Asesinó a un ertzaina junto al Museo Guggenheim de Bilbao en una visita programada para el Rey, Aznar y Ardanza

Detenido en Reino Unido Eneko Goegeaskoetxea, ex jefe militar de ETA

Hermano de Ibon Gogeaskoetxea, uno de los principales líderes de ETA arrestado el año pasado,

Detenido en Reino Unido Eneko Goegeaskoetxea, ex jefe militar de ETA
El etarra Eneko Gogeaskoetxea. EP

Las investigaciones comenzaron hace varios meses, a raíz del aviso de un ciudadano español que observó la presencia del terrorista en un club deportivo de Cambridge

La Policía metropolitana de Londres, en una operación conjunta con la Guardia Civil, ha detenido en Cambridge (Reino Unido) al presunto etarra Eneko Gogeaskoetxea, considerado uno de los máximos responsables del ‘aparato militar’ de ETA, han informado fuentes de la lucha antiterrorista.

Eneko Gogeaskoetxea llevaba varios años viviendo en Gran Bretaña con documentación falsa acompañado de su familia, a pesar de que se había llegado a barajar su traslado a Venezuela con el consentimiento de la organización criminal.

Las investigaciones comenzaron hace varios meses, a raíz del aviso de un ciudadano español que observó la presencia del terrorista en un club deportivo de Cambridge.

Según ha informado el Ministerio del Interior, se comprobó tal información y se localizó al terrorista así como el domicilio donde residía, que había sido alquilado con documentación falsa.

LA DETENCION

La detención se ha practicado en el marco de una operación policial abierta a raíz de una comisión rogatoria cursada al Reino Unido por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno.

Los responsables de la lucha antiterrorista apuntan a que a Eneko Goegeaskoetxea, junto a su hermano Ibon, detenido en febrero de 2010 en la región francesa de Normandía, participaron en la organización del frustrado atentado contra el Rey en la inauguración del museo Guggenheim en octubre de 1997.

UN FRIO ASESINO

Nacido en Guernica, se le considera un experto en informática (empleado en una gran empresa de Bilbao hasta su fuga a Francia en 1997) y responsable de las innovaciones en las bombas colocadas por ETA desde el final de la tregua.

Junto a Tomás Elgorriaga Kuntze tomó el relevo de Luis Ignacio Iruretagoyena, «Suni», detenido en septiembre de 2007 en la «fábrica de bombas» que ETA tenía en Cahors (Francia).

Al igual que a Kuntze, los Servicios de Información le conceden un destacado papel en el aparato de logística de la banda. Gogeaskoetxea perteneció al «comando Katu» que quiso atentar el 13 de octubre de 1997 durante la inauguración del Museo Guggenheim, que iban a visitar el Rey, el presidente del Gobierno en aquel entonces, José María Aznar, y el lendakari de la época, José Antonio Ardanza.

Desde entonces, figura en las listas de todas las Fuerzas de Seguridad como uno de los terroristas más buscados. La instrucción de esta causa la lleva en la Audiencia Nacional el juez Ismael Moreno.

Eneko Gogeaskoetxea se hacía pasar por un trabajador en el acondicionamiento del lugar cuando en realidad colocaba un macetero con explosivos a la entrada del museo.

Al pedirle el agente Txema Aguirre la documentación, Gogeaskoetxea le disparó a quemarropa y emprendió una violenta y atropellada huida por el centro de Bilbao, en la que llegó a robar tres coches a punta de pistola.

Los maceteros que contenían granadas, lanzagranadas, subfusiles y un receptor, llevaban el anagrama falso, pero muy elaborado, del Ayuntamiento de Bilbao.

Asimismo, los terroristas portaban documentos y albaranes falsos de la marca comercial de un vivero de Igorre (Vizcaya), «Garde Igorre», de encargo por el Ayuntamiento de las jardineras, anagrama que también llevaban en la furgoneta que utilizaron para dirigirse al Guggenheim.

Tras los disparos, Gogeaskoetxea y su compañero de comando, Kepa Arronategi, huyeron a pie, pero al segundo lo alcanzó la Policía Municipal. Arronategi intentó disparar contra los municipales, pero se le encasquilló el arma y terminó perdiendo el cargador.

Sin embargo, Gogeaskoetxea logró huir en un coche que había robado a punta de pistola y llegar hasta el barrio de Sarriko. Una vez allí, volvió a robar otro coche amenazando a su dueño y se dirigió al Hospital de Galdakao, donde se hizo con otro vehículo.

