CONTRATO turbio ENTRE EL GOBIERNO sanchez Y LA TECNOLÓGICA CHINA

El PP dispara contra la ‘trama china’ corrupta de Huawei: Zapatero y Pepiño Blanco en el centro de una operación millonaria

El Partido Popular exige explicaciones sobre el contrato de 12,3 millones con Huawei y apunta a Sánchez y a las piezas clave de la operación

El PP dispara contra la ‘trama china’ corrupta de Huawei: Zapatero y Pepiño Blanco en el centro de una operación millonaria
Pepiño Blanco con Zapatero y la sombra de Huawei. PD

En un entramado donde la ambición y la geopolítica se dan la mano, José Luis Rodríguez Zapatero y su colega  José Blanco, alias Pepiño, han tejido una red de negocios turbios.

Una red donde el lobby Acento, bajo la sombra cómplice de Pedro Sánchez, es clave,.

Su relación con Huawei, la tecnológica china señalada por espiar para el régimen de Xi Jinping, destapa un juego de influencias donde los intereses personales y los contratos millonarios, como los 12,3 millones adjudicados por Interior para almacenar datos sensibles, prevalecen sobre la seguridad nacional.

Todo ello, mientras el Gate Center de Zapatero, financiado por empresarios chinos bajo la lupa del CNI, opera como un puente para consolidar la presencia de Pekín en España, en una danza de favores que huele más a traición que a diplomacia.

En pleno estío político y con medio país pendiente del calor, el Partido Popular (PP) ha activado la maquinaria parlamentaria para exigir explicaciones inmediatas al Gobierno de Pedro Sánchez por un contrato de 12,3 millones de euros adjudicado a Huawei.

El asunto no es menor: la multinacional china será la encargada de gestionar y almacenar las escuchas policiales ordenadas por jueces y fiscales, una cuestión que afecta directamente a la seguridad nacional.

Los populares no se han andado con rodeos y han situado en el epicentro de esta operación a dos viejos conocidos de la política española: José Luis Rodríguez Zapatero y el exministro de Fomento José Blanco.

El origen de la polémica: contratos, lobbies y sospechas

La noticia ha saltado tras la denuncia pública del secretario general del PP, Miguel Tellado, quien ha exigido la comparecencia urgente del secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando Vera, y del propio José Blanco.

¿El motivo? Ambos han estado vinculados a la consultora Acento Public Affairs, creada por Blanco y donde Hernando trabajó como lobista para Huawei en Bruselas y Madrid.

La consultora, en la que también ha estado implicada Anabel Mateos (actual número dos de Organización del PSOE y pareja de Hernando), asesoró a la tecnológica asiática en sus relaciones con las instituciones europeas y españolas.

Acento es, a día de hoy, una de las consultoras de asuntos públicos más influyentes en España y Bruselas.

Su lista de clientes incluye a grandes compañías, pero el nombre de Huawei destaca por el contexto geopolítico y las advertencias de Estados Unidos y la Unión Europea sobre los riesgos de seguridad asociados a la empresa china.

No es baladí: Washington y Bruselas llevan años alertando sobre la posibilidad de que Huawei actúe como brazo tecnológico del Gobierno de Pekín y facilite el acceso a datos sensibles, una sospecha que ha llevado a vetos y restricciones en varios países occidentales.

Un contrato sensible y muchas preguntas sin respuesta

El contrato adjudicado a Huawei afecta a la gestión de las escuchas telefónicas por parte de las fuerzas de seguridad y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Es decir, datos extremadamente delicados y de alto valor estratégico. Desde el PP, la pregunta es directa: ¿por qué el Gobierno ha confiado estos servicios a una empresa china, desoyendo las advertencias de sus aliados internacionales? ¿Quién se beneficia realmente de esta operación y qué intereses hay detrás?

La inquietud no solo se ha instalado en la oposición. Cuerpos policiales y expertos en ciberseguridad han manifestado su preocupación por el tratamiento de información clasificada en servidores fabricados por Huawei. El vínculo de la tecnológica con el almacenamiento de escuchas en España no es nuevo: se remonta al año 2005, con los primeros convenios firmados durante la etapa de Zapatero en La Moncloa. Desde entonces, las renovaciones han sido periódicas, pero nunca bajo tanta presión mediática y política como ahora.

