ser consejera de Economía, que es un puesto de la leche, venía a ser diputada de la oposición, porque nadie preveía que el PSOE de Zapatero ganase las elecciones. A lo mucho, optaba a ser secretaria o portavoz de alguna comisión. Y de la noche a la mañana, con la victoria de Zapatero y con lo de la paridad, se encontró siendo ministra en un cargo para el que le falta capacidad de gestión y eficacia”, añade.

CUATRO JEFES DE PRENSA Y TRES RESPONSABLES DE GABINETE

Álvarez se ha forjado una imagen de mujer dura y feroz, temida por sus subordinados, que en más de una ocasión se han sentido humillados por ella. De hecho, en tres años, ha tenido hasta cuatro jefes de prensa y tres responsables de gabinete.

Síntomas de un carácter del que da buena cuenta una anécdota ocurrida en la sede de su Ministerio: una mañana sus colaboradores redactan el borrador de un discurso que, al leerlo, califica de poco menos que bazofia. Lo corrigen, lo mejoran y se lo vuelven a entregar.

Tampoco hay suerte, así que prueban con una tercera redacción. Trabajan en ella hasta las cuatro de la madrugada y se la dejan en su mesa para que la lea a la mañana siguiente. Y todo para que, finalmente, según cuenta un testigo, Álvarez tirase esa última versión a la basura y optara por quedarse con el primero de los discursos.

Pero en el terreno en el que Magdalena Álvarez adquiere su tono más bronco es en la pelea con el Partido Popular. En ese particular envite parece disfrutar con regocijo. Presume, por ejemplo, de haber obligado a Mariano Rajoy a apagar un puro en una reunión allá por 1998.

Y de Esperanza Aguirre, con quien protagonizó una lamentable carrera por ver quién inauguraba antes el metro de la T-4 de Barajas, dijo que el único sitio en el que podía haber estado en dicha inauguración era “tumbada en la vía o colgada de la catenaria”.

Con su contrincante popular en la Comisión de Fomento, Andrés Ayala, también ha tenido unos cuantos enfrentamientos. Uno de ellos, durante una corrida goyesca en Ronda en la que, tras saludarse cortésmente, la ministra dijo a sus amigos: “Éste es el cabrón que me hace la vida imposible en el Congreso”.

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