El caso Koldo tiene arrinconadísimo al exministro José Luis Ábalos. Sin duda, le debe estar costando pasar muy malas noches. Y las que le quedan.
Porque como en todo caso de corrupción política, apenas estamos en el caso inicial de la negación de los protagonistas, pero se vienen los fuegos artificiales en bien poco.
Ábalos está en plena cuenta atrás para su salida definitiva de la política -a empujones de los suyos y de los rivales- y lo siguiente sería la imputación y tribunales.
¿Pero llegaremos a ver esto?
El periodista experto en sucesos y tribunales, David González Álvarez, explica con detalle el tema en ‘La Retaguardia’ con Eurico Campano:
«El problema del caso Ábalos es que siempre le puede quedar el recurso de convertirse en la Infanta Cristina. A ella se lo llevaba su marido y a él se lo puede llevar todo Koldo, que es su machaca. De momento no hay nada que pruebe que él haya cometido todo un político. Pero esto es el ABC de la corrupción política. Cuando el ‘machaca’ tire de la manta…»
«La investigación sobre esto empieza precisamente por la Agencia Tributaria, porque empieza a ver cosas en el empresario Aldama, y toda la gente de esta trama empieza a hablar por teléfono, la UCO les tenía pinchados y es cuando empiezan a caer… Es verdad que Ábalos no aparece por ningún lado, pero todo huele a Ábalos».
En este caso, de hecho, apenas interviene que Ábalos haya decidido abandonar su Grupo Socialista del Congreso pasando al Grupo Mixto. Lo único es que mantendrá el aforamiento y los plazos para ser juzgado por el Supremo siempre son más largos.