El papel de Pepe Blanco y la consultora Acento

Si hay un nombre propio que resuena en esta trama es el de José Blanco. El exministro socialista fundó Acento tras abandonar la política activa, llevándose consigo una nutrida agenda de contactos. En su consultora han trabajado figuras de peso tanto del PSOE como del PP, lo que añade un matiz de transversalidad —y de potencial conflicto de intereses— a la polémica. Acento no solo ha defendido los intereses de Huawei en España, sino que abrió oficina en Bruselas en pleno debate europeo sobre el veto a la empresa china en el despliegue del 5G. Según las investigaciones periodísticas, Blanco y Hernando presionaron para evitar restricciones a la compañía asiática, justo cuando la Comisión Europea reclamaba endurecer la política con suministradores chinos.

Quién es quién en la trama

  • José Luis Rodríguez Zapatero: Expresidente del Gobierno, con estrechos lazos con China desde su salida de La Moncloa. Su figura aparece vinculada al origen de los contratos con Huawei.
  • José Blanco: Exministro de Fomento y fundador de Acento, consultora que asesoró durante años a Huawei.
  • Antonio Hernando Vera: Actual secretario de Estado de Telecomunicaciones. Antes de volver al Gobierno, fue lobista de Huawei en Acento.
  • Anabel Mateos: Adjunta a la Secretaría de Organización del PSOE y también exlobista de Huawei en la misma consultora.
  • Guillermo Martínez: Director general de Acento y ex alto cargo socialista en Asturias.

El debate sobre seguridad nacional: entre la sospecha y la alarma

El núcleo del conflicto reside en la gestión de información extremadamente sensible por parte de una empresa a la que la ley china obliga a colaborar con el Gobierno de Pekín si así lo requiere. Estados Unidos y la Unión Europea han advertido explícitamente de los riesgos de espionaje y robo de datos asociados a Huawei. España, sin embargo, ha seguido confiando en la tecnológica asiática para una de las tareas más críticas del Estado: la custodia de las comunicaciones intervenidas judicialmente.

Desde Moncloa se defiende que la seguridad nacional está “totalmente garantizada a los más altos estándares europeos” y que el hardware contratado cumple con la normativa vigente. Sin embargo, la inquietud no ha hecho sino crecer en las filas de la Policía Nacional y la Guardia Civil, así como entre analistas de seguridad y expertos en telecomunicaciones.

Reacciones políticas y el papel de la oposición

El PP ha movido ficha rápidamente, solicitando la comparecencia no solo de Hernando y Blanco, sino también de los ministros de Defensa, Exteriores, Interior y Justicia, para que rindan cuentas por el contrato y sus implicaciones. La estrategia es clara: mantener el foco sobre la “rama china” del supuesto entramado de corrupción que, según los populares, rodea al Ejecutivo de Sánchez.

Por su parte, Vox ha acusado al PP de “hipocresía”, recordando que destacados dirigentes populares han trabajado en la consultora Acento y que el propio portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, fue un firme defensor de Huawei en el pasado. Las críticas cruzadas no han impedido que la ofensiva parlamentaria avance y que la polémica se cuele de lleno en la agenda política del verano.

Huawei y la sombra del espionaje: contexto internacional

El caso español no es una excepción. Huawei ha sido objeto de investigaciones en medio mundo por supuestos vínculos con el espionaje estatal chino. En Bruselas, la Fiscalía belga investiga desde hace meses una trama de corrupción en la Eurocámara que involucra a la multinacional, con reuniones documentadas entre directivos de la empresa y eurodiputados tanto del PP como del PSOE. Las sospechas incluyen presuntos sobornos, blanqueo de capitales y organización delictiva.

En España, el debate sobre la soberanía digital y la dependencia tecnológica de China se reaviva cada vez que surge una noticia de este calibre. La pregunta, hoy por hoy, sigue sin respuesta: ¿es posible garantizar la seguridad nacional confiando los datos más sensibles a una empresa con obligaciones legales de colaborar con un gobierno extranjero?

Curiosidades, datos y conexiones inesperadas

  • Huawei opera en España desde principios de los 2000 y ha tejido una red de influencia política que trasciende colores y legislaturas.
  • El hardware encargado para la gestión de escuchas, el OceanStor Dorado, es una de las joyas tecnológicas de la compañía china, utilizada también en otros países europeos, aunque con creciente recelo.
  • Acento ha sido cliente no solo de Huawei, sino de empresas como LaLiga, y ha tenido entre sus filas a exministros del PSOE y del PP, como Alfonso Alonso.
  • La primera relación contractual entre Huawei y España para el almacenamiento de escuchas data de la etapa de Zapatero en La Moncloa, allá por 2005, y se ha renovado periódicamente hasta hoy.
  • En el trasfondo, el debate sobre la soberanía digital europea y la presión de Estados Unidos para vetar a proveedores chinos sigue más vivo que nunca.

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