Pedro Sánchez se ha marcado otro ‘Marruecos‘.
Igual que a los ceutíes no se le informó de las intenciones del país vecino, ahora se ha hecho lo mismo con el presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta.
Juan Manuel Doncel reveló en RNE que se enteró del caótico traslado de inmigrantes desde las playas de Benítez y el Trampolín al campamento habilitado en el puerto por la televisión. Ni una llamada, ni un aviso previo por parte del Ejecutivo central complicó aún más la situación en la ciudad autónoma.
El responsable portuario denunció la falta total de coordinación en un momento de alta presión migratoria. Según sus palabras, la decisión se tomó de forma unilateral y sin consultar a las autoridades locales que gestionan las instalaciones.
Juan Manuel Doncel, presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta, denuncia que se enteró del caótico traslado de los inmigrantes desde las playas de Benítez y el Trampolín al campamento habilitado en el puerto… por la televisión. pic.twitter.com/hhsti4YvGE
— Luis Rioja (@miescano351) September 18, 2026
Doncel dijo sentirse desolado por la situación:
Esta mañana me entero de la noticia desagradablemente a través de Antena 3. A mí no me han trasladado, con tanta Delegación del Gobierno, con tanto mando único, con tanto Puertos del Estado, nadie me ha trasladado lo que iba a suceder en el día de hoy. No me han avisado, ni telefónicamente ni nada. Tengo una sensación de desolación total.
El máximo responsable del puerto ha calificado la situación de «desamparo» y ha asegurado que Ceuta se encuentra «sin rumbo ni metas por parte del Gobierno» casi 50 días después de la entrada masiva de inmigrantes. También ha advertido de que este tipo de improvisaciones «está haciendo mucho daño a la ciudad y al Puerto» y ha recordado que ya habían alertado de los riesgos.
El operativo arrancó sobre las 6:30 horas, apenas un día después de que la Audiencia Nacional levantara la suspensión cautelar solicitada por el Sindicato Unificado de Policía. Cientos de inmigrantes empezaron a ser guiados hacia las instalaciones del Muelle de Poniente, donde se han habilitado unas 1.700-1.800 plazas, cuando las estimaciones hablan de más de 3.000 o 4.000 personas todavía en las playas.
El resultado fue previsible: avalanchas, carreras para conseguir una plaza, tensión y necesidad de refuerzos policiales. Agentes sobre el terreno han llegado a denunciar un ridículo despliegue (hablan de unos 70 efectivos frente a miles de personas), en contraste con las cifras oficiales del Ministerio del Interior.
Doncel no solo se ha quejado de la falta de aviso. Ha exigido por escrito al Gobierno el plan de seguridad y las medidas específicas previstas, porque, según ha dicho, ni siquiera conoce el contenido real del proyecto que se está ejecutando en las instalaciones portuarias.
La denuncia del presidente del Puerto no fue un hecho aislado. Enmarca la gestión de toda la crisis migratoria de Ceuta: avisos previos ignorados o minimizados, cambios de versión del Gobierno, tomas de control por decreto (como la del propio puerto por parte del ministro Óscar Puente) y una permanente desconexión entre Moncloa, la Delegación del Gobierno y las autoridades locales.
Mientras el Ejecutivo presume de «el mayor operativo» y habla de «interés general», en Ceuta se vive otra jornada de improvisación, nerviosismo y sensación de abandono. El presidente del Puerto lo ha dejado negro sobre blanco: ni siquiera se dignaron a avisar a quien gestiona las instalaciones donde se está produciendo el traslado.