En el atentado frustrado que pretendían cometer, Kepa Arronategi debía introducirse entre la gente, mientras Eneko Gogeaskoetxea sería el encargado de accionar el mando a distancia.

El «comando Katu», al que pertenecía Gogeaskoetxea, había intentado asesinar a artificieros de la Ertzaintza con una bomba-trampa colocada en Durango tres meses antes.

Su desarticulación, al ser descubiertos por el agente asesinado, evitó otros atentados ya planeados, entre ellos uno que iba a ser cometido en Legutiano, la localidad de Álava donde ETA asesinó al guardia civil Juan Manuel Piñuel el pasado 14 de mayo.

Diez reclamaciones en la Audiencia

Gogeaskoetxea tiene pendientes diez reclamaciones judiciales de detención e ingreso en prisión dictadas por cuatro Juzgados Centrales de Instrucción (1, 2, 3 y 4) de la Audiencia Nacional.

También pesan sobre él siete órdenes internacionales, cinco de detención y el resto de localización por terrorismo y tentativa de delito contra la Corona dictadas por los Juzgados Centrales 4 y 2.

El 28 de diciembre de 2003 fue incluido en la lista de terroristas de la Unión Europea y el 10 de julio de 2006 fue condenado por la Jussticia gala rebeldía a tres años de cárcel con prohibición de residencia en Francia.

Según Interior, Gogeaskoetxea se integró en el «comando Katu» en 1996 donde participando en varias acciones terroristas, entre las que destaca la colocación de un artefacto explosivo en el banco BBV de Vitoria el 16 de noviembre de 1996, así como el lanzamiento de cinco granadas tipo MECAR-40 contra el aeropuerto de Madrid -Barajas el 6 de enero de 1997.

Sus inicios sanguinarios

Eneko Gogeaskoetxea entró en la organización terrorista de la mano de otro destacado etarra natural de Guernica, Javier Abaunza Martínez, actualmente encarcelado.

En 1996, Abaunza Martínez pidió al también vecino de Guernica Kepa Arronategi Azurmendi que acudiera a una cita en Francia y este último realizó el viaje acompañado de Eneko Gogeaskoetxea.

Ambos ingresaron en ETA y, tras recibir un cursillo de adiestramiento , constituyeron un comando legal denominado «Katu» que tuvo como responsable en Francia a Soledad Iparragirre, «Amboto». Las actividades del «comando Katu» se pusieron en marcha pocos meses después del cursillo de adiestramiento.

El 16 de noviembre, los dos miembros de ETA colocaron su primera bomba en una sucursal bancaria de la capital alavesa, a la que seguiría un nuevo artefacto, el 22 de diciembre, contra una conducción de gas situada en Miranda de Ebro (Álava).

El grupo, que utilizaba como base un caserío de la localidad alavesa de Natxitua donde almacenaba su armamento, se especializó en cometer atentados lejos de Vizcaya, varios de ellos mediante el lanzamiento de granadas de carga hueca.

El 5 de enero de 1997 se desplazaron a Cantabria donde colocaron una bomba en una torreta de alta tensión de la localidad de Penagos. Al día siguiente viajaron hasta Madrid y dispararon tres granadas contra el aeropuerto de Barajas.

El grupo reapareció el 21 de julio con otro ataque con granadas dirigido contra un cuartel de la Policía Nacional de Oviedo. Los autores colocaron cinco tubos lanzadores, dos de los cuales estallaron. Una granada cayó sobre un tejado y otra en un patio, provocando lesiones en los tímpanos a una mujer. Las otras tres granadas no llegaron a dispararse.

El 9 de agosto, el «comando Katu» se desplazó hasta la localidad oscense de Sallent de Gállego donde colocaron un artefacto junto al cuartel de la Guardia Civil. La bomba, compuesta por diez kilos de amonal, de los que sólo estallaron tres, ocasionó daños de escasa entidad en una caseta, en dos cabinas telefónicas y rompió los cristales de varias viviendas.

La penúltima acción terrorista de los dos integrantes de esta célula fue la colocación de tres tubos lanzadores con sus correspondientes granadas para atentar contra el cuartel de la Guardia Civil de Comillas (Cantabria), el 20 de agosto.

Unos paseantes localizaron los tubos, que estaban programados para que se dispararan de madrugada, y ello permitió neutralizarlos.

 

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