Está que echa las muelas con la operación emprendida por Donald Trump para detener y llevar hasta los Estados Unidos al sátrapa Nicolás Maduro.
Pedro Sánchez (PSOE) mostró sus reparos con la decisión del presidente norteamericano de intervenir en Venezuela para apresar al dictador caribeño.
Y todo ello esgrimiendo el sacrosanto argumento de que se había respetado por parte del inquilino de la Casa Blanca la legalidad internacional:
El Gobierno de España está haciendo un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela. Nuestra embajada y consulados están operativos.
Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad. Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la…
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) January 3, 2026
La Coalición de Voluntarios hemos debatido hoy en París el plan de garantías de seguridad para Ucrania.
España, como país que defiende un orden internacional basado en reglas, debe formar parte de ese esfuerzo. pic.twitter.com/dImjjTk0HB
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) January 6, 2026
Sin embargo, no siempre en las filas del PSOE se mostró esa belicosidad contra las intervenciones de Estados Unidos en otras naciones.
La hemeroteca mata, y nunca mejor dicho, a un partido que en el año 2011, con José Luis Rodríguez Zapatero como jefe del Ejecutivo español, defendió que el entonces mandatario norteamericano, el demócrata Barack Obama, pusiese en marcha el 2 de mayo en Pakistán la Operación Lanza de Neptuno para capturar y abatir al terrorista que impulsó los actos terroristas del 11-M, Osama Bin Laden.
Así se pronunció días después Zapatero en el Congreso de los Diputados:
Un terrorista de sus características y en una operación de esa naturaleza es bastante entendible que las circunstancias hayan llevado al resultado de la acción encomendada por el presidente de los Estados Unidos a las Fuerzas Armadas para la captura de Bin Laden. Es bastante fácil entender y desde esa perspectiva es muy probable que el destino de Bin Laden sea un destino buscado por él mismo después de su sanguinaria trayectoria